
El devastador incendio en el bar Le Constellation de Crans-Montana, en el cantón de Valais, Suiza, causó la muerte de 40 personas y dejó 119 heridos, de los cuales al menos 80 permanecen en estado crítico. Una de las primeras víctimas identificadas fue Emanuele Galeppini, un golfista italiano de 16 años que era considerado una de las mayores promesas del deporte juvenil.
La confirmación de la noticia la dio la propia Federación Italiana de Golf, la cual lamentó públicamente el fallecimiento del golfista a través de un comunicado: “La Federación Italiana de Golf lamenta el fallecimiento de Emanuele Galeppini, un joven atleta apasionado y con valores genuinos. En estos momentos de profunda tristeza, acompañamos en el pensamiento a su familia y a todos sus seres queridos. Emanuele, siempre estarás en nuestros corazones”. Su familia, residente en Dubái, se trasladó hasta Suiza tras no recibir noticias suyas la noche del siniestro.
Según informaron los portales RMC Sport y Le Parisien, el padre de Emanuele, Edoardo, viajó al lugar de los hechos pocas horas después del estallido. En declaraciones al canal italiano Tgcom pidió colaboración ciudadana antes de confirmar la lamentable noticia: “Ayúdenme a encontrar a Emanuele. Nos enteramos de la explosión alrededor de la 1:30 a. m. Fuimos al bar, pero no lo encontramos. No ha contestado el teléfono desde anoche. Se ruega a cualquier persona que tenga información que contacte con las autoridades competentes de inmediato”. Según relató, el último mensaje que había enviado a su hijo fue poco antes de la medianoche para desearle un feliz año nuevo. Dos de los amigos del joven lograron escapar entre las llamas y fueron hallados en hospitales cercanos.
En este contexto, se conoció una declaración del tío asegurando que mantendrán las esperanzas de hallar a Emanuele hasta que los exámenes de ADN no confirmen que es su identidad. “Por ahora, Emanuele sigue en la lista de personas desaparecidas y estamos esperando los resultados de ADN. En resumen, aún puede haber esperanza”, advirtió Sebastiano Galeppini al medio italiano ADNKronos . Este mismo portal detalló que el joven estaba de vacaciones con su padre en Crans-Montana.
Su muerte fue confirmada por la Federación Italiana de Golf, que lo tiene como miembro. La Gazzetta dello Sport detalló que el teléfono móvil del joven fue encontrado en la morgue donde se llevan los cuerpos de las víctimas, aunque insistió con la voz oficial de la familia que espera por una prueba de ADN para confirmar el triste desenlace.
En medio de una situación caótica, los especialistas aseguran que “se necesitarán al menos cinco o seis días para identificar a todas las víctimas” ya que “Se están implementando procedimientos, tan pronto como se pueda inspeccionar el lugar, para determinar sus identidades”, según replicó el Corriere dello Sport. Hay integrantes de la Identificación de Víctimas de Desastres (DVI) que permanecen trabajando en el lugar para “identificar los cuerpos calcinados o los afectados por la explosión”.
Emanuele Galeppini nació en Génova y residía en Dubái, desde donde cultivó una incipiente y prometedora carrera deportiva. De acuerdo con el portal Golf Digest Middle East, se trataba de una figura destacada del golf amateur en los Emiratos Árabes Unidos. Obtuvo el triunfo en el Omega Dubai Creek Amateur Open en abril de 2025, compitió en el Trofeo Rey Hamad en Baréin y participó regularmente en torneos de Oriente Medio y Europa, como la Copa de los Emiratos Árabes Unidos en Al Ain, y en campeonatos en Francia y Bélgica.
Las redes sociales, especialmente su cuenta de Instagram, se llenaron rápidamente de mensajes de homenaje, recordando al joven golfista, quien a principios de este año compartió una fotografía junto al norirlandés Rory McIlroy, actual número dos del mundo.

El siniestro afectó a otra figura del ámbito deportivo, como Tahirys Dos Santos, futbolista del FC Metz de 19 años, quien sufrió heridas graves y fue trasladado a Alemania para recibir atención médica especializada. El club francés manifestó, mediante un comunicado oficial, su unión en torno al jugador y su familia, y colabora para facilitar su futuro traslado al hospital de Mercy, próximo a Mont-Saint-Martin, en cuanto las condiciones lo permitan. Su agente, Christophe Hutteau, habló con RMC Sport en las últimas horas y aseguró que “tiene quemaduras que cubren el 30% de su cuerpo”.
Las autoridades suizas llevaron a cabo una conferencia de prensa en las últimas horas en las que confirmaron que la tragedia dejó 40 muertos y 119 heridos, de los cuales seis todavía no fueron identificados. Además, entre ellos se encontraron 71 suizos, 14 franceses, 11 italianos, 4 serbios, 1 bosnio, 1 belga y 1 portugués. La procuradora general del cantón del Valais, Béatrice Pilloud, informó que Suiza está colaborando con Francia, Bélgica, Polonia, Portugal, Congo, Serbia, Turquía, Rumania y Filipinas para identificar a las personas involucradas.
El origen del fuego sigue bajo investigación. La procuradora general Pilloud explicó que la principal línea apunta a “un fuego generalizado que provocó una explosión”, aunque recalcó que no existe confirmación oficial del detonante inicial. En la última conferencia de prensa, aseguraron que la causa principal que habría provocado el incendio son las bengalas ubicadas en las botellas de champán, las cuales estaban muy cerca del techo. Una imagen compartida en redes sociales mostró a un grupo de personas con bengalas adheridas a botellas que parecen estar encendiendo un material similar a la espuma.

Las imágenes difundidas en la prensa suiza muestran el momento en el que las chispas llegaron a la estructura del techo, desencadenando la combustión y bloqueando la salida principal del local hacia la terraza. El humo y el fuego obstaculizaron tanto la evacuación de los ocupantes como los esfuerzos de rescate de quienes aguardaban el acceso. Rayan, residente de Crans-Montana, relató cómo varios jóvenes arriesgaron su vida para ayudar a los atrapados, logrando rescatar “a algunos justo a tiempo”.
El bar Le Constellation, aforado esa noche para unas 300 personas en el interior y 40 en la terraza, se encontraba repleto al declararse el incendio poco después de la 01:30 local, durante una celebración en una de las estaciones invernales más prestigiosas de Europa. Numerosos asistentes narraron a medios como AFP escenas de caos y confusión: desde la detonación repentina que algunos vincularon al uso de pirotecnia en un concierto, hasta la estampida entre humo y llamas. Las autoridades, tras una investigación preliminar, descartaron la hipótesis de atentado y mantienen que la explosión fue consecuencia directa del incendio inicial. La policía estableció de inmediato una zona de exclusión aérea, desalojó el sitio y se mantuvo durante horas en el lugar, donde las ambulancias evacuaron a los supervivientes y se evidenciaban los daños: ventanas destruidas por la onda expansiva y persistencia del olor a quemado.
El factor de los materiales altamente inflamables empleados en los paneles acústicos del bar amplificaron el alcance del fuego, de acuerdo con especialistas del Hospital de Lausana. Muchos heridos requieren tratamientos prolongados por la gravedad de sus quemaduras, algunas superiores al 60% del cuerpo, y la inhalación de humo tóxico ha provocado complicaciones respiratorias severas en decenas de pacientes, según precisiones del jefe del Departamento de Salud del cantón de Valais, Mathias Reynard. El mismo funcionario detalló al periódico local Walliser Bote que las condiciones de muchos afectados siguen siendo extremadamente delicadas.



