Simone Biles habló a corazón abierto de los problemas que sufrió: “Lo mental es casi más importante que lo físico”

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Simone Biles habló de su lado más personal (Reuters)

La gimnasta estadounidense Simone Biles ha situado dos prioridades en su vida tras cumplir 29 años: la salud mental y el deseo de convertirse en madre en los próximos años. En una entrevista exclusiva con la revista Elle, la atleta más laureada de la gimnasia moderna compartió que su objetivo fundamental ahora es formar una familia, al tiempo que mantiene su compromiso con la visibilización de los problemas de salud mental en el deporte de alto rendimiento. Biles explicó que “en un par de años, espero que podamos empezar a tener hijos. Creo que es el plan más importante”.

La conversación con Elle ofrece un recorrido por la trayectoria personal y deportiva de Biles, desde sus primeros años en hogares de acogida hasta su consolidación como referente internacional. La gimnasta, casada desde 2023 con el jugador de fútbol americano Jonathan Owens, no descarta participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, aunque no precisa si lo hará como atleta o desde otro rol vinculado a la disciplina. Para la deportista, el futuro inmediato no se define por los logros en la competición, sino por su bienestar personal: “No hago planes a largo plazo, pero en un par de años, espero que podamos empezar a tener hijos”.

La salud mental ocupa un lugar central en el discurso de Biles tras los episodios vividos en Tokio 2021, cuando debió retirarse de la competencia olímpica para recibir atención psicológica luego de experimentar bloqueos y síntomas de estrés agudo. En sus palabras, ese momento marcó un punto de inflexión: “Después de Tokio, que fue un momento crucial en mi carrera, me sentí muy fuerte y con mucho coraje. Creo que ese fue un punto de inflexión por dos motivos: uno, para buscar la ayuda psicológica que me merecía, y dos, para hacer un regreso aún mejor. Así que, sí, me identifico”. La gimnasta relató que ya había detectado señales de alarma antes de los Juegos, pero la falta de tiempo le impidió actuar de inmediato: “Sabía que tenía que buscar ayuda, pero no disponía de tiempo. Pronto entendí que la cabeza es tan importante como el entrenamiento”.

Simone Biles sorprendió al mundo del deporte durante su presencia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (AFP)

Desde entonces, Biles ha mantenido un proceso de terapia y ha elegido convertirse en una voz pública en defensa de la salud mental, tanto dentro como fuera del ámbito deportivo. “Ahora que no compito, tengo algo más tiempo, y me estoy centrando en cuidar mi cuerpo y mi salud mental. Y también estoy muy enfocada en dar visibilidad a la gimnasia, que es útil y bonito, y apoyando a deportistas que han pasado por situaciones similares a la mía, para servirles de guía y ayudarles a volver a la competición y lograr grandes cosas”, afirmó en el diálogo con Elle.

En esa misma línea, promueve la importancia de verbalizar lo que se experimenta y buscar apoyo: “Intento enseñarles a expresar lo que piensan y lo que están pasando. Les digo: ‘Sigue tu instinto y habla con una persona en la que confíes para que te pueda ayudar’. A veces nos olvidamos de que cuidar la salud mental y entrenar van de la mano”.

La deportista subrayó la relevancia de la terapia en su proceso de recuperación y equilibrio personal: “La terapia, por supuesto, porque es lo que ha favorecido que vuelva a la pista de competición y le debo mucho. Mi círculo más cercano, mi familia y mis amigos, que siempre me apoyan. Y encontrar cosas que me gustan fuera de la gimnasia, porque en la élite estamos tan metidos en el deporte que necesitamos buscar lo que nos gusta fuera de él para llenarnos también por dentro”.

Simone Biles expresó su deseo de formar una familia

El deseo de maternidad se conecta también con los desafíos de género en la élite deportiva. “Cuando empezamos a tener hijos, resulta un poco más difícil, pero hemos demostrado que podemos volver tras la maternidad y alcanzar grandes éxitos”, sostuvo la atleta, quien considera que la maternidad no debe ser vista como un obstáculo definitivo para la carrera deportiva. En torno a las presiones externas, Biles reconoció que aprendió a gestionarlas a través de la búsqueda de ayuda profesional y el desarrollo de herramientas internas.

La gimnasta mantiene una relación activa con la gimnasia, tanto por su vínculo familiar como por su labor de mentora a deportistas jóvenes. Además, lidera proyectos gastronómicos y participa como embajadora de iniciativas sociales, reafirmando su compromiso con la transformación positiva a través del deporte. “Como dijo Mandela, el deporte tiene el poder de cambiar el mundo, y hemos sido testigos, de primera mano, de que eso es cierto. Sobre todo, en eventos como los Juegos Olímpicos o los Mundiales, la gente se une y reina la paz, olvidándonos de nuestras diferencias. Es realmente emocionante”, reflexionó en diálogo con Elle.

En el plano personal, Simone Biles destacó que su mayor satisfacción proviene de los momentos compartidos en casa con su familia y sus mascotas, así como de la cocina, una tradición heredada de su madre. Aseguró que se siente satisfecha con su reflejo en el espejo: “Me encanta la Simone que veo en el espejo. Ha pasado y ha superado muchas dificultades, pero ha logrado cosas aún más grandes”.

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