
Uno de los prófugos por el intento de robo a Daniel Scioli en su casa de Villa La Ñata, en Tigre, fue detenido en las últimas horas en la ciudad de La Plata durante un operativo de la Policía Bonaerense. Se trata de un joven de 19 años, quien será indagado este sábado por el fiscal Cosme Iribarren, a cargo de esclarecer el asalto al secretario de Deportes y Turismo de La Nación.
El procedimiento se concretó en una vivienda situada en la calle 30, entre 86 y 87, en La Plata. Según informaron fuentes policiales, el Grupo Táctico Operativo de la comisaría 9ª y agentes de la seccional 5ª investigaban a una presunta organización dedicada al robo de motos cuando encontraron al sospechoso.
Los agentes detuvieron al joven junto a un cómplice de 18 años, ambos acusados de robar una Benelli TRK 500, una motocicleta de gran porte que había sido denunciada el 16 de septiembre. Rápidamente, las autoridades constataron que, además, el primero de ellos tenía una orden de captura por ingresar armado y con máscaras a la casa del funcionario nacional a mediados de julio.

En el operativo policial donde cayó, los agentes secuestraron tres motos denunciadas como robadas además de una pistola Smith & Wesson calibre .22, que tenía colocado un silenciador; una pistola Colt calibre .45 y 62 municiones de distintos calibres.
Tras la detención, ambos quedaron a disposición de la Justicia. El joven de 19 años, por su parte, será indagado en las próximas horas por el fiscal Cosme Iribarren por la causa que investiga el intento de robo a Scioli.

El intento de robo a Scioli
Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, el hecho tuvo lugar el último miércoles a las 3 de la madrugada, cuando un grupo de al menos cuatro delincuentes armados ingresaron al domicilio del funcionario cubriéndose el rostro con máscaras de payasos. Sabían cómo entrar porque el líder de la banda, un ex policía de la fuerza Bonaerense, había sido su custodio hace unos 10 años.

Los sospechosos, que fueron captados por las cámaras de seguridad de la propiedad, descendieron de un auto en plena madrugada. Uno de ellos quedó a bordo, mientras que los otros tres bajaron y se acercaron al buzón de correo ubicado al lado del portón principal. El motivo: tenían el dato de que ahí estaba el botón que abría la puerta.
En apenas segundos, los delincuentes lograron ingresar al predio. Sin embargo, todavía tenían un largo trecho que caminar hasta la casa donde Scioli estaba descansando. En esos largos metros, en los que se mostraron con la cara cubierta, guantes y armas, los custodios del funcionario, que estaban de guardia en una especie de “búnker” que tiene la propiedad, advirtieron los movimientos y salieron a enfrentarlos.

Los agentes impartieron la voz de “alto, policía”, pero la respuesta de uno de los sospechosos fue apuntarlo con un arma de fuego, identificada por las autoridades como una pistola calibre 9 mm. En ese instante, los delincuentes activaron el mecanismo de cerrado de la puerta, quedando en el interior del predio, pero sin poder acceder a la vivienda principal.
Hasta ese momento, los ladrones no desistieron de su accionar. Pero tras una segunda advertencia policial, finalmente dieron marcha atrás y abandonaron el lugar a las corridas. Posteriormente, subieron al vehículo en el que habían llegado y se dieron a la fuga a alta velocidad.



