Starlink, el internet satelital de la empresa SpaceX de Elon Musk, anunció que bajará la altura de la órbita de sus satélites. Se trata de una medida de seguridad, según explicó el vicepresidente de ingeniería de la empresa, Michael Nicolls, en una publicación en X.
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Nicolls aseguró que la empresa está “iniciando una reconfiguración significativa de su constelación de satélites” y detalló que aproximadamente 4400 satélites que orbitan a unos 550 kilómetros (342 millas) se reducirán a unos 480 km (298 millas).

A partir de esta medida, buscarán reducir el riesgo de colisiones, ya que los ubicarán en una región menos congestionada, lo que les permitirá desorbitar más rápidamente en caso de incidente (salir de la órbita de manera controlada y acelerada si ocurre un problema).
Starlink is beginning a significant reconfiguration of its satellite constellation focused on increasing space safety. We are lowering all @Starlink satellites orbiting at ~550 km to ~480 km (~4400 satellites) over the course of 2026. The shell lowering is being tightly…
— Michael Nicolls (@michaelnicollsx) January 1, 2026
El fundador de Space X hizo una intervención en X a raíz de este anuncio, donde explicó los beneficios de esta medida y agregó que esto permitirá a Starlink ampliar su cantidad de usuarios: “La mayor ventaja de una menor altitud es que el diámetro del haz es menor para un tamaño de antena determinado, lo que permite a Starlink atender a una mayor densidad de clientes”.

Por su parte, la publicación de Nicolls agregaba: “Bajar la altitud de los satélites reduce las órbitas de Starlink y aumentará la seguridad espacial de diversas maneras. A medida que se acerca el mínimo solar -se espera que el próximo ocurra a principios de la década de 2030-, la densidad atmosférica disminuye, lo que implica un aumento del tiempo de desintegración balística a cualquier altitud”. En otras palabras, si los satélites vuelan más cerca de la Tierra, es más fácil que pierdan velocidad y caigan, sin generar daños.
Biggest advantage of lower altitude is that beam diameter is smaller for a given antenna size, allowing Starlink to serve a higher density of customers
— Elon Musk (@elonmusk) January 2, 2026
Nicolls agregó que, a mayor altitud, un satélite puede tardar más de 4 años en caer. Mientras que, si se baja la órbita, ese tiempo se reduce más del 80 %, por lo que pasa de años a pocos meses, incluso en condiciones solares desfavorables: “Bajar la altitud significará una reducción de más del 80% en el tiempo de desintegración balística durante el mínimo solar, o más de 4 años reducidos a unos pocos meses”.
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Gracias a esto, también disminuye la basura espacial y el riesgo de choques: “En consecuencia, el número de objetos de desecho y constelaciones de satélites planificadas es significativamente menor, por debajo de los 500 km, lo que reduce la probabilidad total de colisión”. Si un satélite falla en órbita, es importante que salga de órbita lo antes posible. En ese sentido, “estas medidas mejorarán aún más la seguridad de la constelación, especialmente ante riesgos difíciles de controlar, como maniobras descoordinadas y lanzamientos de otros operadores de satélites”, agregó Nicolls.

Según números de la Agencia Espacial Europea, se estima que existen aproximadamente 1,2 millones de fragmentos de desechos espaciales de entre 0,4 y 4 pulgadas en órbita, girando alrededor de la Tierra, a casi 28.000 kilómetros por hora. Estos podrían causar daños a satélites y lanzamientos espaciales tripulados.
La noticia llega luego de unos días de que se difundieran los rumores de que Rusia estaría trabajando en el desarrollo de un nuevo tipo de arma antisatélite destinada a atacar la red Starlink, propiedad de Elon Musk. Según esas sospechas, el sistema emplearía nubes de metralla en el espacio con el fin de neutralizar los satélites, algo que arriesgaría a generar daños colaterales catastróficos a otros sistemas en órbita.
Semanas atrás, Starlink también informó haber experimentado una anomalía en uno de sus satélites y aseguró que está trabajando con la NASA y la Fuerza Espacial de EE. UU. para rastrear los objetos liberados. “El satélite está prácticamente intacto, girando y volverá a entrar en la atmósfera terrestre, desapareciendo por completo en cuestión de semanas”, aseguraron desde la empresa.


