Diego Santilli: “Milei ya es el presidente más reformista de la historia” y “el club del helicóptero terminó estrellado”

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“Javier Milei ya es el presidente más reformista de la historia”. Así resumió el ministro del Interior, Diego Santilli, la semana triunfal del oficialismo en el Congreso, en la que el Gobierno logró aprobar la modernización laboral, la baja de la edad de imputabilidad y el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, iniciativas que se sumaron a la sanción del Presupuesto y de la Ley de Inocencia Fiscal en diciembre.

En una entrevista exclusiva con Infobae en su despacho de la Casa Rosada, el ministro político de la gestión libertaria amplió ese balance, reivindicó y agradeció el respaldo de la mayoría de los gobernadores, apuntó contra el “club del helicóptero” —integrado, según afirmó, por mandatarios kirchneristas que agitaron los fantasmas del 2001— y criticó con dureza a Axel Kicillof, a quien le advirtió que la Nación no le dará recursos “para gastar en penes de madera”.

Santilli integra la mesa política que encabeza la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y tuvo un rol central en la negociación con los gobernadores para asegurar los votos que permitieron la aprobación de los proyectos en Diputados y en el Senado. Durante semanas mantuvo reuniones en su despacho y viajó a distintas provincias para cerrar acuerdos con mandatarios que ordenaron a sus legisladores acompañar las iniciativas del Ejecutivo.

El resultado fue contundente: los siete proyectos enviados por Milei para las sesiones extraordinarias, en diciembre y febrero, obtuvieron aprobación. En un Congreso donde el oficialismo tiene mayor presencia que al inicio del mandato pero todavía necesita construir mayorías, el Gobierno avanzó con iniciativas que habían generado fuerte resistencia política. Dos de ellas tienen un carácter singular: en más de cuatro décadas de democracia no se había concretado una modernización profunda del régimen laboral ni una modificación de la edad de imputabilidad.

Ignacio Devitt, Diego Santilli, Martín Menem, Karina Milei, Manuel Adorni, Gabriel Bornoroni y Eduardo Lule Menem

En ese contexto, el ministro defendió la modernización laboral frente a las críticas del kirchnerismo y de la CGT. “No le quita un solo derecho a los trabajadores. Puede ser que estén discutiendo privilegios”, afirmó, y sostuvo que “si vos tenés la mitad de los trabajadores en la informalidad, hay una crisis de representación monumental de la CGT”.

También respondió a las advertencias de sectores opositores que evocan un escenario similar al 2001. “Lo escuchabas antes de la elección de octubre al club del helicóptero, ¿y cómo terminaron? Estrellados. Atención con el club del helicóptero. Se acabó. Los argentinos no quieren más volver al pasado”, aseguró.

La crítica más dura estuvo dirigida al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien definió como “uno de los peores gobernadores de la historia de la provincia de Buenos Aires”. Al referirse a los reclamos por recursos provinciales, Santilli fue terminante: “No estamos para gastar en penes de madera”.

LA ENTREVISTA A DIEGO SANTILLI

— Terminó una semana con resultados positivos para el Gobierno. Le pido una mirada general sobre todo este proceso de extraordinarias, donde usted tuvo un rol central en la negociación política para que el Gobierno consiga estos resultados.

—Desde que asumí, el presidente me pidió que me aboque a las tareas de lograr las reformas que el país necesita para salir adelante. Reformas que viene llevando él adelante desde el comienzo de su gestión, que tienen que ver con el equilibrio fiscal, con bajar los déficits, con darle estabilidad a la Argentina, bajar la inflación, bajar la pobreza, estabilizar el tipo de cambio, todas las medidas que viene llevando adelante el presidente y ahora también entrar en las reformas estructurales.

¿Qué significa reformas estructurales? Tener un Presupuesto, tener una Inocencia Fiscal, invertir la carga de la prueba. En la Argentina pareciera que sos culpable y tenés que demostrar tu inocencia. Es al revés: sos inocente hasta que se demuestre que sos culpable. Eso es inocencia fiscal.

En extraordinarias seguimos trabajando todo el verano con una modernización laboral, con Glaciares —que es devolverle las facultades constitucionales a las provincias de nuestro país—, y con la ley penal juvenil, que es importantísima para la discusión: todos los países del mundo lo saldaron. Éramos parte de los pocos países del mundo que no tenían una resolución de tener una Ley Penal Juvenil.

También el acuerdo con la Unión Europea. Estamos avanzando en un trabajo mancomunado con los gobernadores, a los que les agradezco el acompañamiento y el trabajo, y a los bloques que representan a las provincias —tanto en senadores como en diputados— por este desempeño que hemos tenido en extraordinarias, que es muy bueno.

