La explicación del Renaper ante el caso de la mujer que fue a tramitar su DNI con pedido de captura y no fue identificada

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El Registro Nacional de las Personas (RENAPER) emitió un comunicado oficial para explicar la situación de la mujer con pedido de captura por una millonaria estafa que pudo tramitar y retirar un nuevo (DNI) sin ser detectada. Según su explicación, el organismo “actuó conforme a la normativa vigente y afirmó que nunca recibió una orden judicial que impidiera la emisión del documento”.

Se trata del caso de Marta Noemí Mitrovich, buscada por estafar a Merlín Díaz Silva, la peluquera de 30 años que se quitó la vida en enero luego de entregarle 14 millones de pesos a tres clientas gitanas que la engañaron bajo una falsa limpieza espiritual para aumentar las ventas. En mayo de este año, la prófuga se acercó a una sede del RENAPER y logró hacer su trámite pasando desapercibida.

En este contexto, desde el organismo explicaron que Mitrovich inició el trámite presencial para obtener un nuevo DNI, correspondiente al ejemplar G bajo la modalidad exprés, el 28 de mayo de 2026 a las 16:20 en la sede central ubicada en Avenida Roque Sáenz Peña 689, en la Ciudad de Buenos Aires.

Según el comunicado, el documento fue retirado personalmente por la titular al día siguiente, el 29 de mayo, a las 17:56. Recién el 4 de junio, agregó el organismo, la Policía Federal Argentina remitió un requerimiento formal para solicitar las imágenes de las cámaras de seguridad de la sede correspondientes al día en que se realizó el trámite.

Una gitana con pedido de captura por estafar a una peluquera fue a renovar el DNI, nadie la reconoció y ahora continúa prófuga

En su descargo, el RENAPER remarcó que tiene el deber constitucional de garantizar el derecho a la identidad de todos los ciudadanos y explicó que la emisión de un DNI se procesa de manera automática, salvo que exista una orden u oficio judicial expresamente incorporado al sistema que disponga la restricción, suspensión o bloqueo del trámite.

En ese sentido, sostuvieron que al momento de la gestión y de la entrega del documento “jamás recibió ningún tipo de oficio o notificación judicial” que informara sobre un pedido de captura o alguna restricción vigente contra Mitrovich.

El organismo también señaló que el requerimiento de la Policía Federal para acceder a las filmaciones tampoco advertía sobre la condición de prófuga de la mujer, sino que se limitaba a solicitar el material fílmico en el marco de una investigación judicial.

Por último, el RENAPER ratificó su disposición a colaborar con el Poder Judicial y las fuerzas de seguridad, y aseguró que respondió de manera inmediata a todos los requerimientos de información y de registros audiovisuales vinculados con la causa.

La estafa mortal

Según pudieron reconstruir los investigadores hasta el momento, el plan para engañar a Merlín Díaz Silva se puso en marcha el 15 de enero, cuando las acusadas acudieron a la peluquería ubicada en San Juan y Olimpo, en Ingeniero Budge, donde trabajaba la víctima. Desde ese día, Marta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Yovanovich y María Silvia Mitrovich comenzaron a frecuentarla, hasta que lograron ganarse su confianza.

María Silvia Mitrovich, Marta Mitrovich y Nancy Yovanovich

Luego de que establecieran un vínculo de cierta confianza con la peluquera, la convencieron de que supuestamente había una maldición sobre su dinero. Y tras haberle sembrado la duda, le propusieron que les entregara los ahorros de su familia, para poder hacerles un ritual de limpieza y eliminar los supuestos bloqueos.

Para ese entonces, Merlín le había contado a su pareja sobre la propuesta que le habían hecho sus nuevas amigas. Frente a esto, el hombre le advirtió sobre las verdaderas intenciones de las mujeres. Aunque le habría prometido que cortaría el contacto con ellas, la peluquera mantuvo la relación en secreto.

Cinco días después, es decir, el 20 de enero, la víctima sucumbió ante el engaño de las gitanas y les entregó $14 millones con la promesa de que, tras un “trabajo ritual”, recuperaría el dinero. Después de que se retiraran del local, las acusadas dejaron de contestarle los mensajes y las llamadas. Literalmente, se esfumaron.

“Avisame si ya están viniendo”, le había escrito a una de las acusadas minutos después de haberle agradecido la ayuda. “Mari, ¿ya vienen? Por favor, no me hagas sufrir. Te di mi confianza, te di todo de mí. ¿Me mintieron?”, continuó al comentarle que en unos minutos estaría libre para hacer el supuesto rito.

A raíz de la falta de respuesta, la peluquera decidió atentar contra su vida. “Si no vienen, van a cargar con mi vida”, les advirtió a las acusadas. Sin embargo, se habría arrepentido minutos más tarde ylogró pedirle auxilio a su pareja. Pese a los esfuerzos de trasladarla hacia el hospital más cercano, la mujer fue declarada muerta apenas ingresó al centro médico.

La carta de despedida

La investigación quedó en manos del fiscal Torrigino, quien como parte de las primeras medidas investigativas ordenó analizar cámaras de seguridad y secuestrar el celular de la víctima.

A partir de los peritajes practicados en el dispositivo, los investigadores permitieron identificar a las imputadas, quienes habían utilizado identidades falsas en la zona. No obstante, cuando los agentes fueron al barrio La Perla de Temperley, las acusadas ya se habían fugado. Por este motivo, el fiscal Torrigino emitió una orden de detención contra las tres mujeres.

Otros elementos claves de la investigación fueron las cartas de despedida que dejó la víctima. En el mensaje, Díaz pidió perdón a sus familiares y manifestó su deseo de ser cremada sin ser velada. “Amor, adiós. Te amo. Perdón, amor. Te mentí. Espero me perdones. Solo te pido que me quemes, no me hagas nada”, escribió de puño y letra.

Y continuó: “Adiós, mamita. No se preocupen por mí, estaré mejor. Perdónenme por todo. Adiós, hermanos, los amo a todos”. En la misma hoja de papel, la mujer volcó todos los datos que tenía de las acusadas y mencionó que le había hecho, al menos, unas “47 llamadas a su número”.

“Los gitanos son los culpables, me robaron toda mi vida, me robaron toda mi plata”, lamentó Díaz en su despedida. Además, trascendió que le habría pedido a su pareja que revisaran los chats que mantuvo con las prófugas, para poder ubicarlas y reconstruir cómo ocurrió la estafa.

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