Abi Burton y su historia de resiliencia: estuvo casi un mes en coma, perdió la capacidad de caminar y volvió a la élite

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Abi Burton suma dos Juegos Olímpicos y una Copa Mundial de Rugby antes de cumplir 26 años (Reuters/Andrew Boyers)

La carrera de Abi Burton ha estado marcada por una serie de logros excepcionales en el rugby internacional. Con menos de 26 años, la jugadora inglesa ya suma dos participaciones olímpicas y una Copa Mundial de Rugby a su historial, una hazaña poco común entre sus contemporáneas. Sin embargo, en medio de tantos logros deportivos, atravesó una delicada situación que la dejó en coma por casi un mes.

Desde su debut con la selección absoluta a los 17 años, se consolidó como una de las terceras líneas más prometedoras del rugby femenino. Su paso por distintas disciplinas, como la universitaria, el rugby seven y el de quince, le permitió adquirir una visión amplia y profunda del deporte a nivel de clubes y selecciones.

Su familia la forjó alrededor de la ovalada. Su papá, Danny, fue jugador de Halifax Panthers en la Rugby League, una variante del deporte con 13 jugadores. En tanto, sus hermanos gemelos, hicieron lo propio en Bradford Bulls. Si bien sus primeros inicios fueron en la natación, no tardó en inclinarse por la tradición familiar.

Abi Burton nació en una familia con tradición en el rugby (Reuters/Peter Cziborra)

Una vida marcada por un problema médico

La jugadora debutó en Gloucester Hartpury y sus primeros partidos oficiales los tuvo con Wasps Women. Asimismo, ha sido parte fundamental en equipos destacados como Trailfinders Women y la selección de Inglaterra. En su carrera tuvo el privilegio de jugar un mundial con su país y además representar a Gran Bretaña (Team GB) en dos Juegos Olímpicos, en Tokyo 2020 y París 2024.

Sin embargo, previo a sus grandes actuaciones, tuvo que atravesar un largo proceso de rehabilitación. Tras regresar de los JJOO en Japón (disputados en 2021 por la crisis sanitaria), comenzó a experimentar síntomas que los médicos inicialmente atribuyeron a problemas de salud mental, como depresión y agotamiento, en parte relacionados con una grave lesión de rodilla.

Un diagnóstico inicial erróneo de salud mental complicó el tratamiento de Abi Burton (Instagram / @abi_burton)

Sin embargo, la situación se agravó de manera inesperada. Burton sufrió convulsiones y episodios de comportamiento agresivo y errático, que incluyeron intentos de autolesión y violencia hacia sus familiares, lo que llevó a su internación en un pabellón psiquiátrico en Wakefield. Durante semanas, los médicos exploraron diagnósticos como esquizofrenia y trastorno bipolar, sin llegar a una conclusión clara.

En una entrevista con la BBC Sport, la tercera línea contó cómo vivió aquellos momentos: “Me llevaron a las escaleras para intentar subirlas y simplemente me desplomé debajo de mí misma. No entendía por qué mi cuerpo no podía hacer algo tan básico. Fue entonces cuando me di cuenta de que el camino hacia la recuperación podría ser un poco más largo de lo que pensaba inicialmente”.

La tercera línea inglesa superó una encefalitis autoinmune que la dejó en coma casi cuatro semanas y amenazó su carrera deportiva (Instagram / @abi_burton)

La clave llegó cuando un especialista en enfermedades autoinmunes sospechó que la causa de sus síntomas era física y no exclusivamente psiquiátrica. Un análisis de sangre reveló que encefalitis autoinmune por receptor de MDA, una condición en la que el sistema inmunitario ataca el cerebro de forma errónea. “Entras en un comportamiento realmente maníaco y agresivo”, explicó a Team GB, agregando que en el entorno familiar fue muy agresiva y que hasta peleó con las enfermeras y médicos para que se alejen de ella.

Debido a su estado de agitación, el equipo médico decidió inducirle un coma, que se extendió por casi cuatro semanas. Sus padres permanecieron en el estacionamiento del hospital durante toda la internación, enfrentando la posibilidad de que su hija no despertara o sufriera daños cerebrales irreversibles, según reveló a la BBC.

Abi Burton perdió entre 16 y 20 kilos durante su internación y debió aprender a caminar, hablar, leer y escribir nuevamente tras salir del coma (Instagram / @abi_burton)

Al salir del coma, Burton había perdido la capacidad de caminar, hablar, leer y escribir. Además, perdió entre 16 y 20 kilos durante el proceso, lo que puso a prueba su resistencia física y mental. En una entrevista con el equipo olímpico, manifestó: “Probablemente no habría sobrevivido si no fuera tan fuerte física y muscularmente como antes. Pude perder esa cantidad de peso porque era muy fuerte”.

El proceso de recuperación fue largo y requirió rehabilitación intensiva, además de múltiples tratamientos como quimioterapia, intercambios de plasma y superar episodios de neumonía. La jugadora atribuyó su supervivencia a la fortaleza física adquirida en años de entrenamiento como atleta profesional. “Me ha hecho tan resiliente y tan fuerte mental y físicamente que estoy en la mejor forma posible para la próxima temporada”, agregó en la entrevista.

La fortaleza física y mental de Abi Burton resultó vital para sobrevivir a la encefalitis, según confesó la jugadora a medios internacionales (Instagram / @abi_burton)

El regreso triunfal

Sus primeras experiencias tras el traumático episodio médico fueron repentinas. Después de un año de rehabilitación intensiva, Burton logró reincorporarse al alto rendimiento y fichó por el equipo femenino Trailfinders Women en 2023, marcando un hito personal y deportivo.

En 2023, Abi Burton fichó con Trailfinders Women y fue clave en la victoria de Inglaterra en el Seis Naciones, anotando tries en su regreso (Reuters/Andrew Boyers)

Incluso, fue convocada para el Seis Naciones y logró anotar dos tries en su debut contra Gales, mostrando que estaba nuevamente a la altura de la elite. En el torneo más prestigioso de Europa, las rosas ganaron los cinco partidos y se llevaron el trofeo, una conquista que Abi Burton destaca en su carrera deportiva.

En ese sentido, una de las frases más duras que dejó, tras su recuperación, fue: “Mis padres no estuvieron a punto de perder a su jugadora de rugby, estuvieron a punto de perder a su pequeña hija”.

Y agregó: “Cuando volví a correr por primera vez, me sentí tan feliz que lloré. Sentí que estaba completa de nuevo. Como si no me faltara nada».

Su familia acompañó a la jugadora en su regreso y así lo relató Burton: “Vi a mis abuelos, a mi mamá, a mi papá y a mi hermano entre el público durante los himnos. Fue simplemente súper, súper especial. Todos estaban emocionados también”.

A pesar de que el resultado no fue el esperado (7mo puesto) en los Juegos Olímpicos de París, su felicidad radicaba en volver a correr con la pelota en el verde césped.

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