
En medio de una agenda de sesiones extraordinarias sin respiro, el oficialismo libertario no dejó pasar la negativa que el kirchnerismo empuja -desde diciembre pasado- para integrar comisiones y, en los últimas días, se convirtió en un Pac-Man de los espacios que corresponden al principal bloque opositor.
La cuestión no es menor: La Libertad Avanza ya mira de reojo la preparatoria del martes próximo, donde se definen las principales autoridades de la Cámara alta y, según deslizaron desde un despacho de peso a Infobae, “no se vacilará” en resolver por cuenta propia -más guiños de aliados- si el cristinismo no presenta candidatos para dichos cargos, o si intentara enturbiar el encuentro en el recinto.
Veamos el primer punto. Como no quiso sumarse a las comisiones, en diciembre pasado, el conglomerado del oficialismo -comanda Patricia Bullrich– y la oposición dialoguista se repartieron, para las de 19 butacas, 13 ellos y seis para los de tribus peronistas y filo justicialistas, como el camporismo. En tanto, en las de 17, los guarismos fueron fijados en 12 y cinco, respectivamente.
Días atrás, presentaron los nombres en la de Acuerdos, de 17; y de Relaciones Exteriores, de 19. Ante la siesta cristinista, la bancada Convicción Federal, de cinco soldados que en los papeles se dicen “perucas” y se encuentran aún en el interbloque K -con anuncios de ruptura operados de forma penosa desde hace larguísimos meses, hasta que ocurra de verdad- enviaron su propuesta, la cual fue convalidada.
En Acuerdos fue a parar la tucumana Sandra Mendoza, quien se hizo conocida en la Cámara alta por la “espada de Dómacle”. Aún no se sabe si responde a Juan Manzur, al gobernador Jaldo, o si puso fichas en dos canastas. En la segunda apareció Guillermo Andrada (Catamarca). Entonces, a la rama K le quedaron cuatro y cinco pare ubicar. Un pésimo escenario, si de proporcionalidad se tratara. Sin embargo, eso se convirtió rápido en un tentempié.
La sorpresa principal vio la luz el jueves último, cuando se reunió la de Acuerdos para dictaminar el pliego del exdiputado libertario Fernando Iglesias como embajador argentino ante Bélgica y la Unión Europea. Allí se mostró la dialoguista salteña Flavia Royón y, de esa manera, el cristinismo pasó a tan solo tres de 17.

“Desde hace semanas que se notificaron a todos los bloques para que enviaran a sus representantes en las comisiones que intervienen en las extraordinarias. El kirchnerismo sigue siendo el único espacio que no mandó nada. Comprendo tantas décadas como dueños de la ‘Casa’. Ya no lo son más”, recordaron a este medio desde un despacho con poder de decisión en el Senado.
En tanto, un legislador top del oficialismo resaltó: “No olvides que el año pasado, en pleno vendaval de trompadas desde el Congreso hacia el Ejecutivo, el kirchnerismo y supuestos ‘dialoguistas’ se autoconvocaron en comisiones que no estaban citadas de forma oficial. Un delirio. También lo hicieron en el recinto. Hay poca memoria, pero pasó hace unos meses. Ni hablar durante sus gobiernos. Muchos periodistas, enemigos y ‘enemigas’ celebraron todo esto, mientras el Gobierno de Javier Milei se desangraba. ¿Y ahora voy a pensar que son republicanos de pura cepa?“.
De cara al martes próximo está convocada la sesión preparatoria, donde se ratifican o eligen nuevas autoridades. Al cristinismo le toca la definición de la vicepresidenta de la Cámara. La mayoría estima que el interbloque que comanda José Mayans (Formosa) presentará un nombre. “No vino en toda la semana y nos dejó a la deriva. Ni siquiera sé qué pasó. No hay instrucciones. Demasiada incertidumbre”, reconoció un apenado legislador cerca de la medianoche del jueves. Otro, más ofuscado, sentenció: “¿Viste la ‘inmensa’ movilización en el Congreso y en las provincias por el paro? Flaco favor nos hizo la CGT. Los pocos tiros, cuando salen, son con cebita“.
Nadie quiere arriesgar, aunque la idea que prevalece -nunca se puede descartar algún telefonazo rojo desde Casa Rosada que rompa todo- es que se mantengan las principales autoridades. Es decir, el titular provisional del Senado -segundo escalafón en sucesión presidencial-, Bartolomé Abdala (San Luis-LLA); así como las estratégicas secretarías parlamentaria y administrativa para los respetados Agustín Giustinian y Alejandro Fitzgerald, respectivamente. Para aliados irán vicepresidencias primera y segunda.
Tampoco habría encono con las dos prosecretarías relacionadas de las áreas recién mencionadas, aunque una no está cerrada. Dependen del radicalismo, siempre con internas juguetonas. Lo que sí resulta insólito, a esta altura, es la resolución de la prosecretaría de coordinación operativa, hoy en manos de Manuel Ignacio Chavarría, también designado autoridad de la Central Hidroeléctrica Yacyretá.
Infobae contó en enero pasado que su nueva vida laboral no genera ningún tipo de inconveniente, en lo formal. Lo que sí consterna en el Congreso es que el funcionario, en vez de renunciar, haya solicitado una licencia “ad honorem”. ¿Qué significaría esto? Continuar con contratos y personal a cargo en el Senado. Y chofer. Un disparate que, incluso, choca con el pluriempleo en el Estado que prohíbe la propia Constitución nacional. “Hay que preguntar los motivos en una oficina específica de Balcarce 50, donde están muy interesados que siga un personaje que, acá, fue poco menos que un fantasma”, fue la lapidaria frase que oyó este medio de un oficialista al término de la semana.



