“Pequeño J” llegó a la Argentina tras ser extraditado desde Perú para responder por el triple crimen narco

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Camioneta del DFI de la PFA en la base áerea de El Pälomar (Gustavo Gavotti)

Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J.”,, acusado de ser parte de la banda que cometió el brutal triple crimen narco de Florencio Varela, aterrizó en la Base Aérea del Palomar a bordo de un avión de la Fuerza Aérea proveniente de Lima, Perú, con escalas previas en Salta y Asunción, Paraguay. El operativo se realizó bajo un estricto dispositivo de seguridad del que participaron efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, el área de enlace de Interpol de la Policía Federal, que rodearon a Valverde desde Lima, donde fue detenido en septiembre del año pasado.

Si bien en un primer momento se decidió trasladarlo a la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA en Villa Lugano, sobre la calle Madariaga, el Servicio Penitenciario Federal resolvió alojarlo en el área de jóvenes adultos del penal de Marcos Paz, según pudo confirmar a Infobae.

Este martes, Janzen Valverde será indagado vía Zoom por la Justicia federal de Morón -con un expediente a cargo del juez Jorge Rodríguez y una investigación del secretario Ignacio Calvi- por el triple femicidio de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, ocurrido en septiembre de 2026 en Florencio Varela.

Janzen Valverde en Lima, antes de abordar el avión de Fuerza Aérea

Hasta el mediodía del lunes, ningún abogado se había presentado para defenderlo en el Juzgado Federal N°2 de Morón, donde el magistrado Jorge Rodríguez, que lo acusa de los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva agravada y homicidio criminis causa agravado por violencia de género, premeditación, alevosía, ensañamiento. Si es condenado, es prisión perpetua. No hay otra para “Pequeño J”.

Janzen Valverde fue detenido hace ocho meses. ¿Por qué tardó tanto la extradición, dado el tratado vigente del Mercosur? “La medida se firmó hace un mes y medio. Todo ocurrió dentro de los canales normales. Perú suele demorar por su propio sistema. Todo pasa por la Corte y el Ejecutivo. Hay pocas más manos y es todo más centralizado. Así, las cosas se demoran”, afirmó a Infobae uno de los investigadores del caso.

Brenda, Morena y Lara, las tres víctimas del crimen narco

El caso

El triple crimen provocó un espanto genuino en la conciencia argentina, para volverse uno de los puntos más oscuros de la historia reciente. Las víctimas —adolescentes, o poco más que adolescentes— fueron apuñaladas y mutiladas, aún después de muertas, para ser enterradas en tumbas al ras de la tierra. Todo, por un simple robo de droga o dólares en efectivo.

Así, durante unos pocos días, “Pequeño J” se convirtió en uno de los criminales más terribles del país; su nombre rebotaba entre el misterio y la exageración. Para empezar, fue el primer nombre en aparecer, en una investigación a cargo de la DDI de La Matanza de la Policía Bonaerense, bajo el mando de la UFI de Homicidios de la jurisdicción con los fiscales Adrián Arribas, Claudio Fornaro y Claudio Rulli, que esclarecieron los femicidios y elevaron la causa a la Justicia federal para que se esclarezca la pista narco.

La primera información, basada en conjeturas y trascendidos, señalaba a “Pequeño J” como un autor intelectual de los asesinatos. Cayó en Lima, en una carrera contra el tiempo, tras pasar clandestinamente por Bolivia junto a Matías Ozorio, un argentino de Barracas, miembro de la banda del triple crimen que había pasado por una decena de empleos en blanco, al que el resto de los acusados humillaban un poco.

La cédula peruana de Janzen Valverde

Tony Janzen se había refugiado días antes en Isidro Casanova, donde usó de aguantadero la casa de su última novia, ubicada en el barrio El Tambo. Paranoico, perseguido, dejó su pistola calibre .40 detrás, junto a un jogging manchado con sangre. Filmaciones de cámara de seguridad lo mostraron junto a Lara Gutiérrez en los días previos al crimen.

Hay dos prófugos en el caso, ambos peruanos, que lo superan ampliamente en rango dentro de la banda. El primero es Manuel David Valverde Rodríguez, tío de “Pequeño J”, que aseguró mediante abogados en el Juzgado Federal N°2 que estaba en Perú al momento del hecho. De todas formas, el pedido de captura en su contra continúa.

El segundo prófugo, ubicado un paso arriba en la pirámide, es el narco Alex Ydone Castillo, investigado por ser el dueño de la droga supuestamente robada que motivó el triple crimen.

El secretario Calvi, por otra parte, encontró otros tres nuevos sospechosos en las últimas semanas, vinculados al traslado de las víctimas y a la privación de su libertad en la casa de la zona de Villa Vaettone donde fueron torturadas y mutiladas.

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