Lionel Messi convirtió de penal y fue el detonante de una catarata de memes en X (ex Twitter), Instagram y WhatsApp tras el 3-0 de la selección argentina sobre Islandia en el último amistoso previo al Mundial 2026, disputado el martes en el Jordan-Hare Stadium de Auburn, Alabama. El festejo digital superó al del marcador.
La coincidencia no pasó desapercibida para nadie: en el Mundial de Rusia 2018, Messi había fallado un penal ante esa misma Islandia en el empate 1-1 que complicó la campaña argentina en el Grupo D. Ocho años después, La Pulga ingresó al campo en el minuto 69, tocó la pelota por primera vez y habilitó a Lautaro Martínez para que le cometieran la falta dentro del área. Se hizo cargo de la pena máxima y la clavó arriba a la izquierda del arquero Elías Ólafsson.
El gol fue el número 117 de Messi con la Selección Argentina y el 911 en su carrera entre clubes y selección. Pero más allá de los números, lo que encendió las redes fue el contexto: el capitán argentino llegó al amistoso con una contractura muscular que lo había alejado de las canchas varias semanas. Entró desde el banco, con el estadio de fútbol americano convertido en una caldera de casi 88.000 personas que lo ovacionaron en la entrada en calor y corearon su nombre durante todo el rato que estuvo en el césped.
La otra historia que circuló con fuerza en redes fue la del primer gol del partido, convertido por Valentín “Colo” Barco a los 7 minutos con una volea desde afuera del área. Su esposa, la influencer Yaz Jaureguy, publicó en Instagram una captura de una conversación privada en la que el jugador le había escrito horas antes del partido: “Dale que hoy hago un gol”. La respuesta de ella fue escueta: “Nunca falla”. La historia se viralizó de inmediato y se convirtió en uno de los contenidos más compartidos de la noche, .
Barco tiene historia en el fútbol grande argentino: se formó desde los 7 años en las inferiores de Boca Juniors, debutó en primera a los 16 y fue figura en la campaña que llevó al Xeneize a la final de la Copa Libertadores en 2023. Hoy milita en el Racing Club de Estrasburgo de Francia, donde consolidó una metamorfosis táctica —de lateral eléctrico a mediocampista más cerebral— que le valió el lugar en la lista de Lionel Scaloni para el Mundial. Con la camiseta albiceleste, el gol ante Islandia fue su primero en cuatro partidos y su segunda titularidad consecutiva.
El tercer tanto de la noche, el 3-0 de Thiago Almada, también generó su cuota de reacciones. La jugada fue un extracto del manual de Messi: conducción, pared con Rodrigo De Paul por la derecha y pase al medio para que Almada empujara solo. El volante, nacido en Ciudadela y criado en Fuerte Apache, se formó en Vélez Sársfield antes de recorrer Atlanta United, Botafogo y el Olympique de Lyon, hasta recalar en el Atlético de Madrid. Su vínculo con el fútbol de los grandes de Buenos Aires tomó forma recientemente: en mayo de 2026 reconoció que Boca lo llamó antes de que decidiera ir a Botafogo —“Tuve un llamado de Román, pero yo ya había tomado la decisión”—, y en los días previos al Mundial circuló con fuerza su nombre en la órbita de River Plate, aunque el propio Almada respondió con un escueto “No sé, la verdad” cuando le preguntaron al respecto.
El partido dejó además una postal que los hinchas argentinos tomaron como augurio: Messi celebró el gol de Barco desde el banco con el puño apretado, antes de ingresar y resolver el partido en 21 minutos. La Selección llega al Mundial con dos victorias en dos amistosos —2-0 a Honduras en Texas y 3-0 a Islandia en Alabama— y con su capitán recuperado. El debut ante Argelia en el Kansas City Stadium será el martes 16 de junio a las 22 (hora argentina).
LOS MEJORES MEMES QUE DEJÓ LA GOLEADA ARGENTINA ANTE ISLANDIA

