Ahora viene un proceso de ordinarias muy fuerte también. Hay muchos temas hacia adelante que, obviamente, en las próximas semanas podemos llevar adelante. Pero sí, ha sido una tarea muy importante.

—Ahora, todo este resultado tuvo que ver con el trabajo que hizo la mesa política en general y usted en particular como ministro del Interior. ¿Cómo fue esa negociación con los gobernadores? Porque pasamos de un Congreso que votaba todo en contra al Gobierno, a un Congreso dispuesto a votar reformas tan importantes como las que usted acaba de mencionar.

—Yo lo planteo de dos maneras. Primero, para mí era impensado que gobernadores no votaran una modernización laboral, cuando todos los argentinos sabemos que la mitad de los trabajadores está en la informalidad. Y que el objetivo de esta reforma era darle formalidad a aquellos que están en la informalidad, que tienen cero derechos. Aquel que está afuera tiene cero derechos.

El presidente ha sido claro en la reforma: aquellos que tienen derechos no van a ser vulnerados. Todos los que trabajan de manera formal no van a tener problemas. Ahora, ¿qué pasa con los informales? Esa es la reforma que se trabajó. Entonces, yo lo decía antes: no hay ningún gobernador que pueda estar en contra de eso. Todo lo contrario, si eso le va a mejorar la situación a su provincia. Primero, le va a dar formalidad; le va a dar al laburante la posibilidad de tener acceso a la salud, de tener vacaciones, de tener su aguinaldo. ¿Sabés de qué? De tener una jubilación futura, en definitiva. Ese era mi laburo.

Reconozco ahí que cuando Karina diseñó la mesa política nos pudimos juntar todas las partes: el jefe de Gabinete, el ministro de Economía, los titulares de Diputados y del Senado. El trabajo que hicimos allí nos permitió consolidar acuerdos y avanzar con la reforma que el presidente se había trazado. Ha sido muy positivo.

La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, junto a los legisladores aliados que apoyaron las reformas del Presidente

—Ahora, para lograr la modernización laboral se había incluido el artículo 44 e implicó que el Gobierno tomara la decisión de retirarlo. ¿Esto fue un pedido de los gobernadores, una exigencia o una decisión del Gobierno? Porque lo que terminó pasando es que el Gobierno cedió ante este planteo.

—Déjame decirte algo: no estaba en el proyecto original. El proyecto original no lo incluía y tampoco estaba en el dictamen que salió en diciembre. Si vos me preguntás a mí, el artículo 44 buscaba terminar con la mafia de los certificados médicos que prorrogaban enfermedades por tiempo indeterminado. Una gripe, tres meses, una cosa insólita. Pero el Gobierno tomó la decisión de que no se tratara. El Gobierno es el que toma la decisión de que el 44 no estaba en nuestros planes. Más allá del trabajo que habían hecho los senadores respecto de cómo se discutía esa mafia que había contaminado el trabajo.

Cuando le preguntás a las pymes cómo puede ser que una persona pase certificado por gripe —que nada tiene que ver con enfermedades permanentes o complicadas, son dos cosas distintas—, te dicen que eso era un problema real. Pero fue una decisión del Gobierno.

—Una decisión del Gobierno.

—Claramente, una decisión del Gobierno.

—Hay un grupo de gobernadores o un sector de la política que está dispuesto a acompañar algunas reformas y hay otro sector —concreto y determinado— que es el kirchnerismo y el peronismo de algunos gobernadores que están dispuestos a no aceptar ninguna de estas reformas. Votaron en contra de la modernización laboral, votaron en contra de la baja de imputabilidad, incluso del acuerdo con el Mercosur. Se lo pregunto como ministro político: ¿qué está pasando con el conjunto de los gobernadores o de la política?

—Yo veo que la mayoría de los gobernadores —y ahí agradezco el trabajo de ellos y la decisión política que tomaron—, tanto aquellos que son aliados —Entre Ríos, Mendoza, Chaco, Ciudad de Buenos Aires— como muchos otros que, sin ser aliados formales, están de acuerdo en que no puede haber la misma cantidad de trabajadores formales que informales. No puede la Argentina quedarse atrasada.

¿Cómo puede ser que, en materia de glaciares, Chile exporte casi 60 mil millones y nosotros —este año, que creció la exportación de minerales un 29%— estemos en 6 mil millones? ¡La misma cordillera! ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué se les quitan las facultades a las provincias cuando la Constitución es clara y establece que es una facultad provincial? Esto fue, además, a pedido de los gobernadores. El presidente dijo: “Por supuesto, lo que trabajen las provincias lo tienen que definir las provincias”. Y eso con el cuidado de nuestros glaciares, porque no estamos discutiendo una ley para dañarlos; son dos cosas distintas.

