
El juez federal a cargo de la causa que investiga la muerte de 111 pacientes por fentanilo contaminado se dispone a ampliar en abril la declaración indagatoria de los 14 imputados. Cuatro de ellos están en prisión y dos cumplen arresto domiciliario. ¿La razón? En el expediente se acumularon nuevas pruebas en su contra.
Otra de las novedades de peso en la causa que instruye el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, y su equipo, es que —a pedido del magistrado— el Cuerpo Médico Forense (CMF) completó los estudios sobre 160 historias clínicas de “111 pacientes fallecidos peritados” y de un total de “49 pacientes dados de alta peritados a los efectos de determinar y graduar posibles lesiones”.
Para esa tarea, el juzgado dispuso —con el aval de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN)— el traslado de profesionales del CMF a distintos puntos del país, con el objetivo de realizar las entrevistas de rigor a las posibles víctimas, según el siguiente cronograma:
• El 5 de marzo, en la sede del CMF en la Ciudad de Buenos Aires, donde fueron evaluados cinco pacientes de CABA y provincia de Buenos Aires.
• El 16 y 17 de marzo, en la ciudad de Rosario, en la sede de la Cámara Federal de Rosario, se analizaron 24 pacientes.
• El 18 y 19 de marzo, en la ciudad de Santa Fe, en la sede del Juzgado Federal Nº 1, fueron evaluados 13 pacientes.
• El 26 de marzo, en la ciudad de Córdoba, en el Hospital Nacional de Clínicas, se examinaron cuatro pacientes.
• El 27 de marzo, en la ciudad de Formosa, en la sede del Juzgado Federal Nº 2, se analizaron tres pacientes.

La logística implementada por Kreplak no fue sencilla y requirió una planificación precisa: transporte para los profesionales, alojamiento y espacios de fácil acceso para los pacientes que debían ser peritados.
La tragedia ya es señalada como el mayor desastre sanitario del país y se la ubica al nivel de los hechos más dolorosos de la historia reciente, entre ellos el siniestro ferroviario de Once, con 53 fallecidos y una persona por nacer, y lo ocurrido en el boliche Cromañón, donde murieron 194 jóvenes.
Hasta el momento, los acusados —propietario, accionistas, directivos y responsables de Laboratorios Ramallo y HLB Pharma— fueron procesados por 20 muertes. A partir de abril (aunque las fechas aún no fueron fijadas), enfrentarán la posibilidad de ser indagados, al menos, por 111 fallecidos.
La expectativa de pena oscila entre 10 y 25 años de prisión, por los presuntos delitos de adulteración de sustancias medicinales en concurso real con adulteración de sustancias medicinales de un modo peligroso para la salud de las personas.
Las defensas de los 14 procesados apelaron la medida ante la Cámara Federal de La Plata, cuyos magistrados trabajan actualmente en las observaciones presentadas.

Hasta ahora, la instancia superior avaló todo lo actuado por Kreplak. Confirmó, por ejemplo, las prisiones objetadas por las defensas de Diego García —directivo de los laboratorios involucrados en la contaminación bacteriana del fentanilo HLB Pharma y hermano de Ariel García, propietario de los establecimientos— y de Javier Tchukrán, director de Manufactura.
Ambos fundamentaron sus planteos en razones calificadas como graves, vinculadas tanto a su estado de salud como a sus situaciones familiares. Sin embargo, en primera instancia, el magistrado consideró que ninguno de los argumentos alcanzó el estándar legal requerido para modificar la medida cautelar.
También argumentó que: “Los riesgos procesales —peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación— permanecen vigentes, en función de la gravedad de la imputación, la escala penal y el rol atribuido a los acusados.»
En el expediente también fueron procesadas con prisión domiciliaria Nilda Furfaro, madre de los hermanos García, y Carolina Ansaldi, directora técnica de Laboratorios Ramallo. Otros ocho responsables de HLB Pharma y Ramallo S.A. fueron procesados sin prisión preventiva.
La causa tramita bajo el expediente FLP 17371/2025 e investiga la presunta muerte de 111 pacientes y la afectación de otros 49 sobrevivientes por la aplicación de ampollas del anestésico contaminado con bacterias multirresistentes.
El caso se originó el 8 de mayo de 2025, cuando la ANMAT emitió una alerta y prohibió el uso de varios lotes tras detectarse los primeros fallecimientos en el Hospital Italiano de La Plata.

La investigación incluyó estudios bacteriológicos del Instituto Malbrán, que detectaron la presencia de Klebsiella pneumoniae, Klebsiella variicola, Ralstonia pickettii y Ralstonia mannitolilytica en las ampollas.
En la causa constan los chats del “grupo empleados” que revela el descontrol que reunaba en los laboratorios propiedad de Ariel García.
Algunas de esas comunicaciones son explosivas. Literal. En un intercambio entre técnicos y responsables de la planta elaboradora, en el contexto de la manipulación y almacenamiento inadecuado de reactivos y sustancias químicas, uno de ellos dice: “Pudo haber explotado eso tranquilamente”, se refiere a Laboratorios Ramallo, el lugar en donde el 18 de diciembre de 2024 se fabricó el lote 31202 de fentanilo contaminado.
Los chats también describen la falta de pintura, la imposibilidad de producir medicamentos porque escondieron drogas (reactivos) vencidas, su exposición al sol y la lluvia, y el riesgo de explosión:
• “Escondieron todos los reactivos vencidos así que no tengo para preparar la fase móvil”.
• “¿Usted sabía que dejaron todos los reactivos afuera abajo de la lluvia?”.
• “Y el sol que estuvo haciendo”.
• “Pudo haber explotado eso tranquilamente”.
• “Y con el agua capaz la mitad de las cosas se echen a perder”.
Y quizás, uno de los más llamativos fue el reconociiento de una de las técnicas del lugar: “El fentanilo dio mal”, escribió.

Para los investigadores de la causa, el personal describía de esa manera la improvisación y falta de previsión para tareas de control ambiental y de insumos, como el ocultamiento de sustancias vencidas y los riesgos derivados de las malas prácticas.
Hasta ahora, el análisis de las historias clínicas por parte del Cuerpo Médico Forence permitió determinar que, en al menos 111 casos estudiados, existió infección asociada al fentanilo adulterado y que la exposición a estos gérmenes incrementó el riesgo de muerte, especialmente en pacientes con cuadros clínicos complejos.



