El futbolista Tahirys Dos Santos habló por primera vez tras sobrevivir al trágico incendio en un bar de Suiza durante fin de año: “Todo el mundo corría”

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La madrugada del 1 de enero de 2026, Tahirys Dos Santos, futbolista del FC Metz, vivió una experiencia límite en el incendio del bar Constellation, ubicado en el resort suizo de Crans-Montana. El hecho, que dejó un saldo de 40 fallecidos, marcó un antes y un después en la vida del joven deportista y su pareja, Coline, quienes sufrieron graves quemaduras al intentar escapar del fuego. Según relató Dos Santos en una entrevista con Paris Match, la tragedia transformó su cotidianidad, su perspectiva sobre la vida y su relación con el deporte.

La pareja había planeado unas vacaciones con amigos en la región, alojándose en la vivienda de una persona cercana. “Llegamos el 26, creo, y nos alojamos en la casa de campo de un amigo. Nos quedamos allí una semana. Hicimos senderismo, todo eso”, detalló. La noche del incendio, el grupo decidió pasar por el bar Constellation después de asistir a las celebraciones del resort. El futbolista recordó que eligieron esa opción más accesible, ya que no bebía alcohol. “Era alrededor de la una de la madrugada. Al llegar, descubrimos los precios: 500 euros la botella abajo, la mitad arriba. Elegimos la opción más económica”, explicó.

El momento clave llegó cuando Coline expresó su deseo de ir al baño, y Dos Santos la acompañó. “Bajamos porque Coline quería ir al baño. La acompañé y aproveché para ir yo también. Salí antes, me dirigía a la primera planta y fue entonces cuando vi el fuego”, relató. La situación se precipitó en cuestión de segundos: “Todo pasó muy rápido, no tuve tiempo de pensar. Fui directamente a buscar a Coline, la llamé, ella estaba en el baño, y salimos corriendo por las escaleras. Y después de ese momento, todo es un vacío, no recuerdo nada más”, expresó el jugador.

El futbolista Tahirys Dos Santos del FC Metz habló por primera vez tras sobrevivir al incendio en el bar de Suiza en la fiesta de fin de año (Captura video: París Match)

“Oía muchos gritos, había un movimiento de gente, todo el mundo corría hacia la salida y solo había escaleras. Se formó un tumulto”, rememoró Dos Santos. En medio de la confusión, la prioridad fue encontrar a su pareja: “La llamé al baño y ella no se lo pensó dos veces, vino directamente. Me contó que vio en mis ojos que algo raro estaba pasando”. La incertidumbre sobre el destino de sus amigos agravó la angustia: “No recuerdo por dónde salí, pero cuando estaba fuera, me senté en el suelo y no sabía si Coline estaba bien, ni si mis amigos seguían vivos o no”.

El futbolista relató la sensación de parálisis y el desconcierto tras lograr salir del edificio. “Solo quería encontrar a mis amigos, saber dónde estaban, pero estaba como paralizado. No podía moverme. Estaba muy preocupado por mis amigos. No sabía si habían conseguido salir o no. Así que grité sus nombres, pero no hubo respuesta, nada”, explicó. El reencuentro con uno de ellos fue determinante: “Hasta que mi amigo Elliot me encontró y llamó a la gente para que me llevaran a un lugar donde estaban todos los heridos. Y luego los bomberos y todo lo demás, nos atendieron rapidísimo”, recordó.

La asistencia sanitaria no tardó en llegar, aunque para Dos Santos el escenario resultó irreal. “Me atendieron y me subieron inmediatamente a una ambulancia. Estaba un poco abrumado porque solo había visto ese tipo de cosas en películas. Nunca antes había estado en una ambulancia”, relató el jugador del FC Metz. El dolor físico se sumó a la incertidumbre sobre el estado de su pareja: “No tenía noticias de Coline; no sabía dónde estaba”, añadió en la entrevista.

