“Cristina es una gran candidata”, ironizó ante Infobae una fuente de Gobierno, horas después de que la dos veces presidenta hiciera pública una carta en la que defendió su inocencia tras la condena en la causa Vialidad, denunció una supuesta proscripción política y anunció que presentará el caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU).
En línea con un argumento que el presidente Javier Milei suele repetir, la Casa Rosada se cuidó de inmiscuirse en la causa judicial, pero aseguró que la habilitación para que la exvicepresidenta compita no perjudicaría a La Libertad Avanza en la carrera por la reelección del mandatario en 2027.
“Nos conviene no interferir con la justicia porque de hacerlo, especulando por una cosa u otra, quedamos involucrados directa o indirectamente. Que la Justicia defina y políticamente nos prepararemos para lo que sea, con el hecho consumado. No operamos ni a favor ni en contra”, planteó ante este medio un referente territorial libertario.
En la administración oficialista entienden que Cristina Kirchner conserva un alto nivel de rechazo e incluso la definen como “el cuco”. Por eso creen que una eventual habilitación para competir en los próximos comicios presidenciales —una posibilidad que hoy no consideran factible, pese al reclamo de un sector del peronismo— podría resultar funcional al oficialismo, aunque aclaran que “no motorizarán” ningún escenario. Sin embargo, luego de que la defensa de CFK brindara una conferencia para pedir suspender la inhabilitación a ejercer cargos públicos, otros funcionarios ni siquiera contemplan ese escenario.

Al mismo tiempo, hay quienes creen que el planteo de la titular del Partido Justicialista no prosperará, y consideran que su accionar impacta directamente en la interna peronista, que parecería no encontrar pronta resolución, en particular en la tribu que lidera el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. “Al que peor le cae esto es a Kicillof. Ella no lo odia a Milei, lo odia a Axel”, sostuvo un funcionario al respecto.
“Es una discusión abstracta. No está habilitada ni lo estará. Está presa”, replicó otro interlocutor que transita a diario la Casa Rosada en referencia a la exvicepresidenta que cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad.
En Balcarce 50 creen que el peronismo no kirchnerista prefiere que Cristina Kirchner permanezca inhabilitada para dar curso a la reorganización del espacio y a la aparición de nuevas representaciones. “Ni el propio peronismo quiere que esté habilitada. Los que quieren reformar al partido y que surja una nueva alternativa no la quieren más que presa y que no pueda competir porque impide la renovación”, leen en las filas violetas.
Por estos días, en el oficialismo no ven factible que el principal partido opositor logre saldar las diferencias que fragmentaron la unidad y vaticinan que se materializarán incluso durante el proceso electoral. “Las diferencias entre Kicillof, Máximo y Cristina hoy son irreconciliables. No van a acordar”, sostuvo un funcionario ante este medio.

En ese diagnóstico también advierten cambios en el comportamiento del electorado kirchnerista. “Hay una metamorfosis en el voto K, que se acerca más a Bregman y los que son por derecha podrían mutar a Milei. Habrá que ver”, plantearon desde uno de los campamentos violetas. “El problema del PJ es que solo tiene para ofrecer el pasado por delante. Axel representa eso. Hoy es el que más mide en el PJ y aún así no gana”, aportó además otra fuente libertaria.
Por su parte, desde la mesa chica de Milei consideran que el Gobierno podría tensionar la coexistencia peronista si el Congreso aprueba la eliminación o eventualmente la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), incluida en la reforma electoral. Suprimida la herramienta ordenadora, garantizan que las diferencias en el PJ se multiplicarían, lo que daría lugar a un debate más encarnizado por las candidaturas.
“El problema son los incentivos. El diseño institucional puja para un lado o para el otro: si logramos bajar las PASO hay incentivos para que se maten”, expresaron.
A más de un año de la elección, en La Libertad Avanza creen que solo la irrupción de un candidato “blando”, en una eventual segunda vuelta, podría complicar los planes de la administración libertaria, que ya activó el operativo reelección de Milei. “Hoy ese candidato no existe”, celebran.



