El trágico temporal que azotó la provincia de Tucumán durante el primer fin de semana de abril dejó la pérdida de tres víctimas fatales y daños materiales en la región. Luego de las jornadas de lluvias intensas que desbordaron la capacidad de drenaje de varios municipios, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó para este martes temperaturas frescas y ausencia de lluvias, con una temperatura mínima de 14 °C y máxima de 22 °C, con cielos cubiertos.
En ese contexto meteorológico, los servicios y la rutina comienza a retomar su normalidad, mientras los tucumanos asimilan el saldo de la tormenta.
Todavía pesa el dolor en Tucumán. Solana Albornoz (32) y Mariano Robles (28) murieron el domingo luego de quedar atrapados dentro de su auto en medio del fuerte temporal que azotó la provincia, y en las últimas horas familiares y amigos los despidieron con mensajes desgarradores.
Las primeras reacciones llegaron desde el círculo íntimo. Camila, hermana de Solana, escribió un mensaje breve pero contundente: “Manden fuerzas porque es imposible continuar sin ustedes”. La frase, cargada de angustia, expone el impacto emocional que generó la tragedia familiar.
Uno de los testimonios más extensos y conmovedores fue el de Rodrigo, sobrino de Mariano, quien compartió una despedida que rápidamente se viralizó. “Hermano mío, ¿por dónde empezar? Esto no lo hubiese imaginado ni en mi peor pesadilla”, indica el texto. “Compartimos club, equipos amateur, equipos del trabajo, partidos de fútbol incontables que me llenaban el corazón solo porque estaba jugando con vos al lado”, refleja otro de los relatos.
Además de la pareja, la tragedia incluyó la muerte de Lisandro, un niño de 12 años, que falleció electrocutado al tocar un cable mientras jugaba bajo el agua en San Miguel de Tucumán. El hecho, reportado en la calle Jujuy al 2800, ocurrió frente a un supermercado.
Juan, un vecino que atestiguó lo ocurrido, reconstruyó el momento de la tragedia con crudeza. “Los nenes estaban jugando en la calle, la usaban como si fuera una pileta. Ese poste ya daba descargas; varias personas que pasan a correr lo habían tocado y sentían corriente”, explicó, en diálogo con TN.
“Lo vimos con toda la impotencia porque no podíamos hacer nada. Se escuchó la descarga y fue shockeante”, lamentó sobre los minutos posteriores en donde la policía impidió el paso en el lugar.
En redes sociales, otros vecinos también compartieron su angustia. “Dios mío, son los chicos del frente. Venían de jugar a la pelota”, escribió una mujer visiblemente afectada. Otra persona agregó: “Estaba con dos amigos, los otros chicos están bien”, llevando algo de alivio en medio del dolor, según reflejó la prensa local.
El impacto material del temporal
La tormenta impactó en gran parte de la provincia norteña, pero hubo localidades y barrios más afectados por las malas condiciones de infraestructura, como Monteros, Chicligasta, Alpachiri y sectores del área metropolitana de San Miguel de Tucumán.
El departamento Monteros fue uno de los municipios más afectados. Edgardo Sánchez Tello, perito agrónomo del INTA, señaló que “el pluviómetro marcó más de hasta 200 milímetros y eso ya rebalsa”. La lluvia acumulada desde el viernes hasta el domingo por la mañana alcanzó los 279 mm en Monteros, más del doble del promedio mensual de abril, que ronda los 130 mm.
El experto subrayó que en esa zona y localidades adyacentes, como Soldado Maldonado, Villa Quintero y Alpachiri, los registros oscilaron entre 210 y 268 mm en pocas horas, datos que -dijo- “superan incluso la media anual”, que ya se ubica en 1.500 mm para este año en Monteros.

El sur tucumano también enfrentó situaciones extremas. En la localidad de Santa Bárbara, una institución deportiva comunitaria sufrió importantes daños. El agua “entró por la parte de atrás del ingenio, por el club, e inundó todo… llegó así de golpe”, relató Carlos Bobi, presidente del club Santa Bárbara. La cancha quedó inundada, se derrumbó parte del cerco olímpico, se perdieron equipamientos y la maquinaria de mantenimiento quedó inutilizada.
Esta situación puso en evidencia las carencias crónicas de algunos servicios de emergencia en la provincia. El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Famaillá anunció el 6 de abril que deja de responder a emergencias por la falta de equipamiento, recursos esenciales y seguros. Informaron que la imposibilidad de garantizar condiciones mínimas de seguridad forzó la decisión, que responde a un criterio preventivo en protección del personal y de terceros. El informe detalló la ausencia de una comisión directiva desde 2021, problemas administrativos y el estancamiento en la capacitación de los bomberos.
Ante este escenario, el Ministerio de Educación resolvió ayer suspender las actividades en 96 escuelas de la región afectada para resguardar a los niños, niñas y adolescentes, y al conjunto de la comunidad educativa. La situación del conjunto de las instituciones es dinámica. En las últimas horas, varias de las instituciones se habrían normalizado.



