Un puñado de meses después y tras solo cuatro Grandes Premios del estreno de la nueva era técnica, la Fórmula 1 y la FIA hicieron oficial un nuevo cambio sustancial en el reglamento a partir del 2027. Esta reformulación, comunicada tras una reunión virtual con equipos, fabricantes de motores y directivos de la organización, busca solucionar los desafíos generados por la gestión energética en las nuevas reglas técnicas y responde a las demandas de todas las partes implicadas en el campeonato.
Las unidades de potencia actuales que reparten 50/50 los sistemas de combustión interna y eléctricos tendrán un paso fugaz y considerablemente criticado por el mundo del automovilismo en la Máxima. El flamante acuerdo contempla aumentar la proporción de potencia asignada al motor de combustión interna, situándola cerca de un 60% frente al 40% que corresponderá a los elementos eléctricos desde 2027.
La decisión no solo modifica la arquitectura técnica de los motores, sino que también responde a efectos concretos observados en la actual campaña. Con las normas de 2026, los pilotos expresaron su insatisfacción constantemente por el estilo de manejo que exige la excesiva gestión de energía, criticando la necesidad de no poder ir al límite y tener que implementar múltiples para administrar la batería.
Varios corredores calificaron a las carreras de “yo-yo” por quedar expuestos a ser sobrepasados después de un adelantamiento por falta de potencia. Otros puntos se centran en la estrepitosa caída de la velocidad de los autos al final de las rectas. No obstante, el punto más relevante se centró en las diferencias de velocidad preocupantes entre monoplazas que usan o recuperan energía en pista. Esta brecha quedó dramáticamente ilustrada en el accidente de Oliver Bearman en Suzuka, cuando intentó evitar chocar con el Alpine de Franco Colapinto.
Dentro de las cuestiones técnicas, está previsto incrementar en 50 kW la potencia máxima de los motores de combustión interna —mediante un mayor caudal de combustible—, mientras que la capacidad del motor eléctrico se reducirá de 350 kW a 300 kW. Los cambios requieren modificaciones significativas en el hardware, especialmente para adaptar los depósitos de combustible y fortalecer la robustez de los sistemas de propulsión, según acordaron los equipos y los fabricantes en la reunión virtual celebrada el viernes.
Durante el receso forzado de cinco semanas motivado por la cancelación de pruebas en Baréin y Arabia Saudita debido al conflicto en Irán, la FIA convocó al menos cuatro sesiones de consulta con los equipos y los fabricantes de unidades de potencia. Como resultado, se implementaron los primeros ajustes inmediatos antes del Gran Premio de Miami: se elevó el límite de potencia de 250 kW a 350 kW para permitir mayor recuperación de energía a máxima aceleración y, para clasificación, la carga útil en modo eléctrico bajó de 8 MJ a 7 MJ.
Según la FIA, estas medidas representaron “un paso en la dirección correcta” y aumentaron la competencia, aunque advierte que seguirán revisando la normativa para mejorar la seguridad y el rendimiento. A todo esto se sumarán nuevas fórmulas para la señalización visual que debutarán en el Gran Premio de Canadá y mejoras en la seguridad de las salidas y bajo lluvia.
A pesar de los cambios que se estrenaron en Miami, algunos pilotos dejaron entrever que la situación sigue siendo la misma. “Todavía es igual. Sigue siendo un castigo. Cuanto más rápido tomas las curvas, más lento vas en la siguiente recta. Así que no debería ser de eso”, comentó Max Verstappen. Esteban Ocon, por su parte, declaró: “El problema es que no puedes conducir como quieres. Tienes que forzar demasiado la primera parte para no acelerar a fondo en la segunda”.
Lando Norris, el último campeón de la F1 con McLaren, argumentó: “Es un pequeño paso en la dirección correcta, pero aún no es el nivel en el que debería estar la F1. Si te esfuerzas al máximo en todas partes e intentas presionar como en años anteriores, aun así te penaliza. Nunca deberías perder por ese tipo de cosas, y sin embargo, lo hacen. Sinceramente, no creo que se pueda arreglar. Simplemente hay que quitar la batería. Ojalá dentro de unos años sea así”.
Los objetivos declarados por la Federación Internacional del Automóvil apuntan a que los coches sean más intuitivos para los pilotos y que haya una gestión más sencilla de los recursos energéticos. Se anticipa que con menos dependencia de la batería y más potencia del motor de combustión, los monoplazas podrán sostener velocidades máximas estables sin exponerse a pérdidas energéticas perjudiciales en determinados circuitos, explicó la FIA en el documento.
Hay que recordar que los pilotos fueron muy críticos con la categoría por las modificaciones en el reglamento desde el principio. “Hemos pasado de tener los mejores coches jamás fabricados en la Fórmula 1 y los más agradables de conducir a, probablemente, los peores. Es una pena, pero hay que vivir con ello”, comentó Lando Norris después de la Qualy en Melbourne.
El piloto que llevó la bandera en contra de la nueva normativa fue Max Verstappen, quien la viene criticando desde sus inicios en 2023. El neerlandés protagonizó un accidente en la clasificación de Australia después de que la parte trasera de su Red Bull se bloqueara en la recta principal. “No me estoy divirtiendo en absoluto. Como he dicho, para mí no hace ninguna diferencia dónde me clasifique. Si estuviera delante o donde estoy ahora, emocionalmente siento lo mismo: estoy completamente vacío. No tengo ninguna emoción, estoy completamente vacío”, afirmó el tetracampeón de la Máxima, y que fue el puntapié en relación a los rumores sobre una posible salida de la F1 del hombre de Red Bull.
Se espera que, a medida que avance el tiempo y se ratifiquen los paquetes de reformas, se logre llegar a un reglamento unificado que tenga una mayor aceptación a nivel general en la Fórmula 1. Lo primero en resolver se centró en las preocupaciones de seguridad derivadas de la gestión tecnológica y ofrecer una mejor experiencia a pilotos y espectadores, con los cambios a partir de la temporada 2027 como punto de partida.