Veo una mayoría de gobernadores que creen y están convencidos de que la Argentina sale adelante creciendo, bajando la inflación y bajando la pobreza. En ese camino vamos.

Después están los que quieren volver a lo prebendario, a tener de rehenes a la sociedad, a darle un plan constantemente a la gente, a que todo tenga que pasar por ellos. Lo que el presidente fijó es una política clara: bajar impuestos, equilibrar la cancha y que compitan los sectores. Once de quince sectores están creciendo; así cerró el 2025. ¿Qué nos falta? El consumo mayorista, la industria manufacturera. Pero son sectores que van a crecer ahora con el ordenamiento de la macroeconomía.

El kirchnerismo se movilizó en contra de la reforma laboral

—El kirchnerismo y también la CGT han planteado críticas muy duras a la modernización laboral. También cuestionaron la baja de la edad de imputabilidad. Pero sobre la ley laboral la calificaron de “esclavista” o que le quita derechos a los trabajadores. ¿Qué responde?

—No le quita un solo derecho a los trabajadores. Puede ser que estén discutiendo privilegios. Si están discutiendo privilegios, es otra cosa. Si vos tenés la mitad de los trabajadores en la informalidad, hay una crisis de representación monumental de la CGT.

La CGT se tiene que dar cuenta de que a este ritmo no va a representar a nadie. Ya no representa a la mitad; si seguía de esa manera, no iba a representar a nadie. Entonces es al revés: tenemos que tener más trabajadores formales para que haya más representatividad y para que el trabajador tenga laburo y tenga futuro. Ese es el camino.

—Por lo menos siete gobernadores están en la vereda de enfrente. Son gobernadores peronistas…

—No son peronistas. Los veo más kirchneristas que peronistas. Muchos gobernadores peronistas han apoyado la modernización laboral.

—¿Son gobernadores kirchneristas?

—Yo veo al NOA acompañando, veo a Misiones acompañando, veo a Tucumán acompañando, veo a Salta acompañando, veo a Catamarca acompañando. ¿Qué pasó?

—¿Qué pasó?

—¿Qué les pasa a los gobernadores que quieren quedarse en el atraso? Yo veo muchos gobernadores que quieren acompañar y han acompañado.

—En el Congreso se ha visto…

—Santa Cruz. Sigo, porque me voy acordando en el camino.

—En el Congreso ha quedado claro que esta división de la política se está plasmando en bancas y en la conformación de estructuras de deliberación y negociación. Esta semana estuvo la decisión de que La Libertad Avanza propusiera a Carolina Moisés como vicepresidenta. ¿Qué representó eso para el Gobierno o qué mirada tiene sobre haber sacado al kirchnerismo de la conducción del Senado?

—Más allá de que es una decisión del Senado, yo prefiero referirme a senadores que sienten que hoy no hay representación del partido al que pertenecen. Y quiero ser claro con esto: yo no me quiero meter en otro partido. Sienten que no hay representación. No ven una Argentina moderna, no ven una Argentina competitiva.

Fijate los indicadores que está teniendo nuestro país. Después de años y años, en 2025 Argentina crece 4,4%. Este año va camino al crecimiento, se está demostrando. Récord de exportaciones, pero no solo en volumen —porque escucho a algunos que dicen “en materia de volumen”—, también en cantidad; no solo en precios, sino en cantidades. En enero hubo récord de vuelos en la República Argentina, récord de exportaciones, crecimiento de sectores productivos. Yo veo un país que crece. Obviamente tiene que alcanzar a todos los sectores.

Entonces vos ves sectores políticos que quieren volver al pasado, y la gente no quiere volver al pasado.

—Hablando del pasado, me interesa consultarle sobre una declaración muy polémica del gobernador Quintela, que habló del 2001 y dijo que no hay que dejar que el Gobierno llegue a diciembre de 2027 porque sería una catástrofe, que lo que vendría sería un genocidio social.

—¿Pero quién?

—Porque el tema del 2001 se escucha en la CGT, en el Senado, en Diputados, y ahora también a Quintela…

—Bueno, lo escuchabas antes de la elección de octubre al club del helicóptero. ¿Y cómo terminaron? Estrellados. El presidente ganó la elección en casi todas las provincias, incluso en provincias donde se creía que no iba a pasar. Entonces, atención con el club del helicóptero. Se acabó. Los argentinos no quieren más volver al pasado.

