
Las últimas reuniones entre La Libertad Avanza y el PRO para iniciar las negociaciones por una alianza electoral renovaron los interrogantes sobre el destino de la UCR, en especial en la provincia de Buenos Aires, donde se estima que Diego Santilli será el candidato opositor. Si bien el partido centenario bonaerense acaba de resolver su interna con la asunción de un nuevo presidente, las diferencias sobre la estrategia electoral se mantienen. Una elección polarizada los vuelve a poner ante el escenario de definir si irán con Javier Milei o con el peronismo de Axel Kicillof, una opción que para muchos implica aliarse con el kirchnerismo.
“Para poder acordar, primero hay que reforzar la identidad y ganar competitividad. Solo podremos construir un acuerdo si primero tenemos peso propio”, fueron las palabras de Emiliano Balbín el día que asumió como presidente del partido bonaerense, en un acto en el Club Atenas. Ese día se terminó, al menos públicamente, la dura interna que enfrentó a Maximiliano Abad con Evolución, el espacio que a nivel nacional lidera Martín Lousteau. Solo un sector decidió no acordar y lanzaron “Construir”, referenciado con Miguel Fernández.
Todos los radicales consultados sobre qué harán en las elecciones de 2027 responden lo mismo: “Estamos reconstruyendo el partido en toda la provincia”. Aseguran que tendrán candidatos a intendente en los 135 municipios y hasta prometen un candidato a gobernador. Pero en las conversaciones privadas, donde el escenario político los obliga a elegir un bando, aparecen las diferencias. “No veo a la UCR haciendo una sola cosa”, confesó un correligionario bonaerense al reconocer que será difícil que el partido logre acordar una política de alianzas unificada.

Evolución tiene a Pablo Domenichini como referente bonaerense y fue, además, uno de los principales impulsores de la avenida del medio en las legislativas del año pasado bajo el nombre Somos Buenos Aires, espacio que no logró hacer pie en la polarización. Su sector todavía se ilusiona con la posibilidad de tener una alternativa de centro. Esa ilusión crece cuando las encuestas muestran las dificultades de Milei para reelegir y la danza de outsiders que se animan a coquetear con la posibilidad de ser candidatos.
Pero la elección bonaerense, donde no hay ballotage, lleva a parte de la oposición a plantear la necesidad de unificarse para poder imponerse ante la oferta que presente Kicillof. “En Evolución tenemos una certeza, que es dónde no vamos a estar”, aclaran en alusión a La Libertad Avanza. De hecho, es una convicción que los acerca con Construir, el sector del radicalismo que no acordó con ellos la renovación de autoridades. Podría darse la paradoja de que sí lo hagan para las elecciones del año que viene. ¿Con el peronismo? No lo descartan.
“¿Y qué les van a dar los peronistas? ¿Cuánto valen si en la última elección sacaron 5 puntos?”, cuestionan desde el otro lado del radicalismo bonaerense. Son los referenciados con Abad, quien puso a Balbín como presidente del partido. Dicen que no recibieron ningún llamado de Sebastián Pareja ni de Diego Santilli, pero están convencidos de que el adversario de la UCR es el peronismo y que ningún intendente va a querer aliarse con Kicillof.

“En cuanto se defina que Santilli es el candidato del Gobierno, se lleva el 90% de los intendentes”, sentencian. No lo dicen como un panorama alentador, todo lo contrario. Creen que la mejor estrategia es darle musculatura al partido para dar pelea a la hora de establecer una alianza que, según estiman, será entre diciembre y enero. “Va a ser una definición institucional”, aclaran. La aclaración está relacionada con lo que pasó el año pasado también. Cada sector acordó por separado y el sello de la UCR no apareció en la elección por primera vez en la historia desde el regreso de la democracia.
¿Tendrán un candidato a gobernador? El único que se mueve como tal es Pablo Juliano, el diputado que llegó al Congreso de la mano de Facundo Manes y cuya banca vence el próximo año. En los últimos meses levantó su perfil mediático con un fuerte discurso opositor. También se acercó a Construir, el espacio de Miguel Fernández con representación en el interior de la provincia. Profundizó su presencia en las redes sociales y sus recorridas con vecinos.
Los más experimentados en armados electorales creen que su estrategia es errada. Insisten en que ser críticos de Milei no es una idea que se corresponda con su electorado. Además, son escépticos respecto de que Juliano pueda conseguir candidatos a intendente en todos los municipios y, con menos chances, un candidato a gobernador. Un dato no menor es que los cinco gobernadores de la UCR coinciden con el diagnóstico: en el interior, el adversario es el peronismo. Si bien no hay confirmación de una alianza con Milei, se espera que al menos haya un pacto que no ponga en peligro la reelección local ni la elección presidencial.



