La ruptura entre Elina Svitolina y Gael Monfils no solo puso fin a un matrimonio de cinco años, sino que también habría precipitado una decisión que el francés no tenía prevista: abandonar el tenis de inmediato. Según L’Équipe, el jugador recibió la determinación de su esposa cuando aún transitaba la última etapa de su carrera y ya no encontró razones para seguir compitiendo. La separación se conoció luego de que la ucraniana relató que la guerra en su país había sido el motivo que alteró profundamente su vida emocional.
La secuencia tuvo un desenlace inesperado. Monfils no disputará el ATP París, el último Masters 1000 de la temporada y el escenario donde podía haber recibido una despedida ante el público francés. El jugador figuraba desde el 5 de octubre en el listado de retirados de la International Tennis Integrity Agency (ITIA), el organismo responsable de los controles antidopaje del circuito. La baja transformó su derrota ante Learner Tien en el Abierto de Estados Unidos en el último partido de una carrera que acumuló 13 títulos de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).
La separación de Elina Svitolina y Gael Monfils ocurrió después de que la tenista concluyó que debía afrontar fuera del matrimonio las consecuencias personales que la guerra en Ucrania había dejado en ella. Según L’Équipe, la decisión sorprendió al francés y derivó en su retiro inmediato, sin una despedida en el ATP París.
El relato publicado por el medio francés situó el quiebre en la decisión de Svitolina con una frase que explica el retiro sin anuncio deportivo previo: “Cuando Monfils conoció la noticia, el tenis perdió todo el sentido para él. Ya no era capaz de jugar”, contó el medio. El francés, de 40 años, había contemplado dedicarse a las finanzas en Suiza una vez alejado de las canchas, aunque también surgió la versión de una mudanza a Dubái.
La dimensión de la noticia contrasta con la historia que la pareja había construido desde finales de 2017. Ambos compartieron el circuito, se casaron en julio de 2021 y en octubre de 2022 nació Skai, su única hija. Durante ese recorrido, hubo muestras públicas de acompañamiento mutuo, incluida la despedida de Monfils en Roland Garros a mediados de 2026. Allí, el francés dedicó a Svitolina un mensaje que ahora adquiere otro significado: “Sin ella (Svitolina), ni siquiera estaría aquí esta noche. No hablo de Elina la tenista, sino de Elina la mujer, la verdadera mujer, mi esposa. Ha estado presente en todas las situaciones y momentos, y siempre ha sabido apoyarme como hombre, no como jugador de tenis. Siempre estuvo en mis dudas, me ha animado, me ha amado y, sobre todo, me dio el regalo más hermoso del mundo con nuestra hija. Te amo”.

El comunicado de Svitolina mostró que la ruptura no respondió a una discusión pública ni a la aparición de un tercero. La actual sexta del ránking de la Asociación de Tenis Femenino (WTA) explicó que durante mucho tiempo mantuvo en reserva los efectos internos que le produjo la invasión rusa a Ucrania. “Esta es la cosa más difícil que he tenido que compartir jamás. Todos saben cuánto significa Ucrania para mí. Lo que rara vez he mencionado es lo que la guerra me ha hecho por dentro”, expresó la ucraniana. La jugadora recordó que ya se había alejado de la competencia porque no se sentía emocionalmente en condiciones de continuar.
Detrás de aquella pausa, según relató, había un desgaste que sus seguidores no conocían. “Lo que no vieron fueron las noches sin dormir, las dudas y la sensación de perderme lentamente a mí misma”, escribió la tenista. En ese proceso ubicó a Monfils como una figura cercana y presente. “Gael lo vio todo. Nunca soltó mi mano. Luchamos juntos a través de esto durante mucho tiempo, con todo lo que teníamos, pero algunas batallas ocurren en lo más profundo de ti y ninguna cantidad de amor de otra persona puede ganarlas por ti”, señaló.
La explicación de Svitolina dejó expuesto el núcleo de su decisión. “Con el tiempo, llegué a entender que necesito encontrar mi camino de regreso a mí misma y que no puedo hacerlo dentro de nuestro matrimonio”, afirmó. La jugadora definió ese paso como “la verdad más dura” que tuvo que aceptar.
La tenista también contó cómo reaccionó Monfils ante esa necesidad. “Gael escuchó. Ha respetado lo que necesito con una fuerza y una gracia que nunca olvidaré. Me ha amado a través de mis mayores alegrías y mis momentos más oscuros y yo lo he amado con todo mi corazón”, expresó.
Svitolina pidió que no se busquen culpables en una historia que, según ella, se explica por un proceso íntimo y doloroso. “Por favor, sepan que no hay nadie a quien culpar aquí. Solo hay dos personas que se amaron profundamente y una historia que está cambiando de forma”, sostuvo. El mensaje concluyó con un pedido de privacidad para ella, Monfils y su hija: “Les pedimos su amabilidad y el espacio que necesitamos para sanar. Gracias por su amor”.



