A días para el cierre de esta ventana de transferencias (será el 27 de enero, a las 17 horas, según le confiaron a Infobae, River Plate resolvió mantenerse sin realizar nuevas incorporaciones en el mercado de pases, salvo que aparezca una oportunidad excepcional. La determinación se fundamenta en la percepción de que el plantel actual resulta competitivo para enfrentar los desafíos del primer semestre de 2026, que incluyen la fase inicial de la Copa Argentina, el Torneo Apertura y la etapa de grupos de la Copa Sudamericana. De esta manera, la llegada de un 9 y un revulsivo por ahora deberán esperar.
En el inicio del período de transferencias, Marcelo Gallardo recibió un respaldo clave con la llegada de Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña, tres futbolistas que aportan solvencia en el mediocampo y una variante de jerarquía en la banda izquierda, mientras Marcos Acuña continúa fuera por lesión.
La primera etapa del mercado permitió resolver debilidades estructurales en la mitad de la cancha, al tiempo que dejó abierta la búsqueda de soluciones para el ataque, un sector que cerró la temporada pasada con una producción goleadora muy por debajo de las expectativas. La segunda fase del mercado se enfocó en sumar variantes ofensivas. El club tenía como prioridad incorporar un delantero de área y un atacante desequilibrante. Se intentó con un préstamo de Luciano Gondou, pero quedó descartado cuando el Zenit lo transfirió al CSKA de Moscú por 16 millones de euros. También estuvo la negociación por Tadeo Allende, pero no llegó a buen puerto. El futbolista continuará su carrera en el Inter Miami tras un acuerdo de transferencia.
Frente a este escenario, River Plate reorientó su estrategia y priorizó la búsqueda de un atacante con capacidad de desborde y desequilibrio, atendiendo al diagnóstico inicial del Muñeco, quien consideró que los problemas ofensivos del equipo estuvieron más vinculados a la generación de juego que a la definición. El club realizó dos ofertas por Gianluca Prestianni, pero el Benfica rechazó ambas propuestas y reiteró su intención de no desprenderse del extremo argentino.
Otras negociaciones tampoco alcanzaron el desenlace esperado. El acuerdo con Godoy Cruz por Santino Andino se desvaneció después de que el jugador manifestó su deseo de emigrar directamente a Europa (finalmente recaló en el Panathinaikos de Grecia por cerca de 10 millones de euros). Un caso similar se registró con Maher Carrizo, ya que Vélez Sarsfield modificó las condiciones inicialmente pactadas y el propio futbolista expresó su preferencia por continuar su carrera en el exterior.
En simultáneo, la dirigencia evaluó alternativas para reforzar la zaga central, pero la caída de la negociación por Romaña llevó a la determinación de mantener a Ulises Giménez en el plantel profesional (era pretendido a préstamo por Sarmiento de Junín). Ante la ausencia de nombres que se ajustaran al presupuesto y a la proyección deportiva, River Plate decidió postergar la búsqueda de incorporaciones ofensivas para la próxima ventana de transferencias.
Vale recordar que el club fijó un tope de 20 millones de dólares para el mercado, de los cuales solo se utilizó el 40 por ciento; es decir, ocho millones. Además, se establecieron nuevos topes salariales. Este ajuste presupuestario se da en paralelo al megaproyecto de ampliación y techado del Estadio Monumental, una obra que demandará una inversión millonaria.
El presidente de River Plate y su equipo directivo buscan consolidar un equilibrio entre lo deportivo y lo financiero, conscientes del impacto que tuvo la campaña de 2025. En esta coyuntura, la decisión de no incorporar nuevos refuerzos implica asumir riesgos, sobre todo tras un año en el que la producción ofensiva y la generación de juego estuvieron por debajo de las expectativas.
El club se reserva la posibilidad de realizar alguna gestión de último momento si surge una oportunidad calificada como ventajosa en términos deportivos y económicos antes del cierre de la ventana de la AFA o hasta marzo si se produce alguna venta al exterior. Mientras tanto, la planificación apunta a retomar la búsqueda de refuerzos en julio, momento en el que el mercado suele presentar mayor volumen de operaciones por el final de la temporada europea.
De esta manera, el Millonario iniciará el semestre con solamente tres caras nuevas. Su estreno oficial será el sábado 24 de enero ante Barracas Central en el estadio Claudio Chiqui Tapia.



