
En la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei afirmó que este año habrá numerosos paquetes de reformas que se enviarán desde el Poder Ejecutivo. El oficialismo de La Libertad Avanza tiene una masa legislativa notablemente mayor en ambas cámaras y busca aprovechar esa ventaja numérica para poder imponer agenda antes de las elecciones del año próximo.
Luego de lo que fue el discurso presidencial del 1 de marzo y del período de sesiones extraordinarias, el Gobierno acordó en tomarse unas semanas para terminar de definir qué proyectos serán los prioritarios para esta primera etapa de período ordinario. Aunque cada sector del oficialismo tiene sus preferencias, la puesta en común se dará la semana que viene.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió que convocará a la mesa política por primera vez en el período de ordinarias. El encuentro está agendado para el próximo lunes en su despacho de la planta baja de la Casa Rosada y prevé ser una reunión para comenzar a consensuar la hoja de ruta legislativa del Gobierno, así como la estrategia de cada uno de los sectores del oficialismo.
Será la primera vez en casi un mes que se encuentren, además de Adorni, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el asesor presidencial Santiago Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich; el ministro del Interior, Diego Santilli; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Aún no hay certeza de que sea invitado el ministro de Economía, Luis Caputo, quien no forma parte de la mesa pero que es un participante circunstancial cuando se debaten iniciativas que pueden tener incidencia en el orden fiscal.

Dos fuentes de la mesa política indicaron a Infobae que el propósito central del encuentro va a ser el planteo del primer paquete de reformas a enviar al Congreso, previsto mayormente para la última semana de marzo o primeras de abril. “Tenemos que consensuar el temario”, reconocieron.
Pese a esto, admiten que también servirá como una primera instancia para que todas las partes importantes del Gobierno vuelvan a reunirse después de las rispideces públicas que se conocieron en los medios en las últimas semanas. El desplazamiento de autoridades que el karinismo propició por el sector caputista en el Ministerio de Justicia es uno de ellos. Otros integrantes han expresado en el off the record una suerte de malestar con Bullrich.
Tal y como lo viene contando este medio, las acusaciones son múltiples entre varios de ellos. Por eso muchos ven en este encuentro una suerte de termómetro que pueda medir cuán caliente está el vínculo grupal y prever cómo pueda funcionar la coordinación política de la Casa Rosada. “Eso sí, si no cumplimos con varios de los objetivos que nos pide Javier, estamos al horno. Así que eso nos va a unir a todos”, marca un miembro de esa mesa a Infobae.
Los proyectos que prioriza Milei
En su discurso del 1 de marzo, Milei adelantó que cada mes presentará 10 paquetes de leyes con reformas estructurales. “Esto constituirá el año calendario de la reforma: nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la Nueva Argentina”, afirmó.
De por sí, hay quienes dudan de que se pueda llegar a ese número. “Yo no soy muy optimista de que este año se puedan lograr gran cantidad de reformas”, afirmó una fuente oficial, argumentando que las discusiones más ríspidas llevarán tiempo y se generará un cuello de botella.
Además, cada negociación legislativa acarreará su respectiva tensión con los aliados circunstanciales que tiene el Gobierno: más allá de que la agenda política es favorable al oficialismo, habrá momentos en donde los dialoguistas colaborarán en términos meramente transaccionales.
“Algunos dirán que 90 paquetes de reformas estructurales en un año es excesivo, dictatorial, o lo que fuere. Frente a esto, yo quiero señalar lo siguiente: nuestra ambición reformista no puede ser entendida como una intentona por acumular poder. No es, ni nunca será, un ‘vamos por todo’”, advirtió Milei en público.

Al día de hoy, hay dos iniciativas que permanecen en los despachos del Palacio del Congreso desde las sesiones extraordinarias y que esperan ser tratadas.
La más conocida es la modificación a la Ley de Glaciares, que ya tiene media sanción desde el Senado y que el oficialismo se negó a avanzar por estas semanas porque se le está dificultando conseguir adhesiones. De cualquier manera, son optimistas y creen que, de alguna forma u otra, la terminarán consiguiendo. Se trata de una iniciativa que es central para las llegadas de inversiones que Milei quiere que se produzcan.
También está en el tintero la nueva Ley de Financiamiento Universitario que el Gobierno presentó semanas atrás para barrer el que fue ratificado el año pasado por la oposición ante el veto de Milei. La nueva iniciativa libertaria propone una recomposición salarial limitada: tres aumentos del 4,1% cada uno, comenzando en marzo de 2026, y solo reconoce la pérdida salarial correspondiente a 2025, omitiendo lo perdido entre 2023 y 2024.
Hay iniciativas que ya fueron anunciadas previamente por la Casa Rosada. Sigue pendiente la presentación de las reformas sobre el Código Civil y Comercial, orientadas a limitar compensaciones en expropiaciones al valor de mercado y a exigir el pago previo a la transferencia de dominio, entre otros aspectos. En materia penal, el gobierno impulsará un proyecto con más de 900 artículos para endurecer penas y aumentar la proporción de delitos con cumplimiento efectivo de prisión.
Una de las que ganaría terreno para ser presentadas en breve es la reforma electoral, una primicia revelada por Infobae. Todavía resta definir la magnitud de la misma, pero los puntos centrales eran la eliminación de las PASO, la modificación en el esquema de financiamiento de los partidos políticos y la introducción de la opción de lista completa en la Boleta Única Papel (BUP). Se estudia el sistema de circunscripción uninominal, el mismo que se utiliza en Estados Unidos e Inglaterra; así como cambios en la Ley Orgánica de los Partidos Políticos, el cual contribuiría a reducir su cantidad y prevenir aún más los denominados sellos de goma.

En el plano internacional, el gobierno busca la aprobación del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) antes del 30 de abril de 2026, alineando el sistema argentino con estándares globales y generando impacto en sectores como el farmacéutico y agroindustrial. Esto será tratado en el cortísimo plazo, confirmaron fuentes oficiales. Asimismo, dado que un sector de los equipos técnicos de la Presidencia consideran que es asimilable a un tratado internacional, la adhesión de Argentina al Consejo de Paz que lidera Donald Trump también será presentado en el Congreso este año.
El paquete incluye siete iniciativas sobre tratados de propiedad intelectual y la reforma del Código Aduanero para facilitar la integración de Argentina en los foros de comercio internacional. La nueva legislación de semillas permitirá, según Milei, duplicar la producción de granos hasta 300 millones de toneladas, siempre que se garanticen los derechos de propiedad intelectual.
Hay planes para avanzar en una reforma educativa consensuada en el Consejo de Mayo y que incluiría una declaración de la educación básica como servicio esencial y el reconocimiento del home schooling, entre otros aspectos.
Otros de los temas pendientes es la extensión del régimen de promoción para energías renovables, que propone prorrogar por veinte años la estabilidad tributaria del sector. Este proyecto, inicialmente previsto en el Capítulo XI del presupuesto, quedó en suspenso tras quedar fuera de la reforma laboral, y ahora su incorporación podría darse de manera individual o como parte de una reforma energética más abarcativa. También está en debate una reforma sobre el régimen de zona fría, aunque por ahora permaneció fuera del temario principal.



