El alero de los San Antonio Spurs, Carter Bryant, sorprendió al revelar que tras su llegada a la liga pensó que no debió inscribir su nombre en el Draft porque no se sentía listo para la NBA. La confesión, compartida en el podcast ‘Road Trippin Show’, expone la dimensión del impacto que experimentan muchos jugadores jóvenes al aterrizar en la máxima competición del baloncesto mundial.
En su primera temporada, Bryant fue seleccionado en el puesto 14 del Draft de 2025 por los San Antonio Spurs, luego de destacar como defensor en los Arizona Wildcats. El salto desde el baloncesto universitario al profesionalismo representó un cambio radical para él. Según narró el propio jugador, la diferencia de nivel se hizo evidente de inmediato: “Nunca olvidaré mi segundo día en San Antonio. Estaba entrenando cuando oí un balón rebotando. Tenemos una pequeña sala anexa reservada para tirar. Fui a ver y Devin Vassell estaba trabajando con nuestro entrenador Jimmy Baron. Y Jimmy me dijo: ‘Oh, Carter, ven aquí. Defiende a Devin’”.
El impacto de esa sesión fue definitivo. Bryant aseguró que nunca antes había visto a un jugador encestar tantos tiros a pesar de una defensa intensa. “Juro que nunca antes había visto a un ser humano encestar tantos tiros defendidos seguidos. Yo estaba defendiendo de una manera increíble. Pensaba: ‘Vale, supongo que hoy va a patearme el trasero, pero como nunca he hecho esto antes, voy a entrar y jugar con intensidad’”, relató el alero, quien afirmó que Devin Vassell anotó cerca de 18 tiros consecutivos sobre su marca. El propio Bryant admitió: “No debí inscribir mi nombre al Draft. No estoy listo para estar aquí. Esto es grave. No pertenezco a este lugar”, recordó.
La experiencia no se limitó a un solo entrenamiento. A lo largo de la temporada, Bryant debió enfrentarse a la exigencia de competir contra jugadores experimentados. En otra ocasión, según relató en el mismo podcast, le tocó medirse con Kelly Olynyk, pívot canadiense con 13 temporadas en la NBA. El joven alero confesó que desconocía el verdadero nivel del veterano hasta tenerlo como rival directo en las prácticas: “Estás jugando contra veteranos, y no sabía que Kelly Olynyk era tan bueno. Ya sabía que era muy bueno. Tuvo grandes partidos a lo largo de su carrera con Boston, Toronto y Utah. Es un jugador fantástico”, describió Bryant.
El aprendizaje a manos de Olynyk fue duro. “Cuando te digo que la atrapaba en el poste, yo no tenía ni idea de lo que pasaba. Realizaba stepbacks a una pierna, hacía una finta y luego anotaba a tablero. Se divertía a mi costa. Tenía a todos los entrenadores encima. Me decían: ‘Oye, se supone que eres un defensor. Parece que no tengas nada que hacer aquí’”, relató el ex jugador universitario. La confianza de Bryant se vio resentida durante esas primeras semanas, según reconoció en la misma entrevista.
A pesar de los reveses iniciales, Carter Bryant logró mantenerse en la rotación de los Spurs bajo la dirección de Mitch Johnson. Durante la temporada regular, promedió 11,5 minutos en 71 partidos, con un aporte de 4,2 puntos y 2,5 rebotes por partido. El medio especializado destacó que, aunque su participación en los Playoffs fue más limitada conforme el equipo avanzó hacia las Finales, la organización valoró su esfuerzo y capacidad para sobreponerse a las dificultades.
La historia de Bryant refleja el desafío que enfrentan los novatos en la NBA, donde la adaptación al ritmo y a la exigencia de la liga requiere tiempo y fortaleza mental. Sus declaraciones ofrecen una visión honesta sobre el proceso de transición de los jugadores jóvenes, quienes deben aprender de los errores y aprovechar las oportunidades que brinda la competencia al más alto nivel.



