
Continúa la novela en la estratégica comisión de Acuerdos del Senado, tras el deceso de su ex presidente y ex legislador libertario Juan Carlos Pagotto (La Rioja), y los posteriores e insistentes llamados que generaron un fuerte desagrado en bloques dialoguistas. Los aliados, aún molestos con la agilidad con la que la Casa Rosada quiso ocupar dicho sitial, busca posponer la definición del manejo y dejar comienzos de 2027 al vice de la misma, el radical Maximiliano Abad (Buenos Aires).
“Puede funcionar perfectamente y Abad siempre fue serio. Además, tiene buena relación con la mayoría de acá y, también, hacia afuera. Si me preguntaras a mí, lo dejaría hasta el año próximo. Después, vemos. Fue un papelón lo que hicieron algunos oficialistas cuando murió Pagotto. Una falta de respeto total”, sentenció un senador de peso a Infobae. Coincidieron desde la jefatura de una bancada provincial ante la consulta de este medio.
Tras la partida de Pagotto varios legisladores reconocieron, con profundo malestar, los mensajes que llegaron desde un sector del mileísmo para anunciar muy rápido que la conducción de la comisión, por donde pasan todos pliegos judiciales, más ascensos diplomáticos y militares, iría para la karinista -y leal a los Menem- Nadia Márquez, quien ya integra Acuerdos y que, en paralelo, encabeza Legislación General.
Si bien es cierto que La Libertad Avanza es uno de los espacios más numerosos en la Cámara alta -junto al kirchnerismo- y la lógica política marca que le correspondería mantener el liderazgo, el vacío de dialoguistas en la última audiencia pública no sólo llamó la atención, sino que expuso un inconveniente para el oficialismo por querer ocupar un cargo a horas de una tragedia. Por el momento, no hay convocatoria a un nuevo convite.
Los faltazos más notorios de ese día fueron los de las tucumanas Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, pese a formar parte de distintos bloques que responden al gobernador, Osvaldo Jaldo, por momentos cercano al Ejecutivo. Ambas legisladoras estaban presentes en la “Casa” -como corroboró ese día Infobae– y decidieron no asistir.

Mismo caso el de la radical bullrrichista Carolina Losada (Santa Fe), a quien vinculan -al menos, de manera indirecta- desde un par de despachos libertarios con semi escraches -de baja estofa- por la oposición al proyecto que eleva penas ante falsas denuncias, su verdadera obsesión. El material se encuentra en redes sociales.
Previo a los telefonazos de la discordia, los movimientos a seguir eran los siguientes, según confió el propio oficialismo: que el rionegrino Enzo Fullone reemplazara a Pagotto como integrante; que Márquez, ya en la comisión, fuera votada titular; y que la neuquina cediera el comando de Legislación General a su colega Juan Cruz Godoy (Chaco).
Atado al pésimo clima que generaron los incómodos requerimientos, otros dialoguistas aprovecharon para recordar la probation aceptada por Márquez años atrás. Como la provincia tiene una estricta ley de Ficha Limpia, no puede ser allí candidata, aunque sí a nivel nacional. Atar eso a un futuro manejo de la comisión donde se debaten -incluso- los pliegos de la Corte Suprema no colabora. Desde Balcarce 50 y Diputados es defendida por responder, a rajatabla, las órdenes emitidas.
Mientras se aguarda una definición del asunto, el Senado encarará una semana en la que se analizará si se sesiona el jueves o si se demora, una vez más, el aterrizaje de legisladores en el recinto. Hay dos temas que pican en punta: la iniciativa sobre huella de carbono -los serpenteantes misioneros Carlos Arce y Elizabeth Rojas Decut lograron congeniar con la salteña Flavia Royón– y el tratado de patentes firmado el siglo pasado, que incluye el -generoso- guiño a laboratorios locales aprobado por Diputados semanas atrás.
Las ganas de sesionar podrían concretarse debido a que ya hay varios anotados para ir a las elecciones de medio término en los Estados Unidos -inicios de noviembre-, una invitación que nadie quiere perderse para sumar millas y “analizar”, in situ, los comicios norteamericanos. Allá se vota en día laboral -martes- y con un sistema distinto al argentino.



