
Mientras Hugo Moyano despliega una estrategia moderada contra la reforma laboral desde la CGT, su hijo Pablo acaba de abandonar su retiro político-sindical diferenciándose una vez más de su padre: anunció que se sumará al nuevo frente de gremios ultraopositores que lideran la UOM, Aceiteros y las dos CTA porque “hay que estar en la calle” para frenar el proyecto oficial.
Luego de permanecer atrincherado en su cargo de presidente del Club Deportivo Camioneros y mantenerse n alejado del sindicato de Camioneros que lidera su papá, Pablo Moyano ofreció este lunes una cuidada escenificación de su regreso al primer plano. Se reunió por la mañana con el líder de la UOM, Abel Furlán, que se convirtió en el máximo antagonista de la estrategia de la CGT, y al mediodía habló con un programa radial, en el que efectuó declaraciones de alto voltaje político.
“Es una reforma laboral regresiva, que te lleva a los años de la esclavitud en donde los jubilados van a tener que pagar las indemnizaciones de los trabajadores”, dijo al programa Laudatistas de Radio Gráfica, en donde también anunció: “Hay que estar en la calle. Hoy nos reunimos con el compañero Furlán, que está armando un frente con los gremios que vamos a salir a la calle en Córdoba, Rosario y el día que se trate en el Congreso“.

Furlán, la Federación de Aceiteros, las dos CTA y otros sindicatos lanzaron la semana pasada un nuevo frente gremial de perfil ultraopositor, que marcó fuertes diferencias con la estrategia de la CGT al anunciar un plan de lucha contra la reforma laboral: comenzará este jueves con una movilización en Córdoba, seguirá el 10 de febrero con otra marcha en Santa Fe y seguramente continuará con un paro y una concentración cuando el Senado trate el proyecto impulsado por Javier Milei.
En su reaparición, Pablo Moyano le apuntó duramente a varios gobernadores por su posible apoyo en el Congreso a la reforma laboral: “Todos sabemos que es un gobierno gorila que viene por los derechos laborales, pero ¿qué están dudando sobre la reforma laboral los gobernadores de Córdoba, Tucumán y Catamarca? No se la pueden llevar de arriba estos gobernadores».
Al poner un ejemplo, afirmó que “el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, cerró su campaña a gobernador en el camping de Camioneros y fue el primero que le dio el voto a la Ley Bases; hacen campaña con Perón y Evita y en la primera de cambio te votan en contra”.

“Hay que darle un mensaje contundente al Gobierno, a los empresarios y al peronismo. Esto también pasa porque no hay una conducción en el peronismo -dijo. Esperemos que con la movilización se pueda suspender o posponer el tratamiento de la reforma laboral”.
Para el presidente del Club Deportivo Camioneros, “lo que preocupa es que no hay reacción: los derechos adquiridos se defienden, si no hay confrontación total en la calle nos van a llevar puestos. De un día para otro te quieren limpiar todos los derechos. Vamos a resistir para que no los saquen”.
Sobre la CGT, a la que renunció en noviembre de 2024 por diferencias con su perfil dialoguista, Pablo Moyano no fue particularmente duro, pero fue evidente que no comparte su estrategia de negociar cambios en la reforma laboral antes de declarar un plan de lucha, postura de la que Camioneros participa de manera activa porque Octavio Argüello, del sindicato, integra el triunvirato.
“Con los muchachos de la CGT no hablo desde hace mucho -reconoció-, pero los que van a salir a la calle son los compañeros de la UOM, los aceiteros. Vamos a resistir para que no saquen derechos“.



