Diana Celeiro, campeona mundial del ultramaratón: la transición, el aprendizaje y la resiliencia antes de cumplir los 70 años

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Diana Celeiro, campeona mundial de ultramaratón argentino, prepara su retorno a la World Six Days de Hungría en la categoría de 70 a 74 años.

Diana Celeiro, campeona mundial del ultramaratón argentino en la categoría 65 a 69 años, enfrenta un 2026 marcado por desafíos inéditos: tras consagrarse en la competencia internacional World Six Days de Hungría, la atleta se prepara para competir nuevamente en esa misma prueba en la próxima edición mundialista, ahora en la categoría de 70 a 74 años.

La deportista, quien comenzó su carrera en el salto en alto a los diecisiete años y hoy suma 30 ultramaratones, observa en este tránsito la progresión de una vida atlética y las posibilidades de reinvención personal que permiten la disciplina y la pasión.

La deportista remarcó que cada avance fue un proceso natural y consciente: “El cuerpo y la mente te van pidiendo más, pero con responsabilidad y entrenamiento. Nunca quise quemar etapas”, afirmó.

Celeiro inició su carrera inspirada por Dick Fosbury y se consagró campeona nacional en salto en alto antes de dominar el ultramaratón.

—Empezaste en el atletismo a los 17 años, en salto en alto. ¿Cómo fueron esos primeros pasos y qué te llevó a elegir esa disciplina?

—Comencé en el atletismo a los diecisiete años. Hasta entonces había hecho natación desde muy chica, pero hubo una imagen que me cambió todo. En esa época era difícil acceder a información deportiva, y un día vi una foto de Dick Fosbury, el campeón olímpico de México 1968, saltando de espaldas. Había revolucionado la disciplina con una técnica nueva, el famoso Fosbury flop. Cuando vi esa imagen pensé: “Yo quiero saltar así”.

—¿Te impactó tanto esa imagen como para decidir empezar atletismo?

—Totalmente. A partir de ahí empecé a buscar un lugar donde pudiera entrenar. En ese momento el atletismo era mucho más simple: pista, saltos y lanzamientos, nada más. Mis primeros pasos fueron maravillosos porque sentía que estaba haciendo exactamente lo que amaba. Ya terminaba el secundario y había comenzado la carrera de profesora de Educación Física, donde además tenía atletismo como materia, así que todo se complementaba.

Me puse bajo las órdenes de un entrenador y enseguida empecé a progresar. Durante varios años me mantuve entre las mejores cinco saltadoras del ranking argentino y llegué a ganar un Campeonato Nacional en Córdoba. No tenía la altura típica de una saltadora de alto, porque generalmente son atletas muy altas, pero aun así logré muy buenos resultados.

Con más de 30 ultramaratones disputados, la atleta argentina destaca la disciplina y la pasión como motores de su larga trayectoria.

—¿En ese momento imaginabas que más adelante ibas a terminar dedicada a las carreras de resistencia?

—Para nada. El atletismo fue una parte central de mi vida hasta que fui mamá. Como complemento corría algunas pruebas de 400 u 800 metros, aunque en ese momento correr todavía no me atrapaba demasiado. Yo amaba nadar y después me enamoré del salto. Recién más adelante, ya en otra etapa de mi vida, apareció esa pasión por correr.

El primer gran hito de madurez competitiva llegó a los 57 años, cuando decidió dar el salto al ultramaratón. La decisión no fue un acto impulsivo, sino la respuesta a una necesidad interna: “Sentí que podía ir más allá de lo que había hecho hasta ese momento. El ultramaratón te exige tanto física como mentalmente, es otra forma de vivir el deporte”. Esa etapa incluyó maratones en Nueva York, competencias de 24 horas en Londres y mundiales en Torino, hasta llegar a pruebas de 6 días en Hungría.

La competencia internacional World Six Days de Hungría en 2024 significó un aprendizaje especial. “Si bien gané la categoría de 65 a 69 años, sentí que podría haber hecho más. Era mi primera vez en un formato así, no conocía la organización y me encontré con cosas nuevas. Siento que la próxima vez la voy a disfrutar aún más”, explicó. Su marca en esa competencia, donde recorrió más de 400 kilómetros durante los seis días, consolidó su liderazgo internacional y la dejó lista para nuevos retos competitivos.

En 2024, Celeiro recorrió más de 400 kilómetros en seis días y ganó la categoría 65-69 en la World Six Days de Hungría.

