El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) restituyó este martes una vivienda usurpada en Floresta a sus legítimos dueños. El inmueble, situado en Bahía Blanca y Bacacay, funcionaba como un hotel informal y un taller textil clandestino. Los ocupantes no pagaban el alquiler desde julio de 2022: el desalojo tenía sentencia firme desde 2023.
Según el Gobierno porteño, el operativo lo encabezó la Policía de la Ciudad y la Guardia de Auxilio clausuró la propiedad por riesgo de derrumbe. La Red de Atención censó a las personas que estaban dentro del inmueble durante el procedimiento, de acuerdo con la comunicación oficial.

De la vivienda recuperada, que comprende planta baja y primer piso, los usurpadores se negaron a abandonar el lugar y, al momento del procedimiento, intentaron desarmar cinco máquinas de coser que utilizaban en el taller. Y subalquilaban habitaciones.
La propiedad pertenece a la familia Castro desde 1968. Patricia Castro explicó que su padre, José Castro Rodríguez, fallecido en 2021, había alquilado la vivienda en 2018 a ciudadanos bolivianos que dejaron de pagar en julio de 2022 y no quisieron desocuparla.
Según relató Castro, los herederos iniciaron la sucesión, obtuvieron el reconocimiento judicial y enviaron cartas documento para reclamar la restitución del inmueble. Al no recibir respuesta, avanzaron con una demanda que concluyó con una sentencia firme de desalojo en 2023.

“Intenté recuperar la casa por vía judicial, pero un fiscal quiso avanzar y otro decidió archivar la causa hasta que logramos la sentencia”, dijo Patricia Castro.
A su vez, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, se reunió con ella y su madre para formalizar la devolución de la casa. El comunicado oficial indicó que lo acompañaron el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el secretario del área, Maximiliano Piñeiro.
“Estos delincuentes no solamente tomaron la casa, también montaron un negocio ilegal con un taller textil clandestino. Nunca se debió haber llegado a una situación así”, afirmó Macri.

Por su parte, el ministro de Seguridad porteño expresó: “Acompañamos esta política de orden que es un eje de la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri. En los lugares donde se devolvió una propiedad usurpada el delito bajó. Y eso se logra con decisión política y gestión”, afirmó Giménez.
En el operativo también trabajaron los ministerios de Seguridad y Desarrollo Humano, la Secretaría de Ordenamiento Urbano, el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la Agencia Gubernamental de Control y la Jefatura de Gabinete, de acuerdo con la información oficial.

La administración porteña sostuvo que los operativos de desalojo buscan garantizar el orden público, la seguridad en los barrios y el derecho a la propiedad privada. “En la Ciudad la ley es la misma, lo que cambió es la decisión política”, dijo Macri. Y sostuvo: “Ya recuperamos 800 propiedades y liberamos, por ejemplo, un barrio entero como Balvanera. No nos vamos a detener”.
La administración porteña informó además que ya devolvió a sus dueños bienes valuados en más de USD 400 millones y que, durante la actual gestión, mantiene un promedio de una propiedad recuperada por día hábil. También informó que los barrios con más operativos fueron Balvanera, La Boca, Almagro, Constitución, Flores, Barracas y Palermo.



