
Mientras los focos están puestos en la Cámara de Diputados de la Nación por lo que pueda llegar a pasar con el Decreto 70/2023, en los pasillos del Senado hay un tema que parece tabú a esta altura: la reforma electoral.
El debate está paralizado en el Congreso de la Nación y la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, optó por dejar en manos de la Casa Rosada las chances de avanzar con el tema.
“Santilli —el jefe de Gabinete— estuvo en Francia con los gobernadores, es quien se junta con ellos, que son los que les tienen que dar las órdenes a los senadores. Que él se encargue de juntar los votos y, en todo caso, Patricia se encarga de los ‘sueltos’ —los senadores que no son del peronismo y que no tienen su terminal política en el jefe del estado provincial—”, advirtieron desde el entorno de la exministra de Seguridad.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita reunir 37 votos para aprobar la iniciativa, lo que implica sumar al menos 16 apoyos de otros bloques. Por ese motivo, la Cámara Alta permanece con actividad limitada desde hace semanas, a la espera de que avancen los acuerdos políticos.
El pasado 15 de septiembre fue la última reunión de comisión respecto de este proyecto de ley y, tras cuatro meses sin reunirse, el Gobierno insistió en que no plantea otra cosa que la eliminación de las PASO y en que, además, Ficha Limpia se discuta dentro de la misma ley. Los aliados, en cambio, siguen pensando en un proceso de suspensión de las PASO y en que el proyecto de ley que establece restricciones para posibles candidatos con causas penales se debata en forma separada.
“Hace una semana y media que fueron a París y no solo no hay un adelanto en la conversación, sino que no hay ni un gesto al respecto”, explicaron.
En medio de esto, el problema que tiene el bloque de LLA para convencer a sus socios de que lo acompañen presenta varios frentes. El primero es que los gobernadores no parecen confiar en la palabra del oficialismo de no plantar candidatos en las provincias que les compitan directamente. “No hay una sola señal que indique que van a cumplir, el caso de Catalán es el mejor ejemplo”, explicó un senador radical que no adelanta qué va a hacer.
El senador de la UCR se refiere a Lisandro Catalán, exvicejefe de Gabinete, que ya se lanzó en Tucumán, provincia en la que el gobernador peronista Osvaldo Jaldo rompió con el peronismo en el Congreso y acompañó a La Libertad Avanza en las votaciones. “Si hay una provincia en la que se esperaba que esto no sucediera, era Tucumán”, agregó.
Ahora se espera una ronda de encuentros “mano a mano” entre Santilli y los gobernadores, en especial los radicales, donde siete de los diez senadores del bloque responden a los ejecutivos de sus provincias. Cada uno tiene sus reclamos, que van desde obras y apoyo financiero hasta el posible candidato que los suceda. Ese es el caso de Alfredo Cornejo, de Mendoza, que no tiene reelección. Los libertarios proponen a Luis Petri, un radical hoy en el bloque libertario que está enfrentado con Cornejo.
El Congreso espera a la Casa Rosada. Bullrich espera a Santilli y la oposición juega con los tiempos. La Justicia Electoral avisó que los plazos se consumen, y a La Libertad Avanza solo pareciera quedarle el Presupuesto para poner algo sobre la mesa de negociación. Por ahora, las PASO siguen siendo tabú.



