Un conductor superó el límite máximo del alcoholímetro en un control en la Panamericana

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Un control vial en el norte del Conurbano bonaerense terminó con un hallazgo fuera de lo común: el test de alcoholemia aplicado a un automovilista superó el límite máximo que pueden registrar los dispositivos técnicos actuales. El episodio ocurrió durante la madrugada del domingo en la autopista Panamericana, a la altura del peaje Tigre, en el marco de un operativo de control vehicular.

El hecho tuvo lugar en el kilómetro 34,8 de la Panamericana, donde agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) llevaban adelante un fuerte despliegue de control. Allí, interceptaron a un hombre que conducía un Toyota Etios de color blanco en sentido hacia la localidad de Carapachay.

Antes de someterse a la prueba, el conductor le aseguró a los agentes que el control “le iba a dar bien”, según el relato de la situación. Sin embargo, el resultado del test resultó radicalmente opuesto a lo que había anticipado.

Al soplar la boquilla del alcoholímetro digital, la pantalla trepó rápidamente hasta alcanzar su tope de 3 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l), el límite máximo que el aparato puede medir. El dispositivo quedó titilando en su escala máxima, sin capacidad para determinar la graduación exacta que tenía el conductor en el organismo.

El operativo se realizó en el kilómetro 34,8 de la autopista, a la altura del peaje Tigre

Esto significa que el infractor circulaba con una dosis de alcohol en sangre todavía más alta que la que el sistema técnico logró registrar. Los especialistas viales señalan que, con niveles de consumo de esa magnitud, se pierden por completo los reflejos, la noción de distancia y la capacidad de reacción ante cualquier imprevisto en la calzada, un riesgo que se multiplica en una autopista donde las velocidades de circulación son altas.

La normativa vigente en la provincia de Buenos Aires establece una tolerancia cero al alcohol para quienes conducen cualquier tipo de vehículo motorizado, sin importar la cantidad ingerida. Por ese motivo, el personal de la ANSV procedió de inmediato a labrar el acta de infracción correspondiente, retener la licencia de conducir del hombre y secuestrar el vehículo, que fue trasladado por una grúa hasta el playón municipal.

El automovilista quedó a disposición del Juzgado de Faltas provincial, donde deberá enfrentar la inhabilitación para conducir por tiempo prolongado y el pago de multas económicas.

El despliegue en el que se detectó el caso no respondió a una acción aislada, sino a una estrategia de saturación en accesos clave de la red vial. Durante el mismo operativo, los agentes controlaron más de 3.600 automóviles y motocicletas, con un saldo total de 85 casos positivos de alcoholemia registrados en esa jornada.

Este sábado a la madrugada en el barrio porteño de Almagro, un auto de aplicación colisionó contra otro vehículo que, según se presume, habría cruzado el semáforo en rojo. Producto del impacto, ambos rodados arrastraron en efecto dominó a otro que se encontraba estacionado, y éste a un contenedor de basura. Mientras que uno de los conductores debió ser hospitalizado, el presunto infractor dio positivo de alcoholemia.

Fuentes policiales consultadas por Infobae precisaron que el siniestro ocurrió alrededor de las 5:10 en el cruce de las avenidas Díaz Vélez y Medrano. Allí, por causas que aún se encuentran bajo investigación, un Fiat Cronos gris conducido por un chofer de una aplicación de viajes, que transportaba a dos pasajeros, chocó contra un Volkswagen de color negro que habría cruzado con el semáforo en rojo.

Como consecuencia del fuerte impacto, ambos vehículos barrieron a un Citroën C3 gris que estaba estacionado y a un contenedor de residuos.

Al arribar al lugar del hecho, personal del SAME atendió a cuatro personas de 31, 43, 63 y 64 años, este último el conductor que trabajaba para una app de viajes y que debió ser trasladado al Hospital Durand con politraumatismos.

Según confiaron fuentes policiales a este medio, el test de alcoholemia que se le practicó al conductor del VW Polo negro arrojó que conducía con 1,56 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l).

Este medio pudo corroborar que el VW Polo negro adeuda $142.498,50 de una multa de tránsito en CABA por exceso de velocidad. Por su parte, el Fiat Cronos acarrea cinco infracciones por un total de $569.994 (tres por exceso de velocidad, una por cruzar con el semáforo en rojo y la restante por circular por carriles o vías prohibidas (tránsito rápido, diferenciado, Metrobus).

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