
La ciclista Jilke Michielsen falleció a los 19 años a consecuencia de un cáncer de huesos. Durante su trayectoria, la deportista belga obtuvo tres títulos nacionales en categoría júnior, entre ellos el campeonato de ruta en 2022, el de contrarreloj en 2023 y la prueba ómnium en pista, también en 2022.
El impacto de la noticia llevó al presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), David Lappartient, a transmitir su pesar públicamente: “El mundo del ciclismo lamenta la pérdida de Jilke Michielsen, quien falleció a los 19 años. Su valentía y fortaleza inspiraron a muchos, más allá del ciclismo. En nombre de @UCI_cycling, extiendo mis más sentidas condolencias a su familia y seres queridos. Jilke jamás te olvidaremos».
En noviembre de 2023, había publicado una foto con su bicicleta y anunció: “Fin de mi capítulo de ciclismo. Con gran tristeza tengo que decir que las cosas están terminando temporalmente aquí para mí. Es hora de montar la prueba de tiempo más difícil y difícil de mi vida. ¡¡Tal vez nos veamos en unos años!!”.

Nueve meses más tarde, volvió a compartir una publicación en su cuenta de Instagram en la que informaba que había superado el cáncer: “Hace exactamente 9 meses, toda mi vida cambió. De una chica que vivió por sus deportes a alguien que luchó por su vida. Mis días consistieron en quimioterapia, transfusiones de sangre, cirugías, escáneres, días acostados en el sofá y mucho más. No era la vida ‘normal’ como antes. Realmente no te das cuenta de lo que te estás perdiendo hasta que ya no lo tienes. Pero después de 9 meses de sufrimiento y ver a los que me rodean sufriendo, todo lo que veo ahora son lágrimas de felicidad. Un sentimiento que nadie va a entender si no has pasado por eso. Gracias a todos los que me apoyaron tanto y especialmente gracias a mi cuerpo por seguir luchando! Ahora voy a ser capaz de escalar cada montaña aún más rápido sin el peso de ese cáncer”.
En 2025, el cáncer volvió y comenzó nuevamente con la quimio, tratamiento que no le impidió disfrutar de momentos libres y vacaciones con su familia y amigos. En febrero, compartió un posteo desgarrador: “Todo el mundo puede sentir el estrés de un resultado de escáner, se tarda días en llegar. Conversaciones que no significan nada en el camino hacia allí. Todo para distraerte de esos últimos segundos. Hasta que estés en una sala de espera y tengas que limpiarte las lágrimas. El doctor viene a buscarte pero no puedes apartar tus ojos de su cara. Empiezas a contarle cómo el dolor había disminuido en los últimos días. Pero entonces ella te saca de este sueño. ‘El cáncer ha vuelto y si quieres esto tú mismo, puedes empezar la quimioterapia otra vez. Este tratamiento es para reprimir todo, lamentablemente ya no podremos deshacernos del cáncer’. Te sientas allí durante 5 minutos sin decir nada. Increíble cómo puede ser esto, pero decidido a hacer todo lo posible para detenerlo. Se pondrá difícil, pero aprecio cada momento. Las malas hierbas no mueren”.

Michielsen comunicó el pasado 16 de abril que suspendería su tratamiento de quimioterapia debido al agotamiento físico: “Lamentablemente, ya no aguanto la quimioterapia. No he estado conteniendo comida en los últimos días y mi sangre no se recupera como esperaba. Lo único que puedo hacer es radiación. Mi cuerpo parece haber alcanzado su máximo. Por mucho que desearía que fuera diferente, todo esto está sucediendo en un tren de alta velocidad. Ojalá pare un rato”.
Antes de su muerte, la ciclista belga organizó su propio funeral, dejando en claro su deseo: “No hace falta que sea un momento triste, quiero hacer una cosa bonita para todo el mundo”.



