
Un hombre de 36 años fue detenido este martes acusado de ejecutar un femicidio que había planificado por escrito. Según la investigación, asesinó de un disparo a Mercedes Errapan (32) en Junín, secuestró a su hija de 7 años y escapó con ella durante varias horas hasta que fue localizado en Pergamino. La menor fue rescatada ilesa luego de que el sospechoso la amenazara con un cuchillo apoyado sobre el cuello.
El espeluznante caso que tiene como protagonista a Sebastián Daniel Bonafe es investigado por la fiscal Fernanda Sánchez, titular de la UFI N° 1 del Departamento Judicial Junín, quien recaratuló el expediente como femicidio seguido de rapto.
Según pudo saber Infobae de fuentes policiales, todo comenzó cerca de las 10 de la mañana, cuando un llamado al 911 alertó sobre una mujer herida de arma de fuego en una vivienda ubicada en la calle Iberlucea, en Junín.
Al llegar, efectivos del Comando de Patrullas encontraron a Mercedes Errapan sin vida, tendida boca abajo, con un disparo en la nuca.
En un primer momento fue demorado preventivamente Jonathan Videla, actual pareja de la víctima, quien aseguró haber regresado minutos antes de trabajar y encontrarse con la escena del crimen. Los policías preservaron sus manos para la realización de pericias, aunque rápidamente la investigación tomó otro rumbo.
Gracias al análisis de las cámaras de seguridad, los investigadores pudieron reconstruir la secuencia de los hechos. Según pudo saber Infobae de fuentes policiales, las imágenes muestran que a las 5.07 Videla salió de la vivienda para ir a trabajar. Apenas cuatro minutos después, a las 5.11, las cámaras captaron a Sebastián Daniel Bonafe, de 32 años y padrino de la hija de la víctima, saltando el paredón de la casa e ingresando al inmueble con una campera negra y la capucha colocada.
Casi tres horas más tarde, a las 7.57, otra cámara registró al sospechoso escapando del lugar a pie junto a A.G., la hija de siete años de Mercedes.

Con esa evidencia, personal de la DDI Junín allanó de urgencia el domicilio de Bonafe, ubicado en la calle Almafuerte al 1400. Allí los investigadores secuestraron una carta manuscrita en la que el acusado describía cómo pensaba ejecutar el crimen y detallaba un posible plan de fuga hacia las localidades de Arias, en Córdoba, o Cañada Seca, en Santa Fe. También incautaron su teléfono celular, que será sometido a peritajes.
“Mi plan es matar a Mechi y a Jona e irme de Junín”, decía la carta en alusión a Mercedes Errapan y Jonathan Videla, la actual pareja de la víctima.
En el mismo escrito detalló incluso el recorrido que pensaba seguir para escapar: “Irme para el lado de la Peguajó, que sé que hay cámaras, e irme para el lado de Bunge, irme todo por tierra y después irme para La Pampa”. Además, aseguró que había estudiado previamente el trayecto: “Con el celular de la abuela estudié e hice el mapa de calles que tengo que tomar”.
Ante la desaparición de la menor, la fiscal solicitó la activación de la Alerta Sofía, mientras continuaba el seguimiento del recorrido del sospechoso mediante cámaras de seguridad.
Las imágenes permitieron establecer que, cerca de las 10.34, Bonafe circulaba en una motocicleta por la Ruta Nacional 188, a la altura de la localidad de Obligado, partido de Rojas, con la niña como acompañante.
Más tarde, según reconstruyeron los investigadores, ambos hicieron dedo y fueron levantados por un docente que los trasladó hasta el centro de Pergamino. Poco después quedaron registrados ingresando a un kiosco de avenida de Mayo.
Finalmente, un operativo cerrojo desplegado por efectivos de la DDI Pergamino y personal policial permitió ubicarlos en la zona de Alsina y Becerra.
Al advertir la presencia de los efectivos, Bonafe ingresó junto a la menor a un cañaveral y le apoyó un arma blanca sobre el cuello mientras amenazaba con matarla.
Tras varios minutos de negociación y con el lugar completamente rodeado, los policías lograron convencer al acusado de que depusiera su actitud. Bonafe fue reducido y detenido, mientras que la niña fue rescatada sana y salva.
La lista de antecedentes
Uno de los aspectos que ahora concentra la atención de la investigación ocurrió apenas tres semanas antes del femicidio.
El 16 de junio, Mercedes Errapan concurrió a la Comisaría de la Mujer y la Familia de Junín para denunciar a Sebastián Bonafe por un episodio que tenía como víctima a su hija de siete años.
De acuerdo con el parte policial, la mujer manifestó que el padrino de la niña había ingresado al baño y la había filmado con un teléfono celular mientras ella se encontraba allí. Ante esa situación, solicitó una orden de restricción y medidas de alejamiento para proteger a la menor.
Esa denuncia derivó en una investigación penal y, según informaron las autoridades, el viernes 3 de julio Bonafe había sido allanado por la Policía Federal, ya que estaba siendo investigado en una causa por grooming.
El expediente también revela que Bonafe registraba otros antecedentes por hechos de violencia.
El más reciente había sido denunciado el 25 de enero de 2024 por K.A.S., una compañera de trabajo. La mujer declaró que ambos se encontraban en la panadería La Europea, donde el acusado la agredió verbalmente, la empujó y le provocó lesiones. La causa fue caratulada como lesiones leves e infracción a la Ley 26.485 de Protección Integral contra la Violencia de Género, y la denunciante pidió medidas cautelares.
Dos años antes, el 20 de febrero de 2022, G.L.R., cuñada de Bonafe, lo denunció por lesiones leves, amenazas e infracción a la Ley 12.569 de Violencia Familiar. Según la presentación judicial, el acusado la golpeó en su domicilio y luego continuó amenazándola mediante mensajes de WhatsApp.
El antecedente más antiguo data del 17 de mayo de 2021. En aquella oportunidad, D.A.M., también cuñado del ahora detenido, denunció que Bonafe se presentó en su vivienda, comenzó a insultarlo a él y a su esposa y luego lo agredió físicamente antes de darse a la fuga. La causa también se tramitó bajo el régimen de violencia familiar y motivó el pedido de medidas de protección.



