
Leandro Fuentes, un barra del club Colón de Santa Fe, conocido con el alias de El tucumano, fue asesinado a balazos mientras manejaba por una calle de la capital provincial. En venganza, atacaron a tiros e intentaron incendiar horas después la casa del presunto asesino. Ahora, las autoridades temen por la ola de violencia que se pueda generar en el marco de la interna de la barrabrava del equipo santafesino.
Fuentes judiciales señalaron a Infobae que Fuentes, de 29 años, fue asesinado en el barrio Centenario de la ciudad de Santa Fe, tras recibir disparos de arma de fuego mientras circulaba en un automóvil Suzuki Fun. El hecho ocurrió alrededor de las 12:37 horas en la intersección de Vera Mujica y Bolívar.
Como consecuencia del ataque, el joven perdió el control del vehículo y chocó. En ese momento, la Policía recibió un llamado por un accidente de tránsito entre un automóvil y una camioneta, aunque rápidamente se informó acerca de que se trataba de un hombre herido de bala.
Al arribar el personal policial, se constató que el Suzuki Fun presentaba dos impactos de arma de fuego: uno en la puerta del conductor y otro en la parte trasera del vehículo.
Fue una mujer la que trasladó a la víctima en un vehículo particular hasta el Hospital José María Cullen, donde ingresó con una herida compatible con un impacto de arma de fuego en la zona lumbar y espalda. El herido fue internado en la sala de shockroom y posteriormente derivado al quirófano, donde murió. Eran aproximadamente las 14 cuando los médicos confirmaron que Fuentes había fallecido.
Según las fuentes consultadas por este medio, de acuerdo con el relato de una vecina, se escucharon detonaciones y, poco después, se observó al hombre dentro del vehículo tras el chocar contra un auto Volkswagen que estaba estacionado.
En el marco del operativo, intervino personal de la Estación Sur, el Destacamento Cullen, mientras que la investigación quedó en manos del fiscal Estanislao Giavedoni. En el lugar del hecho, no se encontraron vainas servidas, según informaron los efectivos policiales. Por el momento, no se han identificado a los autores de los disparos. Las fuerzas de seguridad continúan con las tareas investigativas para esclarecer las circunstancias del homicidio y determinar la identidad de los responsables.
Venganza y temor por una ola de violencia
Fuentes judiciales indicaron a Infobae que horas después del asesinato del barra de Colón, se registraron tres violentos ataques contra la casa de uno de los presuntos asesinos de Fuentes.
Ocurrieron en una casa ubicada en la calle O’Higgins al 3400, en el barrio Centenario, donde desconocidos primero balearon balearon el frente de la casa en dos oportunidades: en la tarde y luego por la noche.
El hecho que motivó el llamado al 911, ocurrió alrededor de las 20:35 y fue denunciado por el padre del supuesto asesino, quien se encontraba en su domicilio cuando escuchó varias detonaciones.

Al salir de su vivienda, el hombre observó que la casa de su hijo presentaba varios impactos de bala. En ese momento, el hombre le indicó a la policía que en horas previas ya se habían registrado disparos contra la propiedad. Tras la denuncia, se dio intervención a la Policía de Investigaciones (PDI), a peritos balísticos y a la fiscal de homicidios Dra. Belén Abigail. En total, los peritos levantaron 11 vainas servidas.
Pero los ataques no cesaron allí. En horas de la madrugada de hoy, el padre nuevamente denunció al 911 que desconocidos intentaron incendiar la vivienda. Según el testimonio, alrededor de las 2:40, escuchó un fuerte ruido en la vivienda de su hijo y, al acercarse, observó humo en la puerta. El denunciante indicó que personas desconocidas habrían intentado incendiar la vivienda, aunque logró sofocar el fuego antes de que se propagara.
A partir de ahora, las autoridades santafesinas temen una ola de venganzas dentro de la disputa interna de la barra de Colón de Santa Fe. Por eso, el partido que el equipo sabalero va jugar contra Chaco For Ever por una nueva fecha de la Primera Nacional, será de alto riesgo y ya encendió las alarmas de la Policía santafesina.



