Casi diez años después de la muerte de Matías Juárez, el niño que falleció tras una operación programada de amígdalas en una clínica privada de Tucumán, la Justicia absolvió a los tres médicos que llegaron a juicio por el caso. Tras conocerse la decisión, su madre, María Luna, cuestionó el fallo y anticipó que lo apelará.
“Matar en Tucumán es gratis. Yo no buscaba venganza. No hay justicia en Tucumán. Esto le puede pasar a cualquiera”, sostuvo la mujer tras el fallo. La madre de Matías sostuvo que había llegado a la audiencia con dudas sobre el desenlace, aunque aseguró que no esperaba una absolución para todos los imputados.
María Luna expresó: “Era algo que ya lo venía pensando. Cuando entré hoy a estos tribunales ya venía con la duda y sabía que el Ministerio Público Fiscal no me había acompañado. Y venía pensando que iba a pasar esto, pero no creía que lo iban a absolver a los tres”.
Según dijo, esperaba al menos una condena para uno de los acusados. “Pensaba que al menos lo iban a condenar a Paz, que es el principal culpable de la muerte de mi hijo”, señaló.
La madre también cuestionó la intervención de la fiscal Marta Jerez en la causa: “Cuando la designaron a la fiscal Marta Jerez, yo ya tenía como un poco de duda, porque ella es la mamá de Mariana Rivadaneira, que fue una fiscal que no investigó en el 2019, la ha tenido paralizada la causa, y en el 2020 había pedido la absolución de todos, de los tres médicos”.
“Ahora yo le pregunto al Ministerio Público Fiscal, si la Fiscalía no investiga, si la Fiscalía no acompaña la querella, ¿quién garantiza los derechos de la víctima? A mí el Ministerio Público Fiscal me dejó sola”, sostuvo.
Matías Juárez murió tras una cirugía programada de amígdalas
Matías tenía 8 años cuando ingresó, en octubre de 2016, a una clínica privada de Tucumán para una intervención que, en principio, era de rutina. De acuerdo con la reconstrucción que realizó su familia en los primeros meses de la causa, el niño entró al quirófano sin que existieran señales de un cuadro de gravedad previo y con estudios prequirúrgicos que no anticipaban complicaciones de ese tipo.

Según contó su madre en declaraciones, el niño salió del quirófano con dificultades y le dijo que no podía abrir los ojos. Poco después fue trasladado directamente al área de terapia intensiva, mientras la familia intentaba entender qué había ocurrido durante una cirugía que había sido presentada como sencilla.
Con el correr de las horas, Matías presentó un cuadro cada vez más delicado. La familia aseguró que pidió estudios para determinar el origen de su estado, entre ellos una tomografía, pero que esa práctica se demoró. Finalmente, el examen se realizó a la mañana siguiente y detectó un infarto en gran parte del cerebro. El niño fue inducido a un coma farmacológico y murió cuatro días después, sin volver a hablar.
El caso tomó estado público en 2017, cuando la familia denunció presunta mala praxis y reclamó que se determinaran responsabilidades. Una primera junta médica había concluido que los procedimientos se realizaron correctamente y que el cuadro sufrido por el niño estaba vinculado a una supuesta condición de obesidad.
La familia rechazó esa conclusión y cuestionó desde el inicio la validez de esa pericia. La querella sostuvo que el informe no respondía preguntas centrales sobre lo ocurrido durante y después de la operación, y remarcó que Matías había ingresado a una cirugía programada, sin que se hubiera advertido previamente un riesgo extraordinario. Con el paso de los años, la causa avanzó entre demoras, nuevas evaluaciones y reclamos para que el caso llegara a juicio.
Tras la resolución judicial, Luna dijo que aún esperaba que se valoraran otras pruebas incorporadas al expediente. “Tenía la esperanza y quería creer en la justicia y pensaba que la doctora Wendy Casar iba a valorar las pruebas que hay en una de las juntas médicas, que es la de Córdoba, que hay elementos para que lo puedan condenar a Paz. Y bueno, reinó la impunidad como es en Tucumán”, afirmó.
La madre confirmó además que apelará el fallo. “Ellos dicen que las pasaron 10 años mal, 10 años de escrache. Para evitar que pase otro Matías, voy a apelar”, indicó.



