
Los trabajos de búsqueda en el predio donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla permitieron identificar los restos de nueve personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar. Se trata de trabajadores, estudiantes, docentes, militantes políticos y delegados sindicales secuestrados en 1976, cuyos familiares aguardaron casi cinco décadas por una respuesta.
Con estas confirmaciones, ascienden a 38 las personas identificadas entre los restos recuperados en el sector Loma del Torito, dentro de la Guarnición Militar de La Calera, en Córdoba. Las nuevas identidades fueron informadas el viernes 23 de octubre en una conferencia de prensa realizada en los Tribunales Federales de Córdoba.
El anuncio estuvo encabezado por el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja y contó con la presencia de familiares, integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), representantes de organismos de derechos humanos y personas constituidas como querellantes en la causa.
El proceso fue realizado por el EAAF a partir de estudios antropológicos y cotejos genéticos con muestras aportadas por las familias. Los restos habían sido recuperados durante excavaciones desarrolladas en septiembre de 2025 en el predio militar.
Las tareas de prospección y excavación se desarrollan desde hace alrededor de dos décadas, a partir del análisis de testimonios, fotografías aéreas históricas y herramientas técnicas para detectar modificaciones en el terreno.
Entre los recursos utilizados se encuentra la tecnología LiDAR, un sistema que permite obtener representaciones tridimensionales de la superficie y localizar alteraciones que pueden corresponder a movimientos de tierra o enterramientos.
Las nuevas identificaciones corresponden a: Néstor Albino Acosta, Pascual Delfín Ludueña, Claudio Norberto Nardini, Cecilia Alicia Pessina de Ávila, Mónica Protti de Guillén, Mercedes del Valle Ramírez, María Luisa Salto y Juan Carlos Soulier.
Durante la conferencia de prensa, las autoridades también recordaron la identificación de Alejandro Jesús Jerez Boderau, comunicada en agosto. Con ese antecedente y los ocho nombres informados ahora, el total de personas identificadas entre los restos recuperados en Loma del Torito ascendió a 38.
Uno por uno, los desaparecidos identificados
Néstor Albino Acosta, conocido por su familia como “Langosta”, nació el 11 de diciembre de 1955. Trabajaba en la línea Mitre del ferrocarril, al igual que su padre, y estudiaba Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba. Ingresó a Ferrocarriles Argentinos en enero de 1975 como peón provisorio y era referente de una lista opositora a la conducción de la Unión Ferroviaria.
Fue secuestrado el 16 de junio de 1976 en su domicilio de barrio Talleres Sud, en la ciudad de Córdoba, delante de su madre y sus hermanos. Tenía 20 años. Dos años después, la empresa lo despidió por “abandono de servicio”, pese a que permanecía desaparecido. Su legajo laboral fue reparado y entregado a sus familiares en 2016.
Pascual Delfín Ludueña, apodado “Tolo”, era obrero de Fiat Concord y delegado sindical. Era socio del Club Atlético Belgrano y tenía 29 años cuando fue secuestrado, el 24 de marzo de 1976, en su casa de barrio Patricios.
Claudio Norberto Nardini nació en 1941 y cursó sus estudios secundarios en la escuela Jerónimo Luis de Cabrera. Trabajaba como obrero en SanCor y era delegado de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra).
Nardini estudiaba inglés y también se formaba en italiano y alemán. En la planta láctea traducía manuales de maquinaria procedente del exterior y capacitaba a sus compañeros para su uso. Fue secuestrado el 23 de abril de 1976 de su vivienda, ubicada en el camino a Monte Cristo. En ese momento, tenía 34 años.
Cecilia Alicia Pessina de Ávila nació en Río Tercero en 1948. Se graduó como psicóloga en la Universidad Nacional de Córdoba, era profesora de piano y militaba en la Organización Comunista Poder Obrero. Estaba casada con Benjamín Ávila Alfaro y era madre de una niña.
Fue secuestrada el 14 de agosto de 1976 en su vivienda de barrio Alto Alberdi, en presencia de su hija. Su esposo había sido asesinado el día anterior. La historia de Pessina fue reconstruida por familiares y allegados.
Mónica Protti de Guillén nació en Río Cuarto en 1952. Era maestra y estudiaba Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba. Militaba en el Partido Comunista y fue secuestrada el 21 de septiembre de 1976 junto a su compañero, Enrique Daniel Guillén, en una vivienda de barrio Villa Belgrano. Guillén continúa desaparecido.
Mercedes del Valle Ramírez nació el 9 de marzo de 1954 en la ciudad de Córdoba. Cursaba cuarto año del secundario en el Colegio Juan Larrea, trabajaba en un negocio de lanas y participaba de la militancia estudiantil.
Tenía 22 años cuando fue secuestrada el 3 de julio de 1976. Permaneció cautiva en La Perla y los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la megacausa La Perla-La Ribera-D2, cuya sentencia se dictó en 2016.
María Luisa Salto, conocida por su familia como “Mara” o “Marita”, nació en Cipolletti, Río Negro, en 1955. Se trasladó a Córdoba para estudiar Medicina en la UNC, participó de la militancia universitaria y desarrolló tareas de alfabetización en barrios populares.
Fue secuestrada en julio de 1976, cuando tenía 20 años, y permaneció cautiva en La Perla. Su identificación fue posible a partir de un fragmento óseo de su pie y del cotejo con muestras de ADN de su familia, que arrojó una compatibilidad del 99,9%. Sus familiares esperan que, una vez concluidas las instancias científicas y judiciales, sus restos puedan ser trasladados a Cipolletti.
Juan Carlos Soulier Guillén, conocido como “El Negro”, nació en La Rioja en 1952 y se mudó con su familia a Córdoba cuando era niño. Estudió en el colegio Pío X y luego ingresó a la Universidad Tecnológica Nacional, donde participó del centro de estudiantes.
Trabajaba como electricista en el negocio familiar y militaba en los Comandos Populares de Liberación, agrupación que luego se integró a las Fuerzas Armadas de Liberación 22. Se casó con Adriana María Díaz Ríos en 1974 y la pareja tuvo un hijo en febrero de 1976.
El 15 de agosto de ese año, Soulier fue secuestrado junto con su esposa y su bebé de cinco meses en su vivienda de barrio Villa Páez. El niño fue recuperado por su familia. Juan Carlos permaneció cautivo en el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba, conocido como D2, y posteriormente fue trasladado a La Perla.
Alejandro Ernesto Jesús Jerez Boderau nació el 30 de julio de 1953 en la ciudad de Buenos Aires. Vivió parte de su juventud en Santiago del Estero, donde terminó el secundario, y luego se radicó en Córdoba. Estudiaba Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba, trabajaba en la planta de IKA-Renault de barrio Santa Isabel y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores.
Tenía 22 años y era padre de una niña cuando fue secuestrado el 5 de mayo de 1976 en una pensión de barrio Alberdi, junto con su compañera Susana Noemí Huarte Martínez, embarazada de dos meses. Jerez Boderau fue llevado a La Perla; Huarte Martínez continúa desaparecida y el niño o niña que debía nacer en cautiverio aún no recuperó su identidad.