Y le diría al gobernador que se ocupe de su provincia, que tiene severos y graves problemas. La Argentina es la Argentina del trabajo, del desarrollo y del crecimiento. No va a pasar eso. Lo único que va a pasar es que crezcamos, que haya más trabajo formal, que la Argentina exporte más. Los indicadores son esos.

—Otro de los gobernadores que también es muy crítico es Axel Kicillof. Plantea críticas a la modernización laboral, a la baja de la edad de imputabilidad y a todas las medidas que impulsó el Gobierno durante estas extraordinarias. ¿Qué mirada tiene sobre Kicillof y la gestión en la provincia de Buenos Aires?

—Uno de los peores gobernadores de la historia de la provincia de Buenos Aires.

—¿Perdón?

—Uno de los peores gobernadores de la historia de la provincia de Buenos Aires. Un desastre tiene la provincia de Buenos Aires, una catástrofe… de inseguridad, de déficit, de descontrol, de gasto desmedido, de destrucción. Lo que estamos proponiendo es todo lo contrario: que la gente tenga laburo, que tenga laburo formal, que pueda vivir en paz y tranquila.

Fijate Santa Fe. El gobernador de Santa Fe le pide al presidente avanzar sobre Rosario, que era una crisis donde el narcotráfico estaba generando estragos, y en un trabajo conjunto —donde la ministra, en aquel entonces, Patricia Bullrich, el equipo y el presidente, junto con el gobernador— avanzaron, y mirá: hay un cambio de realidad absoluta. ¿Vos creés que eso pasa en la provincia de Buenos Aires?

El ministro del Interior destacó el apoyo de los gobernadores para la aprobación de la agenda legislativa

—¿Eso pasa porque el Gobierno no se acerca o porque Axel Kicillof no se quiere acercar?

—Él fue el que planteó que no quería ir al Pacto de Mayo. Él es el que no está de acuerdo. Por ejemplo, ¿por qué no adhiere a la ley de reiterancia? Una discusión de treinta años en la República Argentina: que los delincuentes no entren por una puerta y salgan por la misma. Se sancionó la ley nacional después de décadas.

¿Quién no adhirió? La provincia de Buenos Aires. ¿Escuchás al jefe de Gabinete de la provincia decir que la Nación no lo ayuda? ¿Quién lo ayudó el año pasado para que hiciera el roleo de su deuda? Este presidente y este Ministerio.

—Ellos dicen que le robaron recursos a la provincia.

—¡Pero por favor!

—Que le robaron recursos para seguridad…

—Pregúntenle a los bonaerenses cómo están. ¿Están mejor o están peor? Con estas décadas de gobierno, que son un desastre. Están destruidos. Lo que no quieren dejar de hacer es dejar de gastar. Este gobierno, siempre, con el roleo de su deuda va a estar y lo va a acompañar. Lo que no estamos es para gastar en penes de madera. Que revise la provincia qué es lo que está haciendo. No estamos para que haya más endeudamiento para penes de madera. Sí estamos para que la provincia no tenga problemas financieros y que rolee su deuda. Y eso va a pasar, como pasó el año pasado con este Ministerio y este presidente.

—Me interesa hablar personalmente de cómo se siente usted. Viene del PRO, tuvo militancia de origen peronista, estuvo en el PRO y ahora está cerca de La Libertad Avanza, participando en el Gobierno. ¿Qué es Diego Santilli hoy?

—Diego Santilli forma parte del equipo del presidente de la Nación, que fue convocado para llevar adelante y acompañar las reformas que nuestro país necesita, generar un cambio cultural y que no volvamos a la decadencia, a la destrucción. Todo lo contrario: que vayamos hacia un país que tiene todo para ser una potencia. Pero para eso hay que tener reformas, acuerdos y avanzar en una visión que yo comparto 100% del presidente.

Santilli criticó con dureza a Axel Kicillof

—Habla de la provincia de Buenos Aires… pero no ha respondido si es una cosa o la otra.

—Imaginate dónde estoy parado. Nosotros en nuestra plataforma llevábamos —desde otro abordaje— las mismas ideas: modernización laboral, bajar impuestos, estabilizar la economía, competitividad, bajar la pobreza. Entonces te convoca un presidente hacia ese lugar. ¿Cómo no dar ese paso? ¿Cómo no avanzar en esa dirección? Mi cabeza está puesta ahí. Desde que asumí, voy a cada provincia, la recorro, hablo con los gobernadores. A veces nos ponemos de acuerdo, otras veces no.

Con La Pampa nos sentamos y nos pusimos de acuerdo con la caja jubilatoria.

—Que es uno de esos siete que están en contra…

—Pero correspondía.

