La presencia de Marisol Olmedo en los estadios de Paraguay como madrina de Guaraní ha transformado el ambiente cada vez que el equipo juega. Olmedo, figura reconocida por su lealtad al club y activa en redes sociales, provoca admiración y debate por el impacto de su participación en la hinchada y en el ámbito deportivo nacional.
Marisol Olmedo es una modelo, empresaria y ex albañil paraguaya convertida en símbolo del Club Guaraní. Su historia de vida, desde el trabajo en la construcción hasta alcanzar notoriedad como influencer y seguidora incondicional del club, genera reacciones encontradas y contribuye a debates sobre la presencia femenina en el fútbol de Paraguay y Sudamérica.
El vínculo de Olmedo con Guaraní se consolidó desde su primera aparición pública alusiva al equipo en 2015. Según popular.com.py y lacuarta.com, Olmedo defiende su identidad como “maína de Guaraní” y rechaza versiones que sugieren simpatía por otros clubes. Ella afirma: “Toda mi vida fue de Guaraní”, frase reiterada en entrevistas y que funciona como declaración central de su pasión. A pesar de que su papel no es oficial ni forma parte de la estructura directiva, el término “madrina” es adoptado tanto por la propia Olmedo como por los aficionados.
En diálogo con lacuarta.com, Olmedo detalló su disposición para apoyar a Guaraní fuera del territorio paraguayo, incluso en partidos internacionales en Chile. “Estoy preparada para apoyar a Guaraní en tierras chilenas. Espero ser bien recibida”, fue una de sus expresiones antes de asistir a la Copa Sudamericana ante Universidad de Chile. La modelo también manifestó: “Me siento muy halagada de ser conocida internacionalmente”. Estas participaciones y declaraciones refuerzan su papel como referente que acompaña al equipo en cualquier escenario.

Y no se trata de cualquier club: Guaraní tiene casi 123 años de vida, fue el primer campeón de la historia del fútbol paraguayo, logró 11 ligas y una Copa local.
El efecto Olmedo en los estadios y en los fanáticos
La llegada de Marisol Olmedo (maína de Guaraní) a los estadios genera reacciones inmediatas y diversas entre los hinchas. Su vestimenta negra y amarilla, y su interacción constante con otros aficionados, convierten cada aparición en un suceso. Selfies, saludos y entusiasmo caracterizan el ambiente en los partidos donde asiste. Su pasión incluso la ha llevado al centro del sector popular, como “líder” de los cánticos. En otras ocasiones, se la vio en los sectores de plateas.
Imágenes y videos de Olmedo alentando a Guaraní, difundidos en TikTok y Twitter/X, contribuyen a que su figura se vuelva viral y atraiga seguidores en Paraguay y fuera de sus fronteras. Su notoriedad traspasó el país cuando en Honduras varios usuarios la identificaron erróneamente como hincha de Real España, otro club con colores similares.
Las reacciones del público son variadas. Según popular.com.py, algunos hinchas celebran la “imponente figura” y el “carisma” de Olmedo, apreciando el entusiasmo que genera en los estadios. Otros, en cambio, la señalan como “una distracción para los jugadores” y cuestionan la atención mediática sobre su persona. Estos debates evidencian la tensión entre tradición y nuevas formas de participación femenina en el fútbol sudamericano.
De todos modos, la plataforma que significa tener más de 100.000 seguidores en Instagram le sirve para amplificar cada demostración de amor al Aborigen, apodo del histórico club de Paraguay.

La notoriedad de Marisol Olmedo ha estado acompañada de episodios polémicos. Uno de los más difundidos fue la acusación de maltrato animal que la involucró tras publicar imágenes montando un caballo pintado con los colores de Guaraní durante una sesión audiovisual. Según unicanal.com.py y amambaynews.com, la Dirección Nacional de Defensa Animal abrió una investigación al respecto. Olmedo respondió asegurando que utilizó “pinturas no tóxicas”, pero el hecho provocó críticas en redes sociales y reclamos de agrupaciones animalistas.
Las controversias no se limitan a la cuestión animal. Fuentes como extra.com.py documentan comentarios críticos sobre la apariencia y las intervenciones estéticas de Olmedo. Ante esos cuestionamientos, Olmedo fue contundente: “Yo amo ser como soy”, declaración con la que reivindica su derecho a decidir sobre su imagen y rechaza los estigmas impuestos.

De la construcción al estrellato: la otra cara de Olmedo
La biografía de Marisol Olmedo es, también, un relato de superación personal. Antes de ser modelo e influencer, trabajó como albañil y en la construcción a los 16 años. Ella ha relatado cómo esa experiencia fue clave para su desarrollo personal y la formación de su carácter. “Batallé para llegar hasta acá”, remarcó en una entrevista.
En 2025, Olmedo expresó a popular.com.py su alegría al iniciar la construcción de su casa propia, un hito que refleja su progreso económico. En la misma entrevista, Olmedo comentó que está “súper enfocada” en varios negocios, proyectando una imagen de empresaria que amplía sus horizontes más allá del modelaje y del ámbito deportivo.
Su exposición pública, historia de esfuerzo y actividad empresarial refuerzan su perfil como mujer multifacética. Este contraste con los estigmas habituales hacia mujeres mediáticas en el deporte le ha otorgado un papel singular en el imaginario vinculado al fútbol paraguayo.
Pese a elogios y críticas, Marisol Olmedo sigue firme en su identidad, defendiendo su derecho a ocupar espacios tradicionalmente masculinos. Su figura trasciende el episodio pasajero y redefine la participación y visibilidad femenina en los estadios, desafiando narrativas convencionales del fútbol en la región.




