En un mercado de wearables saturado de notificaciones y pantallas que demandan nuestra atención constante, Garmin (que tiene toda una línea de relojes deportivos) se sumó a una nueva tendencia con el lanzamiento de la CIRQA Smart Band, una pulsera deportiva sin pantalla que compite con la Fitbit Air, la Helio Strap de Amazfit o la Whoop 5.0, entre otras.
Lanzada globalmente el 24 de julio a un precio de 199,99 dólares en EE.UU., esta pulsera (que ya se vende en nuestro país a 418.499,10 pesos) prescinde de una pantalla tradicional para apostar por un diseño minimalista que fomenta la atención plena en nuestro entorno y reduce las distracciones cotidianas.
La CIRQA es un dispositivo muy liviano, cubierto de tela y diseñado para el uso continuo. Puede llevarse tanto en la muñeca como en el brazo o bíceps, y gracias a que no tiene pantalla logra una autonomía de hasta 10 días, completando su carga en unos 90 minutos. Además, cuenta con resistencia al agua de 5 ATM (soporta presiones equivalentes a 50 metros de profundidad).

Su interfaz física consta de un único botón físico y un discreto LED de estado que cambia de color según la actividad (morado para vinculación, verde al iniciar una práctica y naranja al transmitir datos de pulso).
A nivel de sensores, incluye un monitor de frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno en sangre (Pulse Ox), temperatura cutánea y la métrica de energía Body Battery. Durante la noche, ofrece un análisis completo de las fases del sueño, respiración, siestas y variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV). Para los entrenamientos, la pulsera soporta más de 80 perfiles deportivos. Al no poseer GPS integrado, utiliza el GPS conectado del smartphone para registrar las rutas con exactitud.
Su mayor virtud frente a otros dispositivos es que no obliga a pagar una suscripción para visualizar las métricas principales de salud en la app Garmin Connect. No obstante, sí existe un plan de suscripción opcional llamado Garmin Connect+ que añade Active Intelligence (análisis de datos con IA) y reportes de nutrición.
La Cirqa apunta a usuarios que desean monitorear su salud 24/7 de forma pasiva, deportistas que buscan reducir el tiempo de pantalla y ciclistas que ya utilizan computadoras de ciclismo Garmin Edge y quieren registrar su recuperación diaria sin duplicar dispositivos en la muñeca.
La CIRQA dosifica la energía de su sensor de pulso manteniéndolo a baja potencia fuera de los entrenamientos, a diferencia de Whoop o Fitbit que graban segundo a segundo todo el día, lo que a veces dificulta recuperar datos de ritmo cardíaco si la pulsera no detecta automáticamente un inicio de actividad.



