
Los ruidos en el techo encendieron la alarma. En plena madrugada del domingo, vecinos de un hotel ubicado sobre la calle Santiago del Estero al 1300, en el barrio porteño de Constitución, advirtieron movimientos extraños sobre el edificio y dieron aviso a la Policía.
Según reconstruyeron fuentes del caso, dos hombres corrían por los techos mientras arrojaban distintos elementos hacia el interior del inmueble. En el mismo llamado al 911, los testigos aportaron un dato clave: en una de las habitaciones funcionaba un búnker de venta de drogas.
Con esa información, efectivos de la Policía de la Ciudad ingresaron al hotel. La escena con la que se encontraron confirmó parte de las sospechas iniciales. Los dos sospechosos habían irrumpido por la fuerza en una de las habitaciones y mantenían bajo amenaza, con un cuchillo, al inquilino del lugar.
De inmediato, los agentes lograron controlar la situación: redujeron a los agresores y los detuvieron en el lugar.

En paralelo, los policías inspeccionaron los sectores externos del edificio y recuperaron varios de los objetos que habían sido arrojados desde los techos. Entre ellos, hallaron cuatro envoltorios de nailon con clorhidrato de cocaína, una bolsa con marihuana y un cuchillo tipo carnicero, que sería el mismo utilizado para intimidar a la víctima.
La investigación avanzó con un allanamiento en la habitación señalada por los vecinos. Allí, los efectivos encontraron elementos vinculados al fraccionamiento y la comercialización de estupefacientes: materiales de corte, cuatro dispositivos de cobro electrónico (posnets), otro cuchillo y un walkie talkie, entre otros objetos de interés.
Para los investigadores, estos indicios refuerzan la hipótesis de que el lugar funcionaba como un búnker de narcomenudeo en la zona.
El caso quedó en manos de la Unidad de Flagrancia Este, con la intervención del auxiliar fiscal Pablo Vidal Alemán, quien imputó a los detenidos por los delitos de comercialización de estupefacientes, privación ilegítima de la libertad, violación de domicilio y resistencia a la autoridad.

En función de la gravedad de los hechos y del riesgo procesal, el fiscal solicitó la prisión preventiva, que fue concedida por la jueza María Julia Correa, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°28.
De esta manera, ambos imputados continuarán detenidos mientras avanza la investigación, que quedó a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes de la Ciudad (UFEIDE).



