Emiliano Dibu Martínez protagonizó una broma durante la concentración de la selección argentina en Ezeiza, en la previa al partido trascendental que se jugará este martes 6 de octubre a las 20:00 en el estadio Monumental. El encuentro estará marcado por la despedida de Lionel Messi, mientras el plantel también transita horas de distensión antes de una cita que concentrará fuertes emociones.
El arquero argentino estaba en el gimnasio del predio de la AFA cuando detectó que Facundo Medina había dejado su celular sin supervisión. Martínez aprovechó el descuido de su compañero, tomó el teléfono y se grabó mientras bailaba con música de fondo junto a un preparador físico. La filmación, que empezó como una travesura dentro del lugar de entrenamiento, pasó rápidamente al circuito de las redes sociales.
El propio Medina publicó el video que había registrado el arquero con el celular que quedó olvidado en el gimnasio. El defensor acompañó las imágenes con un mensaje que expuso la sorpresa por lo ocurrido: “Dejás el teléfono en el gym y pasa esto, loco…”. La publicación dejó al descubierto una nueva muestra de la convivencia del grupo en los días previos al amistoso frente a Benín, que será el último de Messi con la camiseta albiceleste.
El plantel argentino se encuentra reunido en Ezeiza para preparar ese compromiso y las últimas horas incluyeron distintos momentos de camaradería entre los futbolistas. El Dibu también utilizó sus redes sociales para compartir detalles de la concentración y del tradicional asado del conjunto, que reunió a los jugadores y al cuerpo técnico después de la llegada de Messi al predio de la AFA que lleva su nombre.
El cocinero Diego Iacovone estuvo a cargo de la parrilla, como ocurre habitualmente, y contó con la asistencia de Antonia Farías, la otra encargada de preparar la comida para los integrantes de la Albiceleste. Martínez recorrió el lugar y mostró los alimentos que se cocinaron a las brasas. “Pollito Dieguito hoy nomás”, fue lo primero que le preguntó el número 23 de Argentina al parrillero. Ante la consulta, Iacovone respondió: “Pollo, ojo de bife, matambre de cerdo, molleja, chori, morci”.

El arquero también se dirigió a Farías para conocer las opciones disponibles fuera de la parrilla. “Anto, ¿afuera tenemos algo?”, consultó el actual jugador del Chelsea. La cocinera le contestó que había empanadas, aunque ya estaban listas. El asado se realizó horas después de que el astro rosarino llegara el domingo a Buenos Aires, tras pasar unos días en su Rosario natal, para sumarse a los entrenamientos antes de su último partido con la Selección.
Messi se incorporó a la preparación del equipo después de anunciar a fines de agosto su retiro del combinado nacional tras la reciente Copa del Mundo. Mientras tanto, el Dibu había acompañado el domingo a su hermano Alejandro en la duodécima fecha del Turismo Carretera y TC Pista, disputada en San Nicolás. Durante esa visita, el arquero lanzó un desafío al entrenador Lionel Scaloni y mantuvo una charla con una niña de 11 años, quien se emocionó al recordar el cruce mundialista frente a Inglaterra y la cuestión de las Islas Malvinas.