Liderazgo mundial en las pruebas más exigentes

En los últimos años, Celeiro logró establecer marcas que la posicionaron en la cima mundial. En 2023, batió el récord mundial en la ciudad estadounidense de Milwaukee en la categoría de 65 a 69 años en la modalidad de 48 horas: “Logré establecer la primera marca mundial en mi categoría. Son momentos que no se olvidan”. Ese mismo año, también lideró el ranking mundial en la prueba de 12 horas disputada en Mar del Plata. “En mi categoría, la marca que registré quedó ese año como la primera mejor a nivel global, lo mismo que en 48 horas de Milwaukee.»

La deportista batió el récord mundial de 48 horas en la categoría 65-69 en Milwaukee y lideró el ranking mundial en la modalidad de 12 horas.

Ese protagonismo, para la atleta, representa la síntesis entre el placer de competir y la búsqueda de resultados: “Competir a nivel internacional y estar entre las mejores te llena de orgullo, pero siempre trato de mantener los pies en la tierra y seguir aprendiendo”, explicó.

—El ultramaratón exige muchas horas, incluso días, de carrera. ¿Cómo se trabaja lo físico y lo mental para sostener ese nivel de esfuerzo?

—El ultramaratón es exigente, tanto en lo físico como en lo mental. Para sostener ese esfuerzo hay mucho entrenamiento, pero también hay que aprender a escucharse, saber cuándo apretar y cuándo aflojar. La cabeza juega un papel fundamental: hay momentos en los que el cuerpo está cansado, pero si la mente está fuerte, seguís adelante. Aprendí a disfrutar el proceso, a no presionarme y a valorar cada paso.

El cambio de categoría y un nuevo desafío antes de cumplir los 70.

Celeiro sostiene que su motivación radica en “la pasión por correr, la búsqueda de superarme y las ganas de seguir aprendiendo. Cada carrera es una oportunidad de conocerme un poco más”. Las competencias de ultramaratón contemplan formatos entre 50 kilómetros, 12 horas, 24 horas, hasta 6 días y distintos tipos de terreno, pero para ella, “lo que encontré fue un mundo de posibilidades en el llano. Siempre fui probando nuevas distancias a la medida de mis intereses y capacidades”.

Compromiso con Independiente y nuevas metas

La corredora representa al club Independiente, es atleta federada y tiene un vínculo que para ella es un orgullo. Hasta le dicen “la Diablita” por su fanatismo con el Rojo.

—Representás a Independiente y además sos fanática del club. ¿Qué significa para vos competir llevando esos colores?

—Es un orgullo enorme. Soy hincha del club desde chica y llevar los colores en cada competencia tiene un significado muy especial. Siento que llevo conmigo una parte de mi historia y de mi familia, que también es fanática. Siempre que compito llevo una bandera o una camiseta de Independiente, y eso me da mucha fuerza.

Diana Celeiro representa al club Independiente, un vínculo con profundas raíces emotivas que fortalece su espíritu competitivo.

—Ahora se viene el Mundial y además el cambio de categoría. ¿Cómo encarás este nuevo desafío?

—Se viene un nuevo Mundial de seis días y el cambio de categoría porque cumplo setenta años. Lo encaro con muchas ganas y con la idea de mejorar mi marca, de disfrutar la experiencia y de competir en esta nueva etapa. Es un desafío grande, pero estoy entrenando muy en serio para llegar de la mejor manera y dar lo mejor de mí.

Su preparación para el Mundial de 6 días en 2026 implica el objetivo de superar sus marcas en una nueva franja etaria y reafirmar su liderazgo internacional.

Con su ingreso a la categoría de 70 a 74 años, Celeiro sostuvo: «El objetivo es tratar de mejorar mi marca y ganar el Campeonato ya en la nueva categoría.. La atleta compagina su preparación con la vida familiar, que considera su principal sostén. “Mi familia siempre me acompaña, me apoya en cada desafío y eso es fundamental para mí”, reveló.

Diana Celeiro, quien en agosto de 2026 cumplirá 70 años, anticipa que seguirá buscando estar “lo más arriba posible en los rankings mundiales de la categoría”, con la convicción de que la disciplina es un escenario para el crecimiento personal y la reinvención. Cada competencia, un nuevo punto de partida

Diana Celeiro, a punto de cumplir 70 años, combina el apoyo familiar y la búsqueda constante de superación como claves para estar en los primeros puestos del ranking mundial.

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