Una imagen de Tahirys Dos Santos y Coline, antes del incendio en el bar en Suiza

El traslado hospitalario fue extenso, pasando por diferentes centros médicos. “Primero, bueno, fui a Sion, al hospital de Sion. Luego, me trasladaron a Stuttgart, Alemania. Me operaron; limpiaron todo, todas las heridas. Me pusieron vendajes por todas partes, en la cara, casi todo el cuerpo. No podía hacer nada, no podía moverme, nada en absoluto. No podía usar las manos, no podía caminar, ni siquiera para ir al baño. Necesitaba ayuda todo el tiempo. Y luego, me trasladaron inmediatamente cerca de casa, a Metz”, rememoró el deportista.

Durante el proceso de recuperación, la imagen física quedó en segundo plano. “Al principio, no quería mirar para no preocuparme. Aunque sabía que me habían herido la cara, que me habían cortado el pelo, no quería verme de inmediato. Me dije: ‘Estoy vivo, eso es lo más importante’. El aspecto físico es secundario”, afirmó. El futbolista priorizó la rehabilitación sobre cualquier otra meta: “No me estoy centrando demasiado en el fútbol. Lo más importante es recuperarme bien. Primero me concentro en mi rehabilitación. En volver a usar bien las manos, en volver a caminar bien. Después, ya veremos”.

El incendio, que se desató poco después de la 1:30 de la madrugada del jueves 1 de enero, dejó un saldo devastador: 41 muertos y 116 heridos, según la información recogida por Euronews. Vale destacar que el defensor había sido citado por primera vez con el equipo principal del Metz días antes, el 20 de diciembre, para disputar la Copa de Francia, y se encontraba en Suiza durante el receso de entrenamientos, aprovechando unos días libres para las festividades junto a su círculo más cercano.

El reencuentro con Coline, después de semanas separados, representó un alivio para ambos. Según recogió Paris Match, Dos Santos describió ese momento como una liberación: “Cuando la vi, fue como si me hubieran quitado un peso de encima”. Las secuelas físicas y emocionales, tanto para Dos Santos como para su pareja, son evidentes. Ambos sufrieron quemaduras en el 30% del cuerpo, aunque el jugador requirió una sola operación y no fue sedado, mientras que Coline debió someterse a tres cirugías y estuvo en coma de tres semanas.

El trauma, no obstante, sigue presente, como reconoció Coline: “No dejo de darle vueltas”. Ambos experimentan dificultades para dormir y reviven constantemente los momentos de angustia.

La relación entre Tahirys Dos Santos y Coline se consolidó pocos meses antes del accidente. Se conocieron en julio de 2025 y, desde entonces, se volvieron inseparables. Los proyectos de vida compartidos debieron reconfigurarse tras el incidente, adaptándose a las nuevas limitaciones físicas y emocionales. En palabras de Dos Santos, “este verano, habían planeado unas vacaciones. Aún tenían que elegir un destino. Ahora tendrán que evitar el sol, al menos durante un año”.

Dos Santos había sido citado por primera vez para el primer equipo de Metz días antes al trágico incendio

El futbolista reconoció el papel fundamental de quienes lo acompañaron en los momentos más difíciles. Recordó especialmente a Amandine: “Me habló, me tranquilizó. Es estudiante. Podría decirse que me salvó la vida. Estuvo conmigo. Me consoló. Le pedí que me tomara una foto para mis padres, para que no se preocuparan, para demostrarles que estaba bien, aunque… después de lo que pasó”, relató a Paris Match.

Los planes y sueños de la pareja se vieron truncados, pero el proceso de recuperación avanza con el apoyo mutuo y el acompañamiento de familiares y amigos. El futbolista del FC Metz continúa su rehabilitación, enfocado en recuperar la movilidad y la autonomía, mientras Coline afronta las secuelas del accidente. “Me siento mucho mejor desde el primer día. Todavía tengo quemaduras en los brazos, las manos, la cara y la espalda”, remarcó.

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