Tenía una perimetral y una tobillera, pero igual seguía hostigando a su ex: cumplirá prisión preventiva

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Un hombre fue detenido tras seguir hostigando a su expareja, a pesar de tener una orden perimetral y portar una tobillera electrónica de monitoreo, lo que constituye un claro incumplimiento de las medidas judiciales.

En el barrio de Saavedra de la Ciudad de Buenos Aires, un hombre de 34 años, identificado como D.G.A., con antecedentes penales, volvió a ser arrestado tras violar las restricciones impuestas por la Justicia y hostigar a su ex pareja, a pesar de portar una tobillera electrónica de geolocalización ambulatoria, indicaron fuentes del caso a Infobae.

La intervención del auxiliar fiscal Matías Vila, de la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, resultó determinante para que la jueza Susana Parada, titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31, dictara la prisión preventiva del agresor, según informó el Ministerio Público Fiscal porteño.

El episodio se produjo cuando la Policía de la Ciudad localizó al imputado a metros de la vivienda de la víctima mientras caminaba por la calle Plaza, tras una alerta del Departamento de Emergencias Policiales.

El sistema de monitoreo advirtió que el usuario de la tobillera no respondía a los llamados de la Central de Alarmas, señal que coincidía con la proximidad al domicilio protegido. En ese contexto, el personal policial acudió al lugar y verificó el estado de la mujer, de 47 años, quien no sufrió lesiones físicas durante el incidente y se hallaba en buen estado de salud, informaron.

De acuerdo con la información oficial, sobre el imputado pesaba una prohibición de acercamiento, a menos de 1.000 metros de la víctima y la obligación de evitar cualquier tipo de contacto con ella, medidas dispuestas por la UFLA Este. La reincidencia, sumada a la violación del perímetro impuesto y la falta de respuesta a los controles de la tobillera, activó el protocolo de emergencia y derivó en la detención inmediata.

Según explicaron fuentes judiciales, el detenido cuenta con dos condenas previas por amenazas, lesiones y desobediencia.

Durante la audiencia, la jueza Parada consideró que los antecedentes penales y la reiteración de episodios de hostigamiento justificaban la prisión preventiva, tal como había solicitado el auxiliar fiscal Vila, en una resolución que consideró la complejidad de las situaciones de violencia de género y las características específicas de este caso.

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