El Estadio BBVA de la ciudad Monterrey fue testigo de una auténtica obra de arte durante el duelo entre Rayados y los Xolos de Tijuana cuando el argentino Lucas Ocampos, vistiendo la camiseta número 7, firmó un gol de chilena que no solo hizo estallar las tribunas del Gigante de Acero, sino que de inmediato activó el debate internacional, ganándose un lugar entre las candidaturas informales al Premio Puskás y despertando inevitables comparaciones con las piruetas estelares de Cristiano Ronaldo en su época dorada con el Real Madrid.
El encuentro, correspondiente a la jornada 15 del Torneo Apertura de la Liga MX, fue una auténtica montaña rusa de emociones. El Club Tijuana sorprendió temprano poniéndose en ventaja a los 5 minutos con un tanto de Jackson Porozo. La reacción de la Pandilla llegó por la vía de su artillero belga Hugo Cuypers, quien anotó un doblete (uno de penal al 19′ y otro en el tiempo de descuento de la primera parte) para mandar a Monterrey al descanso con ventaja parcial. Sin embargo, la intensidad no bajó y Adonis Preciado igualó para la visita al iniciar el complemento.
Fue al minuto 57 cuando el libreto del partido quedó inmortalizado. Tras un avance rápido por la banda, el volante español Óliver Torres acarició el balón flotándolo con precisión milimétrica hacia el corazón del área. Ocampos, percatándose de que el envío le quedaba ligeramente atrás, se aisló de la marca, calculó la parábola en una fracción de segundo y elevó su cuerpo por los aires. Con una plasticidad impecable, conectó una chilena perfecta que metió la pelota directamente en el ángulo de la portería defendida por José Antonio Rodríguez, quien solo pudo adornar la escena con una estirada estéril.
La espectacularidad del impacto dejó atónitos a sus propios compañeros; Óliver Torres se llevó las manos a la cabeza en un gesto de absoluta incredulidad ante la magnitud de lo que acababa de asistir. Aunque la alegría local se vio recortada apenas tres minutos después cuando el propio Preciado selló el 3-3 definitivo, el resultado pasó a segundo plano frente al impacto estético de la maniobra.
La naturaleza del remate provocó una inmediata oleada de análisis en los medios deportivos especializados y las redes sociales. Los analistas no tardaron en trazar paralelismos entre la pirueta de Ocampos y la histórica chilena que Cristiano Ronaldo le anotó a la Juventus en la UEFA Champions League de 2018 vistiendo la camiseta del Real Madrid.
Más allá de la obvia coincidencia del dorsal ‘7’ en la espalda, la comparación técnica radica en el punto de impacto y la elevación. Al igual que el astro portugués en Turín, Ocampos logró despegarse del suelo con una simetría corporal asombrosa, manteniendo la pierna de apoyo completamente extendida mientras suspendía el torso horizontalmente en el aire antes del violento latigazo con la derecha. Si bien la chilena de Cristiano gozó de un escenario de máxima vitrina europea, la ejecución del argentino en el césped regiomontano igualó aquella plasticidad matemática, ganándose los elogios de la prensa internacional como “el gol del año” en el continente.
Cabe destacar que en su momento, el astro portugués se alzó con el premio al Mejor Gol de la Temporada que entrega la UEFA. Ese tanto convertido en las semifinales de la Champions League fue el más votado por los usuarios y se quedó con el galardón. Aquella edición reunió cerca 346 mil usuarios, de los cuales 200 mil consideraron que el suyo había sido el mejor tanto del año.

A sus 32 años, Lucas Ocampos está demostrando en México la jerarquía cosechada tras doce temporadas en el fútbol de élite del Viejo Continente. Surgido de las divisiones inferiores de River Plate, dio el salto a Europa en 2012 para vestir las camisetas del A. S. Mónaco y el Olympique de Marsella en Francia. Curiosamente, la afición monegasca ya conocía su idilio con las acrobacias: en sus inicios en el club del Principado, Ocampos anotó una chilena en tiempo extra que fue elegida como el Gol de la Temporada por los fanáticos franceses.
Tras breves préstamos por el Genoa y el A. C. Milan en la Serie A italiana, Ocampos alcanzó su madurez futbolística definitiva con el Sevilla F. C. en España. En el club de Nervión se convirtió en un ídolo indiscutido, disputando más de 200 partidos y conquistando en dos ocasiones la UEFA Europa League (2019-20 y 2022-23), erigiéndose como un futbolista agresivo, potente y con una notable cuota goleadora.
Su gran rendimiento europeo le abrió las puertas de la Selección Argentina absoluta conducida por Lionel Scaloni. Entre 2019 y 2023, el extremo sumó 12 apariciones oficiales con la camiseta albiceleste, registrando valiosas anotaciones en las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar. Aunque quedó a las puertas de las listas definitivas en los torneos continentales, su nombre siempre se ha mantenido en la consideración del cuerpo técnico nacional gracias a su despliegue físico y su personalidad.



