La Justicia dictó la prisión preventiva para la oficial de la Policía Federal Argentina que disparó dentro de un auto de una aplicación en Almagro y dejó cuatro personas heridas.
Así lo resolvió este martes la jueza Julia Correa, del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°22, durante la audiencia en la que se trató la situación de la acusada.
Según comunicaron fuentes judiciales a Infobae, la agente está imputada por los delitos de tentativa de homicidio y lesiones agravadas por el uso de arma, en el marco de una causa tramitada ante la Unidad de Flagrancia Oeste del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, a cargo de la auxiliar fiscal Catalina Neme.
Durante la jornada, además, jueza Correa fijó la próxima audiencia para el 5 de mayo.
El episodio ocurrió durante la mañana del jueves pasado. La acusada pertenece a la División Custodias Estratégicas de la fuerza federal y al momento del hecho se dirigía a tomar su servicio. Era uno de los cuatro pasajeros, ya que el viaje se había organizado bajo la modalidad de “viaje compartido” de una aplicación de transporte.
De acuerdo con la reconstrucción que realizaron los investigadores, la policía había subido al vehículo en Liniers. A bordo ya iban dos hombres y una mujer, que venían desde la localidad bonaerense de Moreno, además del conductor.
El viaje transcurrió con normalidad hasta llegar a la zona del cruce de las calles Venezuela y Maza, donde la oficial empezó a sentirse mal. Una versión inicial indicaba que ella sospechó que se encontraba ante un posible intento de robo y, al no obtener respuesta del conductor para detenerse, sacó su arma reglamentaria y abrió fuego en el interior del vehículo. Pero no está claro aún cómo fue la secuencia posterior o, al menos, no se difundió oficialmente.
Lo cierto es que, como resultado, el chofer, de 50 años, recibió impactos en el pecho y la espalda. Otro pasajero, de 33 años, fue herido en el costado del tórax. Un tercer hombre, también de 50 años, sufrió una herida en la pierna izquierda, y la otra pasajera, de 30, recibió lesiones en un brazo, una pierna y el abdomen. Todos debieron ser trasladados por el SAME a hospitales porteños.

La situación ocurrió cerca de las 8.10, un horario donde el barrio suele registrar poco movimiento, mucho más en un día no laborable.
Vecinos del lugar se despertaron por los gritos y los disparos. Una mujer contó a la prensa que, en medio del caos, escuchó la voz de una mujer repitiendo: “¿Qué hice? ¿Qué hice?”. Según relató, era la oficial, a quien vio correr por la calle Maza, visiblemente alterada, hacia la esquina de Venezuela, donde un hombre intentó asistirla.
“Llamá a mi marido”, fue lo único que pidió la agente, todavía en shock. La testigo agregó que, entredormida, llegó a escuchar tres o cuatro tiros seguidos de gritos, que al principio no se entendían, pero luego notó que la mujer pedía ayuda, sin saber en ese momento que se trataba de una efectivo policial. “Estaba nerviosa”, acotó.
La vecina explicó: “Me asomé y vi que corría por Maza hacia la esquina”. También observó la llegada rápida de varios patrulleros. “No vi si tenía un arma, ni vi a los heridos. Me metí enseguida para adentro”, agregó.
La policía quedó detenida en el lugar. Personal de la Policía de la Ciudad y de la división Científica trabajó en la escena durante varias horas. El vehículo, un Chevrolet Corsa, fue retirado por las autoridades luego de los peritajes.



