
El reclamo de las provincias del norte para obtener una compensación por las altas temperaturas avanzó esta semana con un acuerdo entre cinco gobernadores y funcionarios del gobierno nacional. La negociación apunta a crear un esquema de subsidios para las zonas cálidas y muy cálidas, en un sistema energético que durante años contempló beneficios para las regiones de bajas temperaturas pero no para los hogares que enfrentan veranos extremos.
El acuerdo se alcanzó el martes en el Ministerio de Economía, durante una reunión de la que participaron el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; la secretaria de Energía, María Tettamanti; y el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González. Por las provincias estuvieron los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; Catamarca, Chaco, Corrientes y Jujuy. La Rioja participó mediante sus equipos técnicos.
La propuesta establece que el consumo eléctrico subsidiado en las zonas consideradas muy cálidas pase de 300 a 550 kWh, mientras que en las zonas cálidas aumente de 150 a 300 kWh. La aplicación está prevista para los meses de noviembre a abril, cuando el uso de electricidad aumenta por las altas temperaturas y el funcionamiento de equipos de refrigeración.
Según explicó Sáenz, el descuento podría cubrir entre el 50% y el 80% del costo de la electricidad, dependiendo de la categoría climática.
“El beneficio es subsidiar parte de la electricidad. Estamos hablando de entre un 50 y un 80%, dependiendo de si son zonas cálidas o muy cálidas”, explicó el gobernador salteño en diálogo con Infobae.
La discusión tiene como antecedente el régimen de zonas frías, que establece descuentos sobre el consumo de gas para usuarios de distintas provincias del centro y sur del país. Ese sistema se financia mediante un cargo que pagan los usuarios del servicio eléctrico de todo el país, incluidos los habitantes del norte.
El planteo de los gobernadores es incorporar al esquema energético una compensación para quienes viven en regiones donde el principal impacto climático no está relacionado con las bajas temperaturas sino con el calor.
Salta ya aplica un beneficio similar
Salta utiliza desde 2023 un régimen provincial de Bonificación de Tarifa para Zonas Cálidas. El programa alcanza a unas 106.000 familias y se financia con recursos del Tesoro provincial.
Durante el último verano, el costo fue de aproximadamente $1.800 millones mensuales, según los datos aportados por la administración salteña. El desembolso anual ronda los $9.000 millones.
El planteo de Sáenz en la negociación nacional busca ampliar la cobertura a unas 140.000 familias de los departamentos de Rivadavia, Orán, San Martín, Anta, General Güemes, Metán, Rosario de la Frontera y La Candelaria.
El gobernador vinculó el reclamo con una discusión que, según señaló, lleva varios años y que involucró a distintas administraciones provinciales y legisladores del norte.
“Lo venimos peleando hace muchísimo tiempo: gobernadores anteriores, diputados y senadores anteriores. Esto es como la coparticipación, que no se resuelve desde el 94. Y me parece que esto puede poner un poquito de justicia”, afirmó.
Sáenz también cuestionó el esquema actual de distribución de los beneficios energéticos.
“El país está dividido en tres partes: el norte, el centro y el sur. Y realmente es un país injusto, porque el Norte viene subsidiando desde hace muchos años a las zonas frías. No digo que esté mal ni que esté bien: digo que es un análisis que tenemos que hacer.”
Una resolución primero y una ley después
Uno de los puntos que todavía debe definirse es el mecanismo jurídico que permitirá aplicar el nuevo esquema. La intención expresada durante la negociación es que una resolución de la Secretaría de Energía permita ponerlo en marcha y que posteriormente una ley establezca un marco de mayor permanencia.
La cuestión es relevante para las provincias porque, según Sáenz, los antecedentes de medidas similares muestran que algunos beneficios tuvieron una duración limitada.
“Lo que logramos es ponernos de acuerdo en que esto hay que resolverlo: a través de una resolución, de una ley o de un decreto, pero con algo que le dé continuidad en el tiempo. No sirve de nada sacar una resolución por un tiempo y que después volvamos a estar igual”, sostuvo.
En principio, la resolución permitiría aplicar el beneficio durante el próximo período de altas temperaturas. Después, el Gobierno y las provincias deberían avanzar en el Congreso con una norma que establezca el régimen.
El reclamo norteño quedó además vinculado con el debate legislativo sobre el régimen de zonas frías. El proyecto obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el 20 de mayo y llegó al Senado dos días después, donde quedó sin tratamiento durante casi tres meses.
Para Sáenz, el eventual subsidio no debería quedar asociado a los gobiernos provinciales sino a los usuarios que recibirían el descuento.
“No es un subsidio al gobernador de Salta, ni al de La Rioja, ni al de Chaco. Es un subsidio para la gente que lo vive, independientemente de que el usuario sea libertario, peronista o radical. Es un reclamo de toda la vida, porque los calores en el Norte son muy fuertes”, agregó.



