
La fractura partidaria tras el escándalo que obligó a Lorena Villaverde a resignar su banca en el Senado dejó secuelas. La dirigente retiene la conducción, pero sin control absoluto ni poder de decisión. Mientras tanto, La Libertad Avanza (LLA) organiza filas internas y posiciona al senador Enzo Fullone en la cabeza de la conducción política.
El estallido libertario de fin de año, que obligó a la diputada a descartar su ascenso hacia la Cámara Alta, dejó esquirlas en LLA, aunque los armadores políticos reorganizaron la tropa y abrieron el juego a otras figuras para garantizar la construcción.
La parlamentaria se abroqueló en la presidencia del partido, aunque con un poder menguado por la pérdida de alfiles en el Congreso partidario y la fricción que provoca su figura. Está, pero no decide.
Villaverde estuvo en boca de todos a fin de año, cuando propios y ajenos empapelaron cada rincón con el antecedente de su detención en Estados Unidos por narcotráfico. Sin causas vigentes, la condena social la obligó a dar un paso al costado.

Sostiene la conducción libertaria con alfileres, a partir de una estrategia que a sus copartidarios les queda cómoda: bajo perfil y silencio de radio.
Hasta enero pasado, los constructores libertarios pedían a la diputada que abandonara la presidencia partidaria. “Villaverde no puede seguir estando en la conducción del partido, porque lesiona el sello”, aseguraban en aquel entonces. Pero ahora morigeraron el discurso y ya no evalúan su rol como presidenta, pero la ignoran.
No hay razones, en términos de conducta, para desplazarla y por eso esperan la decantación natural. De hecho, una movida similar se reflejó esta semana, luego de que terminaran de conformarse las comisiones en la Cámara Baja.
Hasta el año pasado, Villaverde estuvo al frente de la presidencia de la Comisión de Energía y Combustibles, pero este año los votos de sus integrantes migraron hacia su par libertario Facundo Correa Llano (Mendoza). Así, la diputada quedó relegada al rol de vocal tanto en esta como en las de Legislación del Trabajo, Legislación General y Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano.
El apoderado y vicepresidente de LLA en Río Negro, Damián Torres, aseguró que la fuerza “dejó de tener una conducción verticalista, para abrir los frentes y permitir un armado amplio, con apertura y lugar para nuevos cuadros”.

“Ya no es uno el que manda, sino que todos buscamos llevar las ideas libertarias a cada rincón de la provincia”, aseguró. Con la tropa ordenada, los violetas buscan bajar el discurso presidencial en pueblos chicos y grandes urbes. “Estamos llevando el mensaje del presidente a todos los rincones de la provincia”, ratificó Torres.
Más allá de los papeles, es el senador Enzo Fullone quien conduce a los libertarios en el terreno. “Es nuestro conductor político, y quien encabeza la estrategia partidaria en la provincia, a partir de su representación en la Cámara de Senadores y de su trayectoria dentro de La Libertad Avanza”, sostuvo.
Fullone, principal impulsor del recambio, promueve “avanzar en la apertura de LLA en la provincia y cambiar la forma de conducción centralizada” que caracterizó al mandato de Villaverde y Julián Goinhex, su principal alfil que fue desplazado de la conducción del Congreso.
En términos electorales, Torres aseguró que “no es un año de elecciones, por lo que la prioridad es el trabajo en el territorio”. Por este motivo, consideró que “cuando sea el momento de hablar de candidaturas, serán nuestros conductores nacionales, Karina Milei y Martín Menem, quienes elegirán a los mejores representantes para cada espacio, pero es una discusión para más adelante”.
Bajo su punto de vista, el dirigente apuntó que “es momento de dar la discusión de lo que queremos para la provincia, para cada ciudad”. Incluso, por su parte, admitió que tenía la intención de aspirar a competir por la intendencia de Viedma, la capital provincial.



