
La investigación por el parricidio ocurrido el pasado 21 de marzo en Villa Gobernador Gálvez en la provincia de Santa Fe continúa generando conmoción en la comunidad y profundizando el debate sobre la responsabilidad penal de los menores. Ahora, la madre de la víctima lamentó: “Este asesino no es mi nieto, lo destierro de mi familia”.
El caso involucra a un adolescente de 15 años, identificado como L. A., acusado de asesinar de un disparo en la nuca a su madre, la policía federal Rosalía Yamila La Roza.
En una reciente audiencia informativa, el juez Estanislao Surraco dispuso la prórroga de la medida que mantiene al joven alojado en un centro especial fuera del departamento Rosario y ordenó que sea evaluado por una junta de salud mental.
El entorno familiar de la víctima expresó el profundo dolor y el desconcierto que atraviesan desde el crimen. Rosa, madre de la agente asesinada y abuela del adolescente imputado, manifestó su indignación y desamparo ante la cobertura legal que protege al menor de edad, al tiempo que reclamó mayor transparencia en el proceso. “La estamos pasando horrible. Hoy tuvimos otra audiencia. Con el hecho de que es menor por poco me van a decir ‘andá a darle la leche en la cama’. Este delincuente asesino no es mi nieto. Lo destierro de mi familia. ¿Qué, porque tiene 15 años, tiene derecho a matar a su madre?”, declaró la mujer en diálogo con De 12 a 14 (El Tres).
Según informó el portal Rosario3, durante la audiencia informativa, el juez Surraco resolvió prorrogar la disposición que mantiene al acusado fuera del área de influencia directa de la familia y de posibles situaciones de riesgo. La medida establece que L. A. permanezca alojado en un centro especial fuera del departamento Rosario, mientras avanza la investigación judicial. Además, se dispuso que el joven sea examinado por una junta de salud mental, con el objetivo de determinar su estado psicológico y su nivel de comprensión de los hechos.
Este caso reaviva el debate sobre la imputabilidad de los menores en delitos graves y sobre los protocolos de seguimiento y contención en situaciones familiares conflictivas. Según se informó, el adolescente permanecerá bajo custodia preventiva hasta que la junta médica presente un informe concluyente sobre su estado mental, lo que podría influir en la determinación de su responsabilidad penal.

Rosa también aprovechó la oportunidad para recordar a la víctima: “Mi hija era una madre impecable. No se merecía morir en manos de este pibito. Estamos destrozados. Tenía siete hijos, ahora me quedan seis. No sé cuánto tiempo más lo van a tener en un lugar preservado. A nosotros nos dicen que no podemos hablar, que está todo en secreto. Me cansé del secreto. Soy la mamá, perdí a mi hija en manos de este chico, no me voy a callar más”.
De acuerdo a los testimonios recabados, la situación familiar presentaba signos de deterioro en los meses previos al hecho. La abuela del adolescente explicó que la víctima había buscado ayuda y contención para su hijo desde hacía tiempo. “Su madre buscó ponerle límites porque se le estaba escapando de las manos. Villa Gobernador Gálvez es grande y chico a la vez. Él odió a su madre. Mi hija pidió auxilio hace seis meses, cuando terminaron las clases y él se llevó materias. Un mes antes de que la matara, ella lo llevó a Mar del Plata con su novia, también menor, las primas, con tal de darle una contención. No sabía qué más hacer”, afirmó Rosa.
La familia de la víctima reclama mayor claridad en torno al proceso judicial y cuestiona el trato diferencial que, consideran, recibe el menor acusado por su edad. La abuela de L. A. expresó su rechazo a cualquier justificación basada en la minoría de edad y reiteró su decisión de desvincularlo del núcleo familiar. El entorno de Rosalía Yamila La Roza exige respuestas sobre los plazos y condiciones en que se mantendrá la medida de alojamiento especial, y demanda avances en la investigación.



