Las críticas públicas de Lisandro Martínez contra la dirigencia del Manchester United abrieron una grieta que, pocas semanas después, ya tiene consecuencias concretas en el mercado de pases europeo. Según informó Sky Sports, el Barcelona monitorea la situación contractual del defensor argentino y evalúa la posibilidad de incorporarlo de manera gratuita en junio de 2027, cuando su vínculo con los Diablos Rojos llegue a su fin.
El interés del conjunto catalán no surgió en el vacío. Tras la derrota del United por 2-0 ante el Atlético de Madrid en la segunda fecha de la fase de liga de la Champions League, disputada el 13 de octubre en el estadio Metropolitano, el campeón del mundo con la selección argentina protagonizó un descargo que sacudió los cimientos del club. En declaraciones a Amazon Prime y CBS Sports, Martínez apuntó sin rodeos contra el director de fútbol Jason Wilcox y cuestionó la falta de inversión durante el último mercado de transferencias, en el que el United desembolsó apenas 150 millones de libras, una cifra inferior a la de sus principales rivales de la Premier League.
“Tengo que controlarme mucho, pero a veces es un reflejo del espejo de cómo está nuestro club en este momento”, expresó el zaguero de 28 años, que no se limitó a señalar al área deportiva sino que, con gestos elocuentes —miró y apuntó hacia arriba, donde se ubican los palcos directivos—, dejó en claro que su frustración iba dirigida a quienes toman las decisiones institucionales. “Espero más, al cien por ciento. Espero más de nuestro director deportivo. Tengo que ser sincero”, agregó.
El defensor también salió en defensa del entrenador Michael Carrick, sobre quien se acumulaba la presión tras ganar apenas uno de sus últimos siete partidos al frente del equipo. “No se puede estar cambiando, cambiando y cambiando de entrenador. ¿Qué pasa con otras áreas?”, lanzó Martínez, en una clara alusión a la estructura directiva del club. La postura del argentino dividió opiniones dentro del universo del United: mientras buena parte de los hinchas compartía su diagnóstico, el exdelantero y ídolo del club Wayne Rooney lo criticó con dureza al considerar que “le faltó el respeto a sus compañeros” y que su actitud no contribuía a mejorar el clima en el vestuario.
El pedido de disculpas y la sustitución que encendió más alarmas
Dos días más tarde, Martínez publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que matizó sus dichos y reconoció que la frustración lo llevó a expresarse “en un momento y lugar que tal vez no fueron los adecuados”. El defensor reveló que mantuvo una reunión con directivos del club y con Carrick y aseguró que la situación estaba “superada”. Sin embargo, las señales que se sucedieron en los días posteriores indicaron lo contrario.
En el siguiente compromiso del Manchester United, un empate ante el Leeds por la Premier League disputado el 18 de octubre en Elland Road, el argentino fue titular pero no reapareció para el segundo tiempo. Carrick explicó que el defensor sintió una molestia en el muslo. Lo cierto es que Martínez no fue convocado para el partido siguiente del equipo contra el Como de Nico Paz por la Champions League.
En ese contexto, la aparición del Barcelona en la escena no resulta casual. El club catalán ya había intentado reforzar su defensa con un central argentino durante el verano boreal de 2026, cuando siguió de cerca a Cristian “Cuti” Romero antes de que el defensor optara por el Atlético de Madrid, seducido por la insistencia de Diego Simeone a lo largo de tres ventanas de transferencias. Aquella operación se le escapó al Barça en parte porque nunca concretó una oferta formal, pese a que Romero había manifestado su preferencia por mudarse al Camp Nou.
El contrato que abre la puerta y lo que queda por definir
Con esa experiencia reciente, la situación de Martínez representa para el Barcelona una oportunidad de características distintas: el contrato del argentino con el Manchester United vence el 30 de junio de 2027 y, si bien el club inglés cuenta con una opción de extensión por una temporada adicional, las informaciones de Sky Sports indican que no se prevé que la active. De confirmarse ese escenario, el defensor quedaría en libertad de acción y podría negociar con cualquier club sin que medie el pago de un traspaso, un factor determinante para las finanzas del conjunto catalán.
La posibilidad de sumar a un central con experiencia en la élite europea y con rodaje en la selección argentina —donde es titular indiscutido tras el retiro de Nicolás Otamendi— encaja con la búsqueda que el área deportiva del Barça mantiene abierta.
La decisión que tome el Manchester United sobre la cláusula de extensión contractual será el factor que defina los términos de una eventual operación. Si los Diablos Rojos optan por no activarla, Martínez podrá elegir su destino con total libertad a partir de enero de 2027, cuando esté habilitado para firmar un precontrato con otro club. Si, en cambio, el United decide ejercer esa opción para no perderlo sin contraprestación económica, el panorama cambiaría por completo y cualquier interesado debería sentarse a negociar una cifra de traspaso.



