
A casi diez días del crimen de un adolescente en Mar del Plata en medio de un presunto robo, la Justicia le otorgó el arresto domiciliario al comerciante que abrió fuego contra el menor. El hombre está imputado por homicidio agravado.
Familiares, comerciantes y vecinos se congregaron desde las 9.30 para seguir de cerca la audiencia que definiría la situación procesal de U.C., quien hasta el momento permanecía arrestado en la cárcel de Batán.
El hecho ocurrió el domingo 16 de agosto en el barrio Regional. La víctima fue identificada como Sebastián Nazareno García.
Según informó el portal del diario La Capital, el fallo del tribunal fue comunicado cerca del mediodía y generó reacciones inmediatas entre los manifestantes. La resolución judicial llegó tras una audiencia en la que se analizaron los argumentos de la defensa, representada por Gonzalo Lamenza e Ibar Sallaz, quienes reclamaron la excarcelación del comerciante. Apelaron a su arraigo familiar y laboral, la ausencia de antecedentes penales y la falta de riesgo de fuga o entorpecimiento de la investigación. El tribunal, no obstante, optó por concederle el arresto domiciliario mientras avanza la investigación.
La defensa de U.C. había argumentado desde el inicio de la causa que existían condiciones para que recuperara la libertad o, de manera alternativa, cumpliera una medida cautelar menos gravosa. Tras la audiencia, Lamenza y Sallaz destacaron que la resolución recogió buena parte de sus planteos y manifestaron su intención de insistir en una revisión de la situación procesal en cuanto se incorporen nuevas pruebas.
De esta manera, el comerciante seguirá privado de libertad, pero podrá hacerlo en su domicilio. Entre las condiciones fijadas no se incluyó la necesidad de una custodia especial, aunque se mantiene la protección policial y dispositivos antipánico para la familia. Sobre el control electrónico, los abogados señalaron que podría instalarse una tobillera, medida que por el momento no se considera imprescindible.
De acuerdo a lo expresado por la defensa, la causa mantiene su carátula original y aún restan varias diligencias probatorias. Entre ellas, se destacan el análisis de imágenes de cámaras de seguridad, tanto las ya incorporadas como aquellas que continúan siendo relevadas por la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI). Para los abogados, estas pruebas serán determinantes para reconstruir la secuencia de los hechos y sostener la hipótesis de legítima defensa.

Por su parte, el abogado de la familia de Sebastián Nazareno García, Mauricio Varela, subrayó que aún existen escasos elementos objetivos en el expediente para reconstruir el episodio. Varela explicó que la familia del adolescente decidió no presentarse en la audiencia y calificó la jornada como especialmente difícil para sus representados.
El letrado enfatizó la importancia de incorporar todas las pruebas disponibles antes de definir responsabilidades y solicitó que la reconstrucción de los hechos se base en la investigación formal, descartando versiones no verificadas difundidas en redes sociales. Varela también señaló que las imágenes del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) sólo registraron los sonidos de los disparos, pero no el lugar exacto del tiroteo.
Todo sucedió cerca de las 5, en la intersección de la avenida Champagnat y la calle Saavedra, y según declaró el amigo del comerciante, la víctima les habían querido abrir la puerta de la Toyota Hilux donde se encontraban ambos custodiando el local, que había sido asaltado el día anterior. Los jóvenes circulaban en bicicleta, dieron la vuelta a la manzana y reaparecieron junto al vehículo momentos después.
El material audiovisual permitió identificar cinco disparos iniciales y luego otros dos, aunque remarcó que la secuencia debe ser contrastada con la evidencia balística y testimonios recogidos. Varela cuestionó el valor de dos testimonios recientes, ya que atribuyeron los últimos disparos a los acompañantes de la víctima pese a que en la escena se hallaron siete vainas servidas de otra arma, lo que, a su criterio, no coincide con la evidencia objetiva.
Uno de las balas impactó en el pecho de un adolescente de 16 años que murió a pocos metros del vehículo; mientras que un menor de 15 resultó herido en la mano y debió ser intervenido quirúrgicamente aunque sufrió la pérdida de tres dedos.
El abogado Lamenza adelantó que su defendido se encuentra anímicamente mejor tras la resolución y manifestó su intención de prestar declaración en los próximos días. Por su parte, la familia de Sebastián Nazareno García reiteró su voluntad de colaborar con la investigación y solicitó que cualquier conclusión se apoye en pruebas incorporadas al expediente.
Mientras tanto, la causa sigue abierta y la comunidad de barrio Regional permanece atenta a los resultados de las diligencias que determinarán cómo se produjo el enfrentamiento fatal aquella madrugada.