—¿Hay otro gobernador de esos que pueda acordar?

—No es un problema de personas, es un problema conceptual. ¿Estás a favor de que la Argentina tenga trabajo formal? ¿Estás a favor de que exporte más? ¿De que genere laburo? ¿O querés seguir dándole un plan a una persona y tenerla de rehén? ¿Querés seguir emitiendo para que lo pague el ciudadano? No lo quiere la gente y lo demostró en la última elección y en la anterior. Por eso ganó Javier Milei. Porque la sociedad estaba harta de la política que esquivaba los debates.

Este presidente no esquivó un debate. Se metió en Rosario, avanzó con la ley penal juvenil, impulsó la ley de reiterancia, bajó la pobreza, bajó la inflación y ajustó lo necesario para que no haya déficit. Hace veintitrés meses que hay superávit en la República Argentina, veintitrés de veinticinco meses de gestión. Decime quién lo tuvo. El concepto está ahí. No es un tema de personas, es conceptual.

Diego Santilli, en su despacho de Casa Rosada, en la entrevista con Infobae

—Quiero volver al tema del peronismo y del kirchnerismo, y a este sector opositor duro del Gobierno. Uno de los argumentos que plantean es que con la apertura comercial, con la apertura de las importaciones y con lo que está pasando en el mercado interno se van a perder más puestos de trabajo, la situación económica va a ser peor y lo atan con el 2001, que en Argentina se va a venir una crisis. ¿Qué mirada tiene?

—En la Argentina, desde enero de 2024 a la fecha se generaron 326 mil puestos de trabajo y hubo una merma de 290 mil. Es un modelo donde hay sectores que van y vienen. El neto resultante es 36 mil puestos arriba. ¿Cuál es el desafío? Que esos trabajadores sean formales.

Fijate el nivel de ocupación: récord en la República Argentina, 19,3 millones de argentinos trabajando. La desocupación en 6,6%, baja. El desafío —y por eso el presidente plantea la modernización laboral— es que haya formalidad en los puestos de trabajo.

Es verdad que hay sectores donde se pierde empleo y hay familias detrás de cada puesto. Pero el neto es positivo. No miren solo las variables de los que se cayeron. Argentina hace veinte años que no genera una PYME neta. Hubo algunas que crecieron y otras que desaparecieron.

El desafío es generar nuevas PYMES, porque generan el 86% del empleo en nuestro país. En lo laboral está pasando eso: el neto es positivo.

La economía está creciendo. Once de quince sectores están creciendo. Hay récord de exportaciones en enero, crecimiento en cantidad y en precio. Cuando algunos dicen que es solo por precio, no: es en cantidad y en precio.

Una aerolínea argentina superavitaria, con 112 millones de dólares de superávit. ¿Sabés cuánto puso la Argentina con los déficits de décadas? Ocho mil millones de dólares. Plata de los impuestos de los ciudadanos. Hoy compite, gana plata, incorpora 18 aviones. Ese es el camino que trazó Javier Milei.

Milei abrirá esta noche las sesiones ordinarias del Congreso Nacional

—Se viene un año en el que el Presidente dijo que será el Congreso más reformista de la historia. ¿Se podrá avanzar con los gobernadores? ¿Cree que algunos de los que hoy están en la vereda de enfrente pueden acompañar?

—Al Gobierno le faltan un montón de reformas y ya hoy el presidente de los argentinos, Javier Milei, es el más reformista de la historia, desde la Ley 70 a la fecha. Ya lo es. Pero siempre hay que seguir.

Nos faltan desafíos enormes. Provincias con potencial enorme. Siempre digo: Neuquén es la Abu Dabi argentina y Río Negro va a ser Dubái. San Juan con el cobre, Catamarca creciendo, los parques solares en el norte. Hay una potencia enorme en nuestro país.

Pero hay que acompañar las reformas. Sin estabilidad, sin baja de la inflación, sin equilibrio fiscal, no hubiera sido posible que hoy empiece a aparecer lo que estamos viendo.

—La última pregunta, que es propia de su ministerio. Falta la reforma política. ¿Van a encararla?

—Por supuesto. Es un tema importante y es parte de la agenda de ordinarias. La boleta única vino para quedarse. Es un cambio enorme y la sociedad lo vivió. Hay gobernadores que se resisten. Sería bueno que la implementen todos.

El presidente da todos esos debates y se la banca. La reforma electoral es importante y estamos trabajándola. Cuando tengamos el proyecto final lo vamos a comunicar y vamos a hablar con los gobernadores. Si hay alguien que no esquiva el debate, es el presidente Milei.

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