
El crimen del remisero Claudio Killing, una tragedia de época, se convirtió en un ejemplo de la inseguridad caliente de La Matanza, una de siete muertes violentas investigadas en la jurisdicción en un lapso de diez días.
Killing, de 53 años, vecino de Castelar, fue asesinado en la madrugada del jueves en Virrey del Pino mientras conducía su Renault Kangoo en un viaje para una aplicación. La pasajera, que sobrevivió al ataque, se convirtió en una testigo clave.
La testigo relató ante los investigadores que había pedido el viaje en su casa, también ubicada en Virrey del Pino, a 35 cuadras de distancia. Dos hombres con armas largas, a bordo de una moto negra, les cruzaron el paso. Intentaron robarles. Sin embargo, algo ocurrió. Killing fue ejecutado en el acto con un tiro calibre .380.
Hoy, una semana después, la Comisaría 3° de Virrey del Pino de la Policía Bonaerense capturó a uno de los sospechosos, en una investigación conducida por el fiscal Diego Rulli de la UFI de Homicidios matancera. Se trata de Juan Valentín Benítez Adorno, de 26 años. La historia que llevó a su captura es notable.
Vila, el presunto conductor de la moto en el asalto que le costó la vida a Killing, una Bajaj Dominar de 400 cc, fue encontrado gracias a un video de cámara de seguridad. No se trató del video del crimen de Killing; no había una cámara que apuntara al hecho en Virrey del Pino.
Había, sin embargo, un hecho previo: un ataque a tiros sobre la calle Masoti, también en Virrey del Pino, que, efectivamente, fue filmado. La víctima, que recibió un disparo en la ingle, no murió.
Ese video, de idénticas características al crimen de Killing, fue cotejado con imágenes de la fuga. Allí estaba, otra vez, la Bajaj Dominar 400. Ahora, solo faltaba ubicar al piloto.

Los investigadores descubrieron que, insólitamente, Benítez Adorno intentaba vender la moto del asalto en Facebook Marketplace. El trabajo de calle en torno a la moto hizo el resto para identificar al acusado.
Así, fueron por él, Junto a Benítez Adorno cayó otro prófugo, un jóven que tenía pedido de captura desde 2024, ordenado por una fiscalía matancera. El allanamiento complicó al presunto partícipe del crimen de Claudio Killing más todavía: le encontraron ropa idéntica a la usada en el momento del hecho. Ya había descartado su teléfono para ese entonces.
Cuando fue arrestado, Benítez afirmó que al momento del crimen “estaba re drogado”. “Yo manejaba la moto, pero no tiré”, aseveró. Ante el fiscal Rulli, sin embargo, se negó a declarar por consejo de su defensor oficial. Las autoridades todavía buscan a su cómplice en el hecho.



