
La longevidad deportiva de Serena Williams y Venus Williams ha despertado interés en la comunidad deportiva y de bienestar. Según Women’s Health ambas han revelado cómo han ajustado su rutina de entrenamiento para mantenerse en condiciones tras superar la barrera de los 40 años, algo inusual en el tenis de élite.
Su enfoque se basa en la constancia, la adaptación del ejercicio y la atención a las señales que envía el cuerpo. Con este método, logran sostener su nivel competitivo y cuidar su salud física.
Rutina física adaptada para el desgaste de las rodillas en el tenis
El desgaste articular, en especial de las rodillas, es una consecuencia común en el tenis profesional. Serena Williams reconoce que, tras muchos años en el circuito, ha debido modificar su entrenamiento cardiovascular, eligiendo actividades de bajo impacto. Ha pasado de correr a utilizar la elíptica y realizar caminatas largas, priorizando la protección de sus rodillas y minimizando el riesgo de lesiones.
Esta adaptación se basa en escuchar el propio cuerpo y ajustar las rutinas según la respuesta física diaria. La prevención pasa a ser central para evitar recaídas y prolongar la carrera deportiva. Para quienes buscan mantenerse activos con el paso de los años, el ejemplo de las Williams demuestra que el éxito radica en encontrar alternativas que permitan seguir entrenando sin someter las articulaciones a esfuerzos innecesarios.
Los principios del entrenamiento
El método de las Williams integra tanto ejercicios de fuerza como actividad cardiovascular, para lograr un equilibrio que favorezca el rendimiento general. Venus Williams señala que alterna intensas repeticiones en la cancha para el trabajo cardiovascular y ejercicios de fuerza en el gimnasio, y complementa con sesiones de recuperación. Esta combinación permite mantener la funcionalidad, la potencia y la resistencia necesarias para el tenis de alto nivel.
La variedad es otro principio en su filosofía de entrenamiento. Cambiar de rutina y disciplina fomenta la motivación y reduce el riesgo de sobrecarga muscular o fatiga. Según estudios recientes, esta diversidad no solo previene el desgaste físico, sino que también está asociada a una mayor longevidad y menor incidencia de enfermedades crónicas, reforzando la validez de este enfoque.
Los ejercicios que integran la rutina
Las rutinas de fuerza de las hermanas Williams incluyen ejercicios como elevaciones de cadera acostada, elevaciones de piernas alternas con banda elástica y el insecto muerto con peso. Venus Williams incorpora también Pilates con reformer y el uso de una pelota BOSU, trabajando así estabilidad y equilibrio, aspectos importantes para el tenis. Estos ejercicios permiten fortalecer de forma integral y funcional, mejorando el rendimiento en la cancha.
La recuperación es otro pilar de sus entrenamientos. Incluyen estiramientos dinámicos y estáticos para la espalda, caderas, isquiotibiales y hombros, zonas especialmente exigidas en su disciplina. Serena Williams ha mostrado en redes sociales ejercicios de barra y aro aéreo, que exigen fuerza global y ayudan a mantener la movilidad y la flexibilidad. La atención a la recuperación es necesaria para sostener el esfuerzo a lo largo del tiempo.
Qué beneficios muestra esta rutina
El impacto positivo de este método se refleja en la permanencia de las Williams en el circuito profesional y en su capacidad para competir al más alto nivel. Estudios recientes indican que la combinación de ejercicio aeróbico intenso y entrenamiento de fuerza puede reducir en un 45% el riesgo de mortalidad comparado con la inactividad. Esta evidencia respalda la eficacia de su rutina adaptada a la edad.
Sumar variedad en la actividad física también se asocia con un 19% menos de riesgo de muerte por cualquier causa y entre un 13% y un 41% menos de riesgo de morir por enfermedades como cáncer o afecciones cardiovasculares.



