Una serie de amenazas de tiroteo generaron alarma en al menos veinte escuelas de varias provincias argentinas, incluyendo la ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Río Negro, Tierra del Fuego y Santa Fe. Las advertencias aparecieron en paredes, baños y hojas dentro de los establecimientos, con frases como “mañana tiros” y fechas específicas, lo que obligó a las instituciones a activar protocolos de seguridad y a las familias a tomar decisiones sobre la asistencia de los estudiantes.
Las amenazas comenzaron a registrarse en baños y paredes de colegios como el Carlos Pellegrini en la ciudad de Buenos Aires y el instituto del Club Vélez Sarsfield, lo que llevó a la intervención de fuerzas de seguridad y equipos especializados.
El patrón de las amenazas incluyó la frase “mañana tiros” y referencias a fechas como el 15 y el 16 de abril. Las pintadas y mensajes, de contenido similar, surgieron en distintos días y contextos, lo que despertó sospechas sobre un posible trasfondo coordinado en redes sociales.

Protocolos de seguridad y respuesta institucional
Las escuelas activaron protocolos de seguridad en respuesta inmediata a las amenazas, que incluyeron la comunicación con la policía, la fiscalía y organismos de protección de la niñez. El colegio Vélez Sarsfield aplicó el protocolo correspondiente y trabajó junto al gabinete especializado en situaciones de riesgo escolar.
Fernando, padre del colegio Vélez Sarsfield, relató en Infobae en Vivo Al Mediodía: “El colegio siempre desde el primer momento nos dio una respuesta, o sea, siempre buena predisposición para ello. Obviamente, activaron protocolo de seguridad, con el 102, policía, intervención de la fiscalía. Y lo que se hizo fue tratar esto en las aulas. Obviamente, esto nos llevó tranquilidad”.
Según Fernando, los mensajes circularon rápidamente entre los estudiantes y las familias: “Estas cosas son muy virales hoy por hoy, teniendo la tecnología al alcance de la mano. Fue bastante traumatizante para muchos. Tengo dos chicos, uno en secundaria y otro en primaria, y en los dos grupos explotaron los chats”.
La investigación interna incluyó la revisión de cámaras de seguridad en sectores permitidos y el seguimiento de los horarios de circulación de los estudiantes. Fernando agregó: “Se buscaron las cámaras, obviamente por cuestiones legales y temas, sí, principalmente legales, no se puede tener cámaras dentro de los baños. Una de las cámaras del patio toma un grupo, pero no se llega a distinguir el grupo que entró”.

Impacto en la comunidad educativa y el rol de las redes sociales
El impacto de las amenazas afectó tanto a estudiantes como a padres y docentes. El colegio abordó la situación en las aulas y mantuvo la comunicación constante con las familias.
Fernando explicó: “Los padres en los grupos, en el caso de primaria dijeron que los iban a mandar. Obviamente, muchos estaban preocupados. Y lo que es secundaria, como ya son un poco más grandes, tienen otra libertad y por ahí, bueno, deciden ir algunos, otros deciden no ir. Pero sí hay preocupación y hubo preocupación por parte de los padres”.
Las redes sociales y aplicaciones de mensajería facilitaron la viralización de los mensajes y la circulación de información no verificada. Fernando sostuvo: “La realidad es que después de eso empezaron los mensajes. Fue bastante traumatizante para muchos. Lo principal es que se desinforman, porque hay mucha información mal, quizás mal usada o hay mucha desinformación también. Terminan desinformándose con todo”.
El padre del colegio Vélez Sarsfield destacó la existencia de casos de bullying y su tratamiento institucional: “Hay casos, no te puedo decir si son casos muy graves, pero sé que hay casos y sé que también esos casos se tratan. Muchas veces, en el mismo círculo queda el que recibe el bullying con el que hace el bullying. El instituto lo trata y tiene un equipo para poder llevarlo adelante”.

Respuesta de los directivos y análisis de la situación
Por su parte, Ricardo Romero, vicerrector del turno mañana del colegio Carlos Pellegrini, confirmó a Infobae en Vivo Al Mediodía la activación de los protocolos institucionales y el contacto con organismos oficiales.
“Activamos los protocolos que corresponden a una acción reactiva a una situación que encontramos. Repudiamos, concientizamos a los chicos e informamos a las autoridades y organismos correspondientes. Ya nos pusimos en contacto, estuvieron el Consejo de la Niñez, el Ministerio Público Fiscal, una policía especializada y respondieron”, afirmó Romero.
Las autoridades investigan la posible coordinación de las amenazas a través de redes sociales y la existencia de desafíos virales. Romero expuso: “Quieren ver el nodo de dónde sale, porque tienen todo un cierto hilo común, lo del tiroteo, lo de las fechas, el tipo de caligrafía con lo cual lo están haciendo. Entonces, estamos investigando”.
El vicerrector explicó que el colegio aborda la educación en el uso responsable de las redes sociales y la convivencia escolar en el plan curricular. “Nosotros en primero les hacemos visitar el Museo de la Memoria, trabajamos muy fuerte el tema de discriminación, xenofobia, racismo. En segundo año abordamos estas temáticas, el uso responsable de redes”.

Preocupación por el efecto de contagio y la violencia escolar
La comunidad educativa expresó preocupación por el posible “efecto contagio” de estas amenazas, especialmente tras episodios recientes de violencia en escuelas argentinas. Romero declaró: “A este nivel, el mensaje es demasiado fuerte. No hemos visto una situación de este grado de manifestación agresiva. No toleramos ese tipo de cosas”.
Las investigaciones continúan para determinar el origen y las motivaciones detrás de las amenazas. Las autoridades educativas y judiciales mantienen la vigilancia en las escuelas y refuerzan el trabajo en la prevención de la violencia y el acompañamiento a los estudiantes y sus familias.



