Miles de seguidores acamparon durante la noche en la extensa fila que se había iniciado en las puertas del Microestadio Gatica. El símbolo de eternidad custodiaba el último adiós al Indio Solari.
La vigilia comenzó en la madrugada, con fanáticos desbordando el predio municipal, mientras la organización ajustaba detalles para permitir una despedida sin precedentes
Miles de personas se congregaron desde ayer para despedir a Carlos Alberto “Indio” Solari en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, partido de Avellaneda. El Microestadio Gatica abrió sus puertas a las 10, una hora antes de lo originalmente previsto, para dar respuesta a la llegada multitudinaria de admiradores.
Así, el velatorio del Indio Solari inició con la apertura anticipada del Microestadio Gatica, previsto en principio para las 11, debido a la presencia masiva de fanáticos. Dentro del lugar, las primeras imágenes mostraron el féretro ubicado ante una gran imagen con su nombre, el número “1949”, año de su nacimiento, y el símbolo de eternidad. El público esperó con paciencia para rendir homenaje y apenas abiertas las puertas comenzó a circular dentro de la capilla ardiente. Mientras tanto, la expectativa se mantenía en las inmediaciones, donde miles de fanáticos aguardaban ingresar para despedirse del Indio.

En el centro de la capilla ardiente se encontraba el féretro sobre dos columnas pequeñas, separado de los asistentes por una valla metálica. Detrás, una imagen destacada mostraba el nombre “Indio”, el año “1949” y el símbolo de eternidad, dotando al espacio de significado especial.
Durante los primeros minutos, cuando Infobae pudo tomar las imágenes, el público aún no circulaba por el recinto. Personal de seguridad —especialmente mujeres con pecheras blancas con la inscripción “Indio”— resguardaba el área y organizaba el acceso, manteniendo la tranquilidad en el microestadio. El aforo del recinto permitía la presencia simultánea de 180 personas, lo que facilitaba un control eficiente del ingreso y garantizaba un ambiente ordenado.
La vigilia comenzó la noche del sábado, cuando cientos de seguidores se apostaron sobre la avenida Bartolomé Mitre, a pocos metros del predio municipal. Con el correr de la madrugada, la llegada de miles de fanáticos impulsó la decisión de adelantar la apertura del velatorio.

No se fijó un horario límite para la despedida, y se consideraba la posibilidad de extender el acceso hasta el lunes o incluso el martes, con el fin de que todos pudieran ingresar y participar del homenaje. En los alrededores del microestadio, la expectativa seguía creciendo a medida que más personas se acercaban para dar el último adiós a la figura icónica del rock argentino.
En vista de la gran cantidad de asistentes, las autoridades solicitaron que quienes aguardaban la entrada mantuvieran un flujo continuo y respetaran el orden previsto. Así, buscaban garantizar que cada persona pudiera acercarse a rendir su homenaje a Solari.



