El informe de gestión del pasado miércoles que brindó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, configuró un punto de inflexión en los últimos días del Gobierno Nacional que aspira a dar vuelta la página, volver a impulsar la dinámica de gestión y reencauzar la agenda legislativa. Para eso, trabajan para que el ministro coordinador rompa el silencio y retome las habituales conferencias de prensa suspendidas desde el 25 de marzo.
Desde los primeros días de marzo, cuando irrumpió la polémica a raíz de la inclusión de Bettina Angeletti, la esposa del funcionario, en la delegación presidencial que viajó a la Argentina Week en Nueva York, pasaron casi dos meses en los que la cotidianidad de la administración se vio afectada por los movimientos en la causa abierta que investiga el presunto enriquecimiento ilícito, pero además por el resugir de la tensión interna desatada.
“El tema debería bajar. Ya aburre y además viene aflojando en la agenda”, planteó una fuente que transita habitualmente los pasillos de Balcarce 50. Pasado el Día D, con balances positivos sobre la performance del apuntado en cuestión, la Casa Rosada se prepara para reiniciar el rumbo marcado durante los primeros días del 2026, que incluyó una extensa actividad legislativa.
En una nueva demostración de blindaje, tal vez la definitiva, el presidente Javier Milei ordenó a la plana completa del Gabinete a acompañar a Manuel Adorni en su travesía en el Congreso, algo sin precedentes hasta entonces. De esta forma, se esforzó por dar por terminados los rumores de salida que el propio ministro coordinador desmintió ante la presencia de los bloques opositores. “No voy a renunciar”, sentenció ante la mirada atenta de propios, aliados y ajenos.

La figura del exvocero es importante para el oficialismo porque, además de ponerle rostro al Poder Ejecutivo, oficia de ordenador entre las tribus en pugna. No fue casual la confluencia del asesor presidencial, Santiago Caputo, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en los palcos del recinto. Tampoco lo fue la presencia de la totalidad de los ministros, legisladores y colaboradores que quedó inmortalizada en una foto.
Pasadas las seis horas de exposición, en la que desde su entorno aseguran que se sentió “excelente”, la idea de la administración libertaria es reactivar con celeridad la actividad. “Me imagino que debiéramos poner quinta a fondo”, confesó una importante voz con acceso al despacho presidencial a Infobae poco después del informe. “Está muy aburrido el Gobierno. Calculo que se impulsará la agenda legislativa”, ironizó, en coincidencia, una fuente inobjetable del Gobierno.
La mesa política estaba al tanto, incluso lo tiene en mente. En la última edición del encuentro, que tuvo lugar a principios de esta semana, los miembros designados por el mandatario realizaron un exhaustivo repaso de los nueve proyectos enviados al Congreso con particular interés en la reforma electoral, para definir los próximos pasos y empezar a discutir la estrategia que impulsarán los alfiles legislativos.
“Nos sentaremos a resolver el paso a paso a partir de mañana, pero vamos a retomar la agenda legislativa con normalidad, con la lista de proyectos presentados y algunos otros que estamos evaluando”, prometió durante la tarde del miércoles un integrante del reducido círculo violeta.

Bajo la idea de concretar los deseos reformistas que prometió el libertario el 1° de marzo ante la Asamblea Legislativa, el oficialismo se prepara para tratar la Ley de Hojarasca en la Cámara de Diputados y el proyecto de Propiedad Privada en la Cámara de Senadores, además de varios pliegos de jueces enviados.
En paralelo, también se definió como plazo límite el 29 de abril para recuperar la comunicación de la administración, encarnada por el exvocero, y silenciada desde la última conferencia fallida del 25 de marzo, en la que el funcionario ensayó un intento de defensa. “El tema debería descomprimir. Veremos. La idea es retomar las conferencias”, plantearon desde el entorno del ministro coordinador.
Los equipos de la Jefatura de Gabinete, que trabajaron con intensidad durante los últimos días para preparar el informe, las respuestas a las más de 4800 inquietudes, y el formato de la dinámica, prometen que comenzarán a preparar el retorno a la sala de conferencias a partir de este jueves.
La voluntad expresa a volver a alzar la voz choca con la limitación a la prensa acreditada, ordenada por el propio Presidente, que tiene impedido el ingreso a Casa Rosada desde el jueves 23 de abril, y ya cumple una semana fuera del Palacio de Gobierno. En las últimas horas, el mandatario arremetió contra los periodistas que cubrieron la extensa jornada del miércoles: “El caso está cerrado, chorros, corruptos”, vociferó tras la consulta de la prensa.
En una semana de ultraactividad, marcada por discursos diarios, Milei se prepara concluir el último día hábil con un viaje a la ciudad costera de Mar del Plata para presenciar la llegada del portaaviones USS Nimitz, una de las mayores naves a propulsión nuclear de los Estados Unidos, que arribó al país esta semana y que realizará maniobras conjuntas con unidades de la Armada Argentina. Con el feriado del viernes, por el Día del Trabajador, en Balcarce 50 confían en que la próxima semana marque el inicio de una nueva etapa.



