Buffon recordó el impacto de los ataques de pánico en el arco: “Me costaba respirar, sentía una opresión como si me hubieran golpeado”

0
5

Gianluigi Buffon relató su experiencia con ataques de pánico durante su carrera profesional, destacando la importancia de la salud mental en el fútbol (Reuters / Darren Staples Livepic)

Gianluigi Buffon se posiciona como uno de los mejores arqueros de la historia del fútbol. Campeón del mundo con Italia, multicampeón de la Serie A y dueño de varios récords bajo los tres palos, el ahora exgolero dialogó a corazón abierto sobre lo que nadie ve en el deporte rey: la salud mental, ataques de pánico y cuán importante es la ayuda profesional en el ámbito psicológico.

Este ámbito ha adquirido una especial relevancia en los últimos años, especialmente en jugadores profesionales. Además de las exigencias de alto rendimiento y los rigurosos entrenamientos, la presión deportiva y mediática comienza a visibilizar estas problemáticas, impulsando la implementación de programas de apoyo y la creación de campañas de concientización.

Tras aquel crítico episodio, Buffon fue campeón del mundo y multicampeón de la Serie A (AP Foto/Thomas Kienzle)

En una entrevista con The Guardian, “Gigi” recordó uno de los momentos más críticos en su carrera a tan solo minutos de un partido. El propio arquero aseguró que aquel episodio podría haber acabado con su carrera y cambiado el rumbo de una historia que, a día de hoy, es de las más ricas en el deporte.

Gianluigi Buffon y un feroz ataque de pánico

El contexto no era decisivo y el ambiente del estadio no era ensordecedor, pero la sensación de vacío y negatividad envolvió al arquero en la previa de lo que parecía un encuentro rutinario. Aquella noche fría de febrero, la Juventus recibió en el estadio Delle Alpi a Reggina por la fecha 21 de la Serie A. No obstante, se convirtió en una batalla interna que marcó por completo al histórico golero.

Buffon describe en su testimonio para The Guardian el ambiente previo: “Era un partido nocturno. Estábamos a seis puntos del liderato. Quedaban 13 partidos de liga, así que aún podía pasar cualquier cosa, pero había un ambiente de negatividad, como si la temporada ya hubiera terminado”.

El arquero histórico de Italia confesó cómo la presión mediática y deportiva puede desencadenar crisis emocionales y problemas psicológicos en atletas (REUTERS/File Photo)

La trayectoria reciente del equipo tampoco ayudaba a despejar la tensión: “Acabábamos de jugar dos partidos locos y muy diferentes. En la fecha anterior, habíamos recibido cuatro goles contra la Roma de Totti y Cassano, mientras que a mitad de semana habíamos ganado la semifinal de la Coppa Italia contra el Inter en San Siro”.

El clima en Turín reforzaba esa atmósfera sombría. El arquero recuerdó: “Era una típica tarde de invierno, húmeda y fría, y el estadio estaba medio vacío”. Incluso, los sonidos de la previa se volvían una molestia. Si bien el equipo seguía en competencia por la Champions League y, en menor medida, por el título local, el arquero confesó que sintió en su interior la seguridad de que la temporada estaba totalmente perdida.

La suma de resultados irregulares, el ambiente enrarecido y la presión de la lucha por los objetivos deportivos crearon el caldo de cultivo para el episodio que Buffon relata en primera persona, situando el momento crítico justo antes de salir al campo de juego. En sus palabras, aquello fue más que la ansiedad deportiva; sintió aspectos poco habituales en sus músculos y síntomas físicos inconfundibles.

Las sensaciones de vacío, insomnio y pensamientos negativos acompañaron a Buffon tras su ataque de pánico, afectando su confianza y rendimiento en la cancha (EMPICS Sport)

“Me puse los guantes, me coloqué en la portería y me di cuenta de que me costaba respirar. Me quedé ahí, mirando al campo, y me sentí un poco mareado. Lo que me asustó, sin embargo, fue la opresión que sentí en el diafragma, entre el pecho y el estómago, como si me hubieran golpeado”, describió al medio británico.

También agregó que sintió miedo y que le costaba respirar, lo que lo obligó a dejar de calentar y acercarse al entrenador de arqueros: “Me acerqué a Bordón y le dije que llamara a Antonio Chimenti, el suplente, para que calentara porque no me encontraba bien”.

Incluso, cuando intentó explicar, reveló que le costaba hablar y que las palabras que salían de su boca estaban totalmente distorsionadas. “No tenes que jugar”, fueron las palabras del asistente.

Buffon enfatizó que la estigmatización de la salud mental en el fútbol condiciona a los jugadores a ocultar sus emociones en circunstancias adversas (REUTERS/Susana Vera/File Photo)

Aquella frase fue descrita como “una liberación de presión”, pero que en realidad fue momentánea. La presión interna y la sensación de encierro se apoderaron del toscano: “Lo primero que pensé fue que, si no jugaba ese partido, no lo volvería a hacer jamás y me convertiría en una especie de fantasma”.

Sin embargo, Gianluigi Buffon jugó ese partido, la Juventus ganó 1 a 0 y realizó una atajada extraordinaria. Al día siguiente, más tranquilo, comprendió la situación: “Tendría que aprender a vivir con esa incomodidad. No podía estar siempre al borde del desastre buscando dosis extra de adrenalina para poder jugar”.

La reflexión de Gianluigi Buffon sobre la salud mental en el deporte

Este feroz ataque de pánico no fue un incidente aislado en la vida deportiva de “Gigi”, ya que marcó el inicio de un periodo de profunda inquietud y que amenazó con su vida profesional y personal. A partir de allí, la palabra “pánico” empezó a resonar y convivió con insomnio, pensamientos negativos y la sensación de que decepcionaría a su entorno: “Estaba a punto de tirar mi carrera por la borda”.

Buffon se retiró en 2023 y cerró una de las carreras más laureadas en la historia del fútbol (REUTERS/Alberto Lingria/File Photo)

En su relato, Buffon admite que intentó minimizar lo que sentía, recurriendo al humor como mecanismo de defensa: “Intenté no tomármelo demasiado en serio, reírme un poco de mí mismo y de mi malestar. Pero no era una autoironía sana; simplemente estaba ocultando esa sensación de oscuridad.” El miedo al estigma y la incomprensión lo llevó a ocultar sus emociones, pero estas regresaban con más fuerza, afectando su energía física y su confianza en el campo.

Finalmente, Buffon decidió compartir su malestar con sus amigos más cercanos y, luego, con el médico del club, el doctor Riccardo Agricola. El campeón del mundo en 2006 reveló cuáles fueron las palabras del profesional: “Gigi, podría ser depresión”. Este reconocimiento externo puso nombre a una experiencia que no lograba definir, iniciando así un camino hacia la comprensión y la aceptación de su problema psicológico.

De este modo, el deportista destacó la importancia de pedir ayuda y expresar los sentimientos en situaciones adversas, más en un ámbito que convive diariamente con la presión y el miedo a decepcionar a las personas. El apoyo profesional y la capacidad de ponerle nombres a los problemas sirvieron para poder superar uno de los momentos más cruciales de su carrera.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí