La reciente noticia del femicidio de Sophia Civarelli, seguido por el suicidio de su novio, Valentín Alcida, mantiene bajo conmoción a la comunidad universitaria de la ciudad de Rosario, en Santa Fe. Las muertes ocurrieron entre la madrugada y la mañana de este viernes. El fallecimiento de ella lo alertó su propia pareja, quien denunció que la chica se había suicidado. Horas después, él se arrojó al vacío y también falleció.
Al principio la Justicia abrió una causa por “muerte en investigación” y evaluó la hipótesis de un doble suicidio. Sin embargo, tras recabar los primeros testimonios y pruebas, la fiscal Carla Ranciari, a cargo de la investigación, confirmó que la chica había sido asesinada y que el principal sospechoso era su novio fallecido.
Según se supo a partir de la declaración de una amiga de ambos, la relación que mantenían Sophia y Valentía estaba marcada por celos, manipulación y violencia psicológica. En este sentido, dijo que la víctima tenía intenciones de separarse en el corto plazo y avanzar con proyectos personales.
Sophia Civarelli tenía 22 años y era oriunda de Villa Amelia, una localidad cercana a Rosario. Se había trasladado a la ciudad para cursar la carrera de Psicología en la Universidad Nacional de Rosario.
Allí conoció a Valentín Alcida, quien también estudiaba en dicha institución. Él era oriundo de la provincia de Córdoba y se había mudado a la ciudad santafesina para arrancar sus estudios universitarios. Tras unos meses de noviazgo, y dado que ambos vivían solos, decidieron irse juntos a un departamento y comenzar a convivir.
De acuerdo al testimonio que dio la amiga de ellos a la prensa local, la convivencia era buena y no tenían grandes problemas. Sin embargo, sí calificó a Alcida como una persona “muy celosa” que quería a Sophia “solo para él”. Y este era el mayor punto de conflicto entre ambos.
La historia de sus muertes se conoció a partir del suicidio de Alcida. Personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias lo asistió en la madrugada de este viernes en la vía pública, donde convulsionaba después de la caída desde altura. Rápidamente, fue trasladado hasta el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde falleció a las 5.40.
A las 4 de la mañana, antes de tirarse al vacío, el joven había llamado desde la terraza del edificio de una amiga al 911 para decir que su novia Civarelli se había autoapuñalado en el departamento de ambos.
La investigación está coordinada por la Unidad de Violencias Altamente Lesivas y es encabezada por Carla Ranciari. Como parte de la investigación, la justicia ordenó la autopsia de Civarelli en el Instituto Médico Legal de Rosario, aplicando el procedimiento destinado a esclarecer las circunstancias específicas en casos de violencia de género.
En un comienzo, el fallecimiento se había catalogado simplemente como “muerte en investigación” pues no se detectaron de inmediato signos claros de violencia de género. No obstante, la evolución de los procedimientos técnicos y los resultados preliminares de los peritajes inclinaron la pesquisa hacia el móvil de violencia machista.

El testimonio de una amiga de Sophia
En sus declaraciones al canal El Tres, una conocida de ambos dijo que la relación entre Sophia y su pareja era radicalmente diferente de la imagen pública que sostenían. Según su testimonio, la joven le había confiado a principios de este año que vivía situaciones de manipulación extrema: “Me comentó que él era violento, que cuando discutían él se ponía como agresivo, pero no para ella, sino que se encerraba en el baño, golpeaba las paredes del baño, se golpeaba él a la cara”.
También recordó que aconsejó a Sophia alejarse de esa situación: “Yo le dije que eso no era sano, que ella tenía que salir de ahí”. Según narró, su amiga le prometió que buscaría dejar la relación apenas lograra estabilidad económica. La testigo caracterizó a la pareja de la víctima: “Él era muy celoso y muy tóxico. Como que la quería solamente para él, no la quería compartir”.
“Ella nunca se hubiera suicidado, nunca”, expresó la amiga de Civarelli y añadió que su interpretación de los hechos la lleva a pensar que la víctima comunicó a su pareja “algo que no le gustó”, lo que desencadenó una fatal discusión. “Siento que pelearon y él se fue y a la madrugada volvió con otras intenciones. Y que por eso la mató. Fue un femicidio”, aseveró.